Los efectos de la motosierra en la población

Ajustes para sobrevivir y freno al ascenso social

La clase media y baja debieron realizar numerosos recortes de gastos para evitar un mayor endeudamiento. Los efectos están traducidos en la estrepitosa caída de compras de electrodomésticos, autos y materiales para la construcción. También disminuyeron en supermercados, consumos masivos y medicamentos
domingo 16 de junio de 2024 | 6:06hs.

Aquella movilidad ascendente de la clase baja a la clase media representaba una muestra clara de que ello era posible en el país, a partir del trabajo y el esfuerzo. Pero lo que siempre representó un emblema argentino, comenzó a derrumbarse con la pérdida del poder adquisitivo de este sector y en algunos casos, se transformó en una estrepitosa caída. La clase media se fue empobreciendo y los de la clase baja, luchan para sobrevivir.

Fue un ascenso muchas veces escalonado y un descenso ahora de manera frenética, por el tobogán. Así, de lo difícil que siempre representó acceder a un bien inmueble, como un terreno o casa, pasó a una misión casi imposible. Del mismo modo, comprarse un auto 0km por planes de financiación o sostener una prepaga es impagable para el golpeado bolsillo del trabajador. Representó igual impacto en el momento de planificar un viaje fuera del país o darse algunos gustos. El achique hizo que los alquileres de viviendas más económicas sean las más buscadas.

Si a la clase media le representó un impacto duro, aun más lo fue para el sector de clase baja, que se arremanga para sobrellevar el mes.

La clase media forjada desde el laburo o con pequeños emprendimientos, sintió el impacto de la inflación, que provocó el desplome del poder adquisitivo y llevó a reducir el consumo. En muchos casos, apelaron al poco ahorro que tenían, hasta hacerlo desaparecer, para cubrir algunos compromisos mensuales, sumado a tarifas más caras, pagar transporte o combustible para movilizarse o achicar el consumo, dejando de pagar hasta la salud privada.

Para evitar mayor caída, también los de menores recursos debieron privarse desde compras de nuevas tecnologías a electrodomésticos, compras de indumentarias habituales, reducir salidas y recortar servicios. Fueron varios los trabajos realizados sobre el efecto que provocó la inflación y el plan motosierra o licuadora del gobierno de Javier Milei.

En tan sentido, el reciente informe de “Social Mood” (humor social) de la consultora Moiguer, concluye que la clase media comenzó a presentar niveles de ajuste por sobre el promedio en el último bimestre, es decir entre abril y mayo. En medio año, la caída continúa sin tener un piso.

Otro relevamiento que acompaña este informe realizado entre los lectores de El Territorio da cuenta de los fuertes recortes realizados, donde pica en punta la suspensión o postergación de viajes, el mayor uso de tarjeta para llegar a fin de mes, cortar la prepaga hasta resaltarse la limitada expectativa de que la situación mejore pronto.

El peor descenso
Quienes no lograron sostenerse, cayeron en la pobreza que en el país aumentó de manera alarmante.“Según el relevamiento que hicimos sobre ‘Personas en situación de pobreza por ingresos’ el último trimestre del año pasado se encontraba en esa situación el 45% de la población y en este año ese porcentaje subió al 55%”, sostiene en diálogo con El Territorio el sociólogo Eduardo Donza que es investigador del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA)

En igual período otro 17,5% fue empujado a la indigencia. Según la UCA lo previo implica que unos 25 millones de argentinos son pobres y cerca de 8 millones en extrema pobreza, que representa estar por debajo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA).

Estructura social
La consultora Moiguer explica la estructura social actual (ver gráfico), conformada con ingresos y costos de vida promedio. La clase alta en el país representa el 5% de la población con ingreso mensual de unos 4.666 dólares (unos 5.599.200 pesos) promedio familiar. Lo previo tomando en cuenta la cotización promedio del dólar paralelo en 1.200 pesos.

Los que pertenecen a la clase media alta (15% de la población) cuentan con ingreso promedio de 1.600 dólares promedio familiar por mes (1.920.000 pesos) y otro 24% pertenece a la clase media baja con ingreso familiar promedio 802 dólares (962.400 pesos). Es decir entre ambos segmentos, el 39% de los argentinos pertenecen a la clase alta y baja.

En tanto, de la clase baja, en la categoría superior los que tienen un ingreso promedio familiar de 574 dólares mensuales (688.800 pesos) e inferior, con ingreso promedio siempre familiar y mensual, unos 300 dólares (360.000 pesos).

La pérdida del poder adquisitivo se nota desde la caída de compras en supermercados al turismo, donde también empresarios misioneros, reconocen que por ahora solo logran sostenerse y cubrir los costos de mantenimiento.

Tanto en la economía familiar como en los principales rubros, el concepto es adaptarse al ajuste, intentar endeudarse lo menos posible y encontrar la forma de sobrevivir a este turbulento tiempo económico.

La estructura social 2025

Caída de ventas de numerosos productos

“De la micro a la macro” es el trabajo realizado por el consultor Fernando Moiguer, que fue entrevistado por El Territorio y da cuenta de cómo los argentinos resultaron afectados por la crisis. Lo previo sin importar sectores, tras comparar el primer trimestre 2023 e igual período de este año. En ese sentido, resulta muy alta la contracción que tuvo la compra de electrodomésticos (-45%); la construcción e insumos (-32%), cemento (-30%), este último porcentaje se repitió en menor ventas autos Okm e indumentaria.

También se resintió la venta, en igual período, de motos Okm (-27%), ventas en shopping (-25%), cines (-20%), farmacias (-13%), combustibles (-12%), supermercados (-10%), medicamentos (-5%) y consumo masivo (-5%).

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