Tras su discurso en la ONU, Milei aseguró que a la Argentina "le salen los dólares por las orejas"
El presidente Javier Milei se convirtió en defensor del rumbo económico de su Gobierno después de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y aseguró que la Argentina atraviesa una etapa de “superabundancia de dólares”. En una entrevista realizada en Nueva York junto al ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que “los dólares nos salen por las orejas” y sostuvo que el país se encamina hacia una nueva etapa de crecimiento e inversiones.
El diagnóstico presidencial dibuja una Argentina que, según Milei, dejó atrás buena parte de sus viejos problemas económicos y empieza a recoger los frutos de la energía, la minería y el crecimiento de las exportaciones. “Argentina es la nueva tierra prometida”, afirmó durante la entrevista.
Pero mientras el Presidente habla de dólares que abundan, la discusión cotidiana sigue pasando por cuestiones bastante menos abstractas: cuánto alcanza el salario, qué ocurre con el empleo y cuánto cuesta llenar el changuito. La macroeconomía muestra señales de recuperación en algunos indicadores, aunque el impacto sobre la vida diaria continúa siendo una de las discusiones centrales.
“Los dólares nos salen por las orejas”
Al explicar su visión sobre la economía, Milei aseguró que la Argentina cuenta ahora con una posición mucho más sólida frente a los shocks externos.
“Los dólares que no tenés en el mercado financiero los tenemos en abundancia desde el lado real, desde la balanza comercial”, afirmó.
Según el Presidente, la balanza comercial podría alcanzar los 25.000 millones de dólares durante este año y el cambio más significativo se produjo en el sector energético. “Pasamos de un déficit comercial energético de USD 5.000 millones a un superávit de USD 10.000 millones o más”, sostuvo.
A partir de esos números, lanzó la frase que rápidamente se convirtió en el eje de la entrevista: “Cada impacto que antes, en Argentina, te disparaba una crisis, hoy hace que nuestro problema sea que los dólares nos salen por las orejas”.
Milei incluso planteó que el eventual exceso de divisas podría convertirse en un problema de política económica. “Nuestro problema es que, si compramos tantos dólares, se nos escape la tasa de inflación; y si los esterilizamos, que se nos escape la tasa de interés”, explicó.
El escenario de abundancia de dólares que describe el Presidente tiene, sin embargo, una traducción mucho menos inmediata para los hogares. La generación de divisas por sectores como energía y minería no implica automáticamente una mejora equivalente en los ingresos o en el empleo, una de las tensiones que aparecen en el debate económico actual.
La economía crece, pero la vida cotidiana todavía espera
Milei sostuvo que la economía lleva “28 meses seguidos creciendo” y que, si se cumplen las proyecciones de mercado, el país podría acumular entre 18% y 20% de expansión durante sus cuatro años de gestión.
Los datos oficiales muestran una parte de esa recuperación, aunque también reflejan un escenario menos lineal. El PIB creció 2% interanual durante el segundo trimestre de 2026, pero registró una caída de 0,6% frente al primer trimestre en términos desestacionalizados.
En materia de precios, el INDEC informó que la inflación fue de 1,7% en agosto. El índice de salarios, en tanto, aumentó 2,8% en julio y acumuló una suba interanual de 36,2%.
Son números que permiten entender el contraste que atraviesa la economía: mientras el Gobierno pone el foco en la estabilidad, las exportaciones y la futura llegada de inversiones, para buena parte de la población el termómetro continúa siendo el salario frente a los precios.
El propio Milei reconoció esa distancia con una frase que, quizás sin proponérselo, resume buena parte de la discusión: “La foto sigue siendo mala, pero la película es la mejor película de la historia”.
Sobre la pobreza, el Presidente sostuvo que el indicador cayó del 57% al asumir su Gobierno al 14% y afirmó que 14 millones de personas dejaron de ser pobres. También aseguró que la indigencia descendió desde casi el 20% al 6%.
“Estamos cumpliendo todas las promesas”
Milei también defendió la evolución de la inflación y aseguró que la Argentina podría terminar 2026 con una tasa de entre 20% y 30%.
“Estamos cumpliendo todas las promesas”, afirmó.
El Gobierno construye así su relato económico alrededor de tres grandes ejes: menor inflación, crecimiento y generación de dólares. El desafío, puertas adentro, es que esa mejora de los indicadores macroeconómicos se traduzca en una recuperación que pueda sentirse con mayor claridad en los hogares.
Porque una economía puede acumular reservas, exportar más energía y proyectar inversiones millonarias, pero para quien cobra un salario a fin de mes la recuperación se mide en una escala bastante más pequeña: el supermercado, el alquiler, las facturas y lo que queda en la billetera después de pagar las cuentas.
En Nueva York, Milei resumió su mirada con una frase contundente: “Argentina es la nueva tierra prometida”. La promesa de esa nueva etapa económica ya está planteada. La discusión que queda abierta sobre cuánto es falta para que esa abundancia que el Presidente describe también se convertirá en una realidad palpable para la vida cotidiana.