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Pensar en las infancias como sujetos de derechos

El teatro y el arte como experiencia fundamental para los más chicos

Gricelda Rinaldi reflexiona sobre los conceptos del arte en primeras infancias y subraya que los estándares de calidad deben ser mucho más altos que en producciones para adultos

domingo 27 de noviembre de 2022 | 6:05hs.
El teatro y el arte como experiencia fundamental para los más chicos
La experiencia de espectar está basada en el convivio y en transformar al sujeto.
La experiencia de espectar está basada en el convivio y en transformar al sujeto.

Pequeños seres, enormes ciudadanos, es un poco la idea del proyecto europeo Small Size Big Citizens que hace más de 25 años se dedica al arte en primeras infancias y refleja esta idea de poner el foco en los más chicos. No sólo como espectadores a ‘entretener’, sino como reales sujetos de derecho.

Tal como entiende Gricelda Rinaldi que también profundiza en este área hace más de una década, hay todavía un debate en pie de si el teatro para bebés es realmente teatro. Entendiendo que los bebés aún no disciernen el pacto ficcional, sino que viven todo como parte de su realidad, muchos desestiman este nicho. Pero Rinaldi expuso que “el teatro para la primera infancia trabaja con una dramaturgia del espacio, no del texto y es teatral en el sentido del origen ritual del teatro, que te modifican algo’’. ‘‘Como espectador te pasan cosas, es vivir una experiencia vincular, relacional a la que Jorge Dubatti llama convividium’’, comenzó definiendo.

Y ese acontecimiento sin dudas deja huella, cognitiva, emocional, por lo tanto aunque no sea un espectador que tenga que decodificar un texto, el bebé especta en el sentido en que ‘’le suceden cosas en esa situación poética’’ aunque esté más ligado a lo sensorial y la estimulación temprana.

Haciendo un racconto histórico del desarrollo del área artística en primeras infancias, Rinaldi mencionó como pioneros a Gabriela Hillar, que creó el proyecto Upa en 1995 y al grupo Asomados y Escondidos -que estuvo nuevamente en Misiones en mayo con su inoxidable espectaculo Huevito de ida y vuelta- Coqui Dutto que también trajo a la Tierra Colorada la experiencia Susurros del agua, Azul Borenstein de Flotante, el grupo Al Vacío, entre otros. Mientras subrayó que algunos países como los nórdicos nos llevan mucha ventaja en trayectoria, recordó que en Argentina hay un antes y un después de Hugo Midón y Carlos Gianni en cuanto a cómo pensar el teatro de infancias. ‘‘Midón siempre decía: ‘mucho con poco’’’, postuló Rinaldi al marcar que hizo obras extraordinarias que no tenían que ver tanto con el presupuesto, sino con el profesionalismo.

En consecuencia consideró clave que la propuesta enfocada en un infante, tenga criterio, investigación, exploración. ‘‘Poner luces de colores, hacer volar sedas por el aire o jugar con burbujas puede hacer algo muy bello pero no necesariamente pueda responder a lo que hoy estamos llamando teatro para bebés’’, sentenció.

‘‘Hay que ser muy cuidadosos. Creo que no hay que correrse de lo profesional, de lo artístico porque yo creo que con las buenas voluntades no es suficiente. Yo creo que hay una enorme subestimación de lo que son las infancias a la hora de pensar qué producciones vamos a hacer para ellos’’, insistió Rinaldi.

‘Huevito de ida y vuelta’, volvió en mayo a Misiones. Foto: Víctor Hugo Paniagua

Muchas veces se pondera el simple hecho del juego o se cree que con cualquier ‘payasada’ podemos captar la atención de un niño, pero tal como reflexiona todo el que se ha parado frente a un público infantil, los niños son habilidosos jueces del arte. ‘‘Yo creo que si bien se ha avanzado y existen diplomaturas, especialidades, todavía estamos lejos de lograr la excelencia que tienen algunas producciones para adultos cuando debería ser al revés,  debería preocuparnos y ocuparnos más como artistas y a las políticas públicas -que apoyan o no este tipo de producciones- que todo lo que se ofrezca de las artes escénicas para las infancias tenga altísima calidad’’, marcó y aclaró, ‘‘altísima calidad no es igual a costoso, altísima calidad significa: poesía, pensamiento y por supuesto presupuesto, pero antes del presupuesto hubo una buena idea. artisticidad, conocimiento’’, definió magistralmente.

Así, realmente hacer teatro para  niños es para grandes mentes aunque debería ser un desafío para toda la sociedad, poner en los lugares más vulnerables, las mejores producciones.

‘‘Desde las políticas públicas si pensamos en que esas producciones artísticas llegan a niños que nunca vieron teatro, hay que subir la vara mucho más porque a veces lo público es lo único que tienen. Entonces cuando una obra va a un barrio debería ser la mejor, porque es la que puede dejar una huella en ese niño’’, cerró.

Festivales que van y vienen

Durante 14 años, Rinaldi encabezó el Tutú Marambá, un festival que comenzó como de cuentacuentos y narradores y en 2015 se expandió a distintas disciplinas artísticas, siempre con el foco en infancias. Con respaldo del Estado, ya que se desarrollaba en el Parque del Conocimiento, su última edición fue en 2019. A pesar de congregar 10.000 espectadores en toda la provincia tener carácter internacional y marcada identidad en la Argntina, recorrer escuelas rurales e incluso aldeas mbya, el ciclo aún no logró los fondos para volver editarse.

‘‘Fue muy importante porque olidificó algo que acá todavía no había, que era la formación de espectadores desde temprana edad. La última edición del Tutú Marambá tuvo un espacio para la primera infancia como primer antecedente, con la renombrada puesta Flotante’’, rememoró Rinaldi.

Este año, gracias a un subsidio de IberEscenas, de la mano de la fundación Prosperitá, trajo Kunumí, el primer festival dedicado a primeras infancias. Una de las metas que persigue es apostar a acciones concretas para empoderar la niñez. Esto, reconociendo siempre a los niños y niñas como sujetos de derechos, fomentando su acceso y participación en las artes, actividades culturales y creativas.

En ese marco es que durante el festival, que se hizo en mayo, también se estrenó la primera Escuela de Espectadores línea infancia para ahondar en el diálogo entre artistas y público. Ahora,  la segunda edición de Kunumí, con alma itinerante, quiere ver la luz en Mar del Plata.

Volviendo al eje de que el arte es un derecho también para las niñeces, Rinaldi afirmó ‘‘tenemos que producir arte y cuando decimos que producimos arte, producimos pensamiento. Es necesario crear la ocasión desde las políticas públicas, desde los artistas independientes. Me ilusiono con que la Argentina se llene de de proyectos y propuestas  para los niños porque eso es contribuir a la verdadera inclusión’’, cerró.

 

Informe de domingo

Primeras infancias a escena

El teatro y el arte como experiencia fundamental para los más chicos

Música y danza que se afianzan en Misiones

Un nuevo estímulo para los pequeños como espectadores

Estimulación temprana, la posibilidad de potenciar al máximo las habilidades de un niño

El arte, estimulador en la formación cognitiva y socioemocional del niño

Cómo estimular al niño desde la calidez del hogar

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