Aislamiento digital en las aulas: estudiantes rechazan cada vez más el trabajo en equipo

La irrupción de la inteligencia artificial y los dispositivos móviles plantea un nuevo paradigma en las aulas. Especialistas advierten que la facilidad para automatizar tareas fomenta el individualismo en los alumnos, quienes hoy descartan las dinámicas grupales. Esas nuevas dinámicas están obligando a replantear el rol social de la escuela
lunes 05 de octubre de 2026 | 0:05hs.

La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) en el ámbito educativo está obligando a repensar de raíz los métodos de enseñanza y evaluación. Con la información automatizada al alcance de un clic, el valor del aprendizaje ya no reside en la memorización de datos, sino en el desarrollo de las denominadas "habilidades blandas": el razonamiento crítico, la flexibilidad, la comunicación oral y, fundamentalmente, el trabajo colaborativo. No obstante, la realidad en las aulas muestra una desconexión preocupante con esta necesidad del mundo real.

Durante un reciente taller enfocado en las escuelas del futuro, llevado a cabo por la Secretaría de Inteligencia Artificial de la Cámara de Representantes en una escuela secundaria de Posadas, los resultados causaron preocupación. Al consultar a un grupo de más de 60 adolescentes sobre qué capacidades creían que la institución debía potenciar para facilitarles su futura inserción laboral, la respuesta generalizada evidenció un rechazo total al trabajo en grupo. Ninguno de los estudiantes consideró que asociarse con sus pares fuera la mejor manera de resolver un problema, manifestando la firme convicción de que el esfuerzo estrictamente individual ofrece mejores resultados.

"Piensan mucho desde la individualidad. Ningún chico nos dijo que sentía que podía resolver mejor las tareas trabajando en equipo", advirtió Flavia Bojanovich, licenciada en psicopedagogía y secretaria legislativa del área parlamentaria. Para la especialista, quien viene trabajando en la alfabetización de IA en instituciones educativas de la provincia, este fenómeno es un reflejo directo del estilo de vida contemporáneo: "La sociedad misma nos invita a estar todo el tiempo conectados con el celular, desde nuestras redes sociales, pensando quizás más en uno mismo y no tanto en comunidad".

Esta tendencia a la retracción social y a la fragmentación de los procesos comunitarios, que comenzó a agudizarse visiblemente tras el aislamiento de la pandemia, choca de frente con las exigencias del mercado laboral actual. Mientras los estudiantes se refugian en la inmediatez y la hiperconexión individual que brindan los dispositivos móviles, las organizaciones demandan profesionales que sepan integrarse a equipos de trabajo y colaborar para alcanzar un objetivo común. Preparar a los jóvenes para un escenario tecnológico vertiginoso requiere, imperiosamente, fortalecer aquellos atributos humanos que la inteligencia artificial no puede replicar.

Frente a esta brecha, las instituciones educativas enfrentan un desafío crucial. Más allá de establecer normas para el uso transparente de herramientas tecnológicas, la escuela tiene el deber de volver a consolidarse como un espacio de integración social insustituible. Para abordar esta transición, desde el Ministerio de Educación provincial y la Secretaría de Inteligencia Artificial se presentará el próximo 15 de octubre, en el marco del congreso de Flipped Learning, un documento marco con lineamientos generales para la integración pedagógica de la IA en las instituciones.

A lo largo de estos años trabajando con escuelas, ¿cuáles son las principales preocupaciones que acercan los docentes sobre el uso de la Inteligencia Artificial?
Hay mucha demanda de capacitación. La principal preocupación de los docentes es cómo llevar la inteligencia artificial al aula con verdadero sentido pedagógico. Buscan estrategias para que los chicos no usen la herramienta simplemente para "zafar" de la tarea. Si no enseñamos un uso crítico, aparece lo que llamamos la "IA en la sombra": los alumnos la utilizan igual, pero no lo declaran. Hoy todos estamos usando inteligencia artificial, incluso los docentes para planificar, por lo que prohibirla en las aulas sería incoherente. El foco debe estar en qué queremos enseñar y cómo adaptar la tecnología a ese objetivo.

Ante la facilidad que tienen los alumnos para resolver actividades automatizando procesos, ¿cómo deben modificarse los métodos tradicionales de evaluación?
Ya no podemos pedir el clásico trabajo práctico de preguntas y respuestas. Hoy, con la IA, los chicos ni siquiera necesitan leer la respuesta porque la herramienta ya la adecua a la consigna. Se han visto casos donde los alumnos copian y pegan respuestas generadas sin siquiera corroborar si tienen sentido con la actividad. Tenemos que cambiar el foco de la evaluación y solicitar más evidencias del recorrido. Es decir, pedir los borradores, conocer qué interacciones tuvieron con la IA, qué resultados preliminares les dio y qué fuentes bibliográficas consultaron. También es fundamental trabajar mucho más desde la oralidad y la resolución de problemas en el aula.

Teniendo en cuenta el desarrollo cognitivo, ¿existen riesgos al incorporar la mediación de estas tecnologías a edades tempranas?
El uso de la IA a temprana edad no es necesariamente negativo, pero depende estrictamente de cómo se aplique. En las primeras infancias, cuando los niños todavía están construyendo sus habilidades, podemos correr el riesgo de una delegación prematura del pensamiento, además de generar dependencia tecnológica o una baja tolerancia frente a las dificultades. Por eso, el uso de estas herramientas en menores no puede darse sin supervisión adulta ni un sentido pedagógico claro, para evitar que la tecnología reemplace el esfuerzo cognitivo propio del estudiante.

Mencionó que se está trabajando en una guía para las instituciones. ¿En qué estado se encuentra ese marco regulatorio?
A nivel provincial contamos con la Ley de Integración de la Inteligencia Artificial que promueve su uso en las aulas, estableciendo a la herramienta como un complemento y manteniendo siempre el criterio humano en el centro, alineado a las recomendaciones de la UNESCO. Actualmente, de manera articulada con la Dirección de TIC del Ministerio de Educación a cargo de Alejandra Pacheco, elaboramos un documento marco sobre el uso de la IA para instituciones educativas que vamos a lanzar de manera oficial ahora el 15 de octubre. Esta guía brindará lineamientos generales y recomendaciones, pero luego cada escuela -pública o privada- deberá debatir y armar sus propios acuerdos institucionales de acuerdo a su contexto particular.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?