Comenzó el juicio contra Ramón Gómez, el exgendarme acusado de matar a su expareja en 2001
En las instalaciones del Tribunal Penal Dos de Posadas, comenzó esta mañana el debate oral contra el exgendarme Carlos Ramón Gómez (66), acusado de matar de cuatro disparos a su ex pareja, María Esther Barreda (36), en diciembre del 2001.
Durante la primera jornada, el tribunal conformado por los jueces Cesar Antonio Yaya, Juan Manuel Monte y Carla Freitag -los últimos dos por subrogación- desestimó el pedido de la defensa de revocación de detención del acusado y el pedido de nulidad de la causa por haber una sentencia firme dictada en el 2003, en el Tribunal Penal 1, en el cual el acusado fue sobreseído.
Luego de 25 años del hecho, en el banquillo de los acusados se presentó Gómez, quien a la hora de tener la palabra se abstuvo de declarar frente a los jueces. También fueron parte del debate el fiscal Vladimir Glinka y los defensores Olga Anahí Tabacchi y Mauricio Vergara.
En el inicio del debate la defensa planteó la existencia de una sentencia firme dictada por el Tribunal Uno en el año 2003, en la cual su defendido fue sobreseído de todos los cargos. Sobre ese eje la defensa planteó que no hubo una apelación en tiempo y forma y que todo lo que se viene desarrollando posteriormente “es ilegal”.
Sobre Gómez recae una acusación de homicidio en contra de su ex pareja. Según consta en el expediente que comenzó a ser expuesto esta mañana en la lectura de elevación a juicio, el 9 de diciembre del 2001 el exgendarme llegó hasta la casa de su expareja en el barrio San Lucas de Posadas, cuando la encontró con otro hombre. Ante esto, le efectuó cuatro disparos con su arma reglamentaria, para luego darse a la fuga y entregarse 24 horas después en un puesto de Gendarmería nacional en la localidad de San José. La mujer falleció en el hospital Ramón Madariaga producto de las lesiones.
En ese marco, la defensora Tabacchi basó su presentación en las distintas irregularidades que llevaron a la causa a una elevación a juicio, recalcando que hasta la fecha hay una sentencia firme en la cual su defendido fue sobreseído. En ese contexto, mencionó que es un “error de concesión” del tribunal por no apelar la sentencia en tiempo y forma, agregando que “los plazos de apelación fueron violentados y la resolución firme hasta el momento no ha sido valorada ni tenida en cuenta”.
Por su parte, el defensor Vergara señaló que "no hay una acusación procesal valida” en contra de su cliente y que en el debate que se lleva adelante “no se va a decidir si Gómez es culpable o inocente”.
Con esos argumentos la defensa pidió la suspensión del debate y la revocatoria de la detención efectiva del acusado, solicitando el beneficio de la prisión domiciliaria mientras se desarrolle el juicio en su contra.
Ante esto, los jueces luego de deliberar no dieron curso a ninguno de los pedidos y los rechazó, por lo cual el proceso seguirá adelante.
A la hora de tomar la palabra, la fiscalía indicó que el pedido de nulidad “no es válido” y que la apelación se llevó a cabo en “tiempo y forma”. En esa línea, el debate tendrá su segunda jornada este martes a partir de las 8 con una ronda de testigos.
Dos décadas
En un principio, la investigación estuvo a cargo del Juzgado de Instrucción Tres de Posadas, aunque luego la pesquisa ingresó en un largo proceso recursivo y el derrotero judicial se extendió durante más de 20 años.
Tras las primeras actuaciones, el ex juez D’Orsaneo dictó la prisión preventiva para el imputado e incluso más tarde la fiscal Margarita Wenner avanzó con el requerimiento de elevación a juicio.
La defensa, por su parte, jugó otra carta. Se opuso al requerimiento y pidió el sobreseimiento de Gómez alegando una “inimputabilidad” de su cliente en razón de haber actuado en forma “enceguecida” por encontrar a su pareja con un presunto amante.
Para 2003, en el expediente intervino el Tribunal Penal Uno de Posadas, que resolvió revocar la elevación a juicio y dictar el sobreseimiento de Gómez, cuya ejecución fue apelada, no así la resolución que lo dispuso.
De ahí, el asunto pasó a manos del Tribunal Penal Dos, actuando como Cámara de Apelaciones, cuyas autoridades consideraron que el caso debía seguir siendo investigado y en consecuencia remitió las actuaciones al Juzgado de Instrucción Uno, entonces presidido por Horacio Gallardo (fallecido), que liberó al sospechoso y estableció una prórroga extraordinaria para resolver si Gómez debía ir al banquillo o no.
Los años pasaron y recién en 2013 el exgendarme volvió a ser detenido para enfrentar el juicio. El inicio de las audiencias estuvo programado para 2018, pero fue suspendido por el pedido de licencia del fiscal.
En ese período, la defensa recurrió al máximo órgano judicial del país aludiendo el sobreseimiento dictado en su momento a favor de Gómez, entre otros planteos como de prescriptibilidad, arbitrariedad y violación del principio de defensa en juicio por preclusión. Ese planteo es el que recientemente respondió de manera negativa la Corte, aunque sin analizar la cuestión de fondo.