Sartori cuestionó el "doble discurso" de Nación: "Reivindican Malvinas por conveniencia electoral mientras abren el territorio argentino al mejor postor"
El ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sartori, cuestionó con dureza la eliminación de las restricciones para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros y advirtió sobre las consecuencias que podría generar para la provincia por sus características de frontera. En ese marco, destacó la decisión del gobernador Hugo Passalacqua de avanzar judicialmente para proteger el territorio, los recursos naturales y los intereses de los misioneros.
Sartori planteó una fuerte crítica a la política de tierras impulsada por el Gobierno de Javier Milei y sostuvo que eliminar los límites a la adquisición de superficies rurales por parte de capitales extranjeros representa un riesgo que Misiones no puede ignorar por sus particulares condiciones territoriales, productivas y ambientales.
El funcionario respaldó la decisión del gobernador Hugo Passalacqua de llevar la discusión al terreno judicial y consideró que la Provincia está asumiendo una responsabilidad que trasciende una diferencia política con la Nación.
“Podemos discutir modelos económicos, regulaciones y hasta el rol que debe tener el Estado, pero hay un punto en el que Misiones tiene que ser muy clara: nuestro territorio no puede quedar sujeto exclusivamente a las reglas del mercado”, sostuvo Sartori.
La controversia volvió a tomar fuerza luego del pronunciamiento de la Corte Suprema en torno al artículo 154 del DNU 70/2023, que derogó el régimen nacional que establecía restricciones para la adquisición de tierras rurales por extranjeros. Ante ese escenario, Passalacqua instruyó a la Fiscalía de Estado para avanzar con las herramientas legales que permitan resguardar los intereses provinciales.
“Passalacqua está haciendo lo que corresponde hacer cuando existe la posibilidad de que una decisión externa comprometa intereses estratégicos de Misiones: defender a la provincia, a los productores, a la gente, utilizando las instituciones y todas las herramientas que tenemos a nuestro alcance”, señaló.
Una contradicción en el discurso de soberanía
Uno de los cuestionamientos más fuertes de Sartori apuntó a lo que considera una contradicción del Gobierno nacional: reivindicar públicamente la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas mientras se flexibilizan las condiciones para que capitales extranjeros accedan a tierras dentro del territorio continental.
Para el ministro, la defensa de la soberanía no puede limitarse a una causa determinada ni aparecer solamente en un marco de campaña. “Reivindican Malvinas por conveniencia electoral, mientras abren el territorio argentino al mejor postor”, denunció Sartori.
“Todos defendemos Malvinas porque forma parte de nuestra historia y de una causa irrenunciable para los argentinos. Pero justamente por eso tenemos que ser coherentes. No puede Nación reclamar lo que legítimamente consideramos nuestro y, al mismo tiempo, retirar las protecciones sobre la tierra que hoy está en manos de los argentinos”, expresó.
“Es muy contradictorio hablar de patria mientras se deja nuestra tierra librada a procesos de extranjerización. La soberanía también significa conservar la capacidad de decidir sobre la tierra, el agua, los bosques y los recursos que tiene el país”, afirmó.
Misiones y su contexto geopolítico
Sartori recordó que, por su ubicación entre Brasil y Paraguay, más del 90% de los límites de Misiones son internacionales y convierte a la provincia en uno de los territorios fronterizos más singulares de la Argentina.
El funcionario entiende que esa condición obliga a incorporar una mirada geopolítica que, según cuestionó, está ausente cuando la tierra es considerada únicamente como un bien susceptible de ser comprado y vendido.
“No estamos hablando solamente del valor de una hectárea. En una provincia como la nuestra también tenemos que preguntarnos dónde está ubicada, qué recursos contiene y qué representa desde el punto de vista territorial. En determinadas zonas, quién es propietario de grandes extensiones no puede resultar indiferente para el Estado”, indicó.
Desde esa perspectiva, el funcionario consideró que la eliminación de límites nacionales deja planteados interrogantes que van desde la concentración de la propiedad hasta el control de superficies cercanas a fronteras, cursos de agua y áreas de relevancia ambiental.
Sartori señaló que durante décadas la provincia construyó una política de conservación que permitió sostener buena parte del remanente argentino de la Selva Paranaense y preservar una riqueza natural que hoy posee un valor ambiental estratégico.
“El mercado puede ponerle precio a una hectárea. Lo que no puede medir de la misma manera es el agua que hay ahí, el bosque que conserva, las especies que protege o lo que ese espacio va a representar dentro de cincuenta años. Hay un patrimonio que no podemos volver a fabricar cuando se pierde”, afirmó.
El riesgo para el modelo de chacras
A diferencia de regiones caracterizadas por enormes explotaciones rurales, buena parte de la estructura productiva misionera está distribuida entre chacras y unidades familiares. Ese esquema, sostuvo Sartori, no representa solamente una forma de producción, sino también una manera de ocupar y poblar el territorio.
En ese sentido, vinculó el debate sobre las tierras con las consecuencias que atribuye a otras medidas del DNU 70/2023, particularmente aquellas que modificaron el funcionamiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate.
“El problema empieza cuando producir deja de ser viable y vender la chacra termina siendo la única salida. Si ese fenómeno sigue, no cambia solamente la economía: cambia el mapa de propietarios de Misiones”, advirtió.
“Cada familia que puede seguir viviendo de lo que produce es también una familia que permanece en su chacra. Por eso defender al colono y defender la tierra son partes de una misma política que impulsa el Gobierno de Misiones”, señaló.
Passalacqua y su defensa de la tierra
En ese escenario, Sartori puso en valor la reacción de Passalacqua y consideró que la decisión de recurrir a la Justicia representa una señal sobre el lugar que ocupa la cuestión territorial dentro de la agenda provincial.
“El gobernador eligió defender a Misiones antes que quedarse esperando cuáles pueden ser las consecuencias. Cuando están involucrados nuestra tierra, nuestros productores y nuestros recursos naturales, anticiparse también es gobernar”, expresó.
El ministro indicó además que el debate no debería agotarse en los tribunales. Consideró que el Congreso tiene la posibilidad de revisar el rumbo establecido por el DNU y remarcó la responsabilidad que tendrán los representantes misioneros en esa discusión.
“Defender la soberanía es mucho más que pronunciar la palabra soberanía. Es cuidar el lugar donde vivimos, garantizar que nuestros productores puedan seguir trabajando y preservar los recursos que van a necesitar nuestros hijos. Eso es lo que está defendiendo hoy el gobernador Passalacqua y esa es la posición que vamos a sostener desde Misiones”, concluyó.