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Una de las marcas líderes de la región

Una firma familiar misionera que se reinventa año tras año

El Grupo Urrutia lleva más de 60 años produciendo yerba mate y té en la provincia de Misiones. A través de las distintas generaciones fue reconvirtiendo la empresa

domingo 25 de septiembre de 2022 | 6:05hs.
Una firma familiar misionera que se reinventa año tras año
Quique junto a sus tres hijos, Jasmine, Juan y Enrique. Foto: Alex Wereszczuk
Quique junto a sus tres hijos, Jasmine, Juan y Enrique. Foto: Alex Wereszczuk

La familia Urrutia lleva más de 60 años produciendo yerba mate y té en la provincia de Misiones. Los fundadores fueron los hermanos Eugenio, José, Máximo, Francisco y Enrique, hijos de inmigrantes españoles, que se iniciaron en el cultivo y producción de yerba mate en principio y luego se volcaron al té. Desarrollan esta actividad en incipientes plantaciones y pequeños secaderos ubicado en una zona conocida como Paraje Las Treinta, en proximidades de Oberá.

El 2 de junio de 1958 se realiza el primer embarque de té argentino hacia Inglaterra, exigente mercado consumidor de esta infusión, logrando así posicionar al té Urrutia como un referente en el mercado mundial. Desde 1995, Enrique Miguel “Quique” Urrutia junto a su hermano Francisco José, hijos de los fundadores, conforma Las Treinta Tea Factory conservando las premisas de sus antecesores. Redoblan la apuesta manufacturando además té verde vaporizado (green tea) y Pan Fired para convertirse en el principal exportador argentino de este producto al mercado norteamericano.

Hoy, siguen el legado familiar tres de los cuatro hijos de Quique: Enrique (32), quien es contador y reformuló la parte financiera de la empresa; Jasmine (31), encargada de la modernización y certificación del antiguo secadero, que permitió aumentar la capacidad productiva; y Juan Pablo (28), quien se incorporó en 2017 y hoy maneja el área de Sanesa del grupo que presta servicio de productos a empresas como Carrefour, Día, Grupo De Narváez, La Anónima y Grupo Río de La Plata.

La experiencia

Quique Urrutia es la cabeza del Grupo Urrutia y hoy trabaja junto a tres de sus cuatro hijos. “Con Francisco le dimos nuestra impronta a la empresa y fue el primer gran cambio porque fuimos comprando las acciones de mis tíos y en 1995 creamos Las Treinta Tea Factory. Teníamos 14 líneas de té y plantaciones de yerba mate”, recordó.

“Yo me casé a los 38 años, medio tarde, pero por suerte llegaron rápido los hijos y hoy tengo cuatro hijos, dos varones y dos mujeres. Tres de ellos trabajan conmigo y la más chica estudia veterinaria en Corrientes. Siempre le dije que para poder trabajar en la empresa familiar primero tenían que traer su título profesional, que era lo que nos iba permitir modernizar la empresa y continuar con lo que teníamos. Hoy Enrique está en la fábrica conmigo llevando las finanzas, Jasmine en el secadero y trabajando con el productor mano a mano, y Juan Pablo (28) esta en el Sanesa, que presta servicio a empresas, y cada uno le dio su impronta y siempre continuando con la filosofía de la empresa familiar”, explicó Quique Urrutia en charla con El Territorio.

Las distintas crisis que vivió Argentina siempre terminaron haciendo mella en las empresas familiares y muchas de ellas terminaron desapareciendo o provocando incorporación de capitales externos. Pero no fue el caso de los Urrutia, que mantuvieron la filosofía familiar. Quique contó como fueron superando las crisis. “Lo fundamental fue tener un líder, tiene que haber una persona que marca el rumbo para superar la crisis. En la Argentina las crisis son cíclicas, un tiempo estamos bien, cambia de gobierno y cambia todo”.

“La confianza de los proveedores es otra clave y sobre todo ir paso a paso. Hay momentos muy complicados, en que nuestros productos no valen nada, y otros donde tenemos gran demanda. Entonces hay que tener equilibrio para saber cuándo invertir, cuándo tomar previsiones. Hoy nuestra empresa tiene un mix de experiencia que guía a los más jóvenes y ese un valor agregado en caso de una crisis”, agregó.

Para Quique, la incorporación de familiares tiene que ser paulatina y tener un lugar específico. “Si está capacitado y va a trabajar, siempre sirve incorporar a un familiar, no sirve sumar por sumar. Acá tenemos reuniones semanales, almorzamos juntos, charlamos de cada área, presentan informes, se trabaja codo a codo y cada uno tiene una función específica”, indicó el jefe de la familia Urrutia.

El primero

El contador Enrique (32) fue el primero en trabajar junto a su padre. “Desde chico siempre estuve en la fábrica, nos criamos acá y lo importante es encontrar tu lugar y de qué me voy a ocupar. Esas son dos premisas fundamentales cuando llegás a una empresa familiar”, afirmó.

Sobre la importancia de contar con la experiencia de su padre, Enrique explicó: “Es muy importante. Por la experiencia que tiene, sabe anticipar situaciones como el precio de la yerba, o temas económicos; o por ejemplo, cómo manejarnos en la época de sequía. Teníamos una previsión y ahora cambió y se aplica una situación que él ya pasó y que para nosotros es nueva”.

Sobre qué impronta le dio a la empresa familiar, Enrique comentó: “Las Treinta esta en expansión permanente y esa una premisa que nos impusimos. Compramos un secadero de té en San Pedro y apuntamos a sumar nuevos productores de la zona Norte”.

La revolución

Con el legado empresarial yerbatero del abuelo Enrique y el papá Quique Urrutia, la casa familiar ubicada a poquísimos metros del secadero,  la niñez de Jasmine Urrutia (31) estuvo impregnada de yerba.

Jasmine estudió Administración de Empresas en Buenos Aires y luego hizo un posgrado en Empresas Familiares. En diciembre de 2015 se incorporó a Don Enrique Secpa, que se encarga del secadero del Grupo Urrutia. Su primera misión fue modernizar y certificar el secadero de más de 50 años.

Hace un año el secadero recibió la certificación en Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) por parte del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) y hoy procesa 5 millones de kilogramos de hoja verde anualmente.

“Siempre con el apoyo de mi papá avanzamos en la certificación, que no fue fácil, porque imponía un cambio de mentalidad, invertir en mejoras y tecnologías, pero siempre encontré muy buena predisposición y empleados que siempre se pusieron la camiseta de la empresa y pudimos lograr la modernización y la primera certificación. Hoy vamos por la segunda certificación”, indicó la dama de la familia.

Sobre su objetivo a futuro, explicó: “Hoy apuntamos a relanzar nuestra marca de yerba mate y para eso es fundamental la confianza de los productores. Todos los productores tienen mi celular y buscamos mantener una relación cercana. Además, apuntamos al cuidado del medioambiente, utilizando tecnología de última generación como paneles solares. También a plantaciones orgánicas que demanda el mercado”.

“La métrica es fundamental”

La última incorporación familiar fue la de Juan Pablo Urrutia (28), quien estudio Administración de Empresas y se incorporó en el 2017 al área de Sanesa, que se encarga de varias áreas de logística y comercialización y además presta servicio a empresas externas como Carrefour, Día, Grupo De Narváez, La Anónima, Grupo Río de La Plata.

“Yo pase por todas las áreas. En el 2017 empecé como jefe de Mantenimiento, después fui a Recursos Humanos, Exportación y hoy estoy en el área comercial, donde atendemos líneas de productos a otras empresas”, comentó Juan Pablo, quien comparte la pasión por el automovilismo como su padre Quique.

Sobre el valor agregado que le dio a la empresa, explicó: “Empezamos a usar todas las herramientas de medición posible. Hoy las métricas son fundamentales. Desde producción hasta generación de basura. Todo en planillas y estadísticas, para tener un mayor control y medición de desempeño, producción y rendimiento. Antes se veía sobre el momento, no estaban esos valores que hoy son fundamentales para reducir los tiempos, mantener un stock actualizado, reducir costos innecesarios y gastar lo que se utiliza, para no tener un stock parado y que vas a tardar más en gastar. Ahora estamos implementamos el sistema de ‘Just in time’, que incorporó Toyota que es cada cosa en su justo momento, para optimizar la producción”. 

 

Informe de domingo

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