Una araña que lleva el nombre de Iguazú fue registrada también en la Reserva Urugua-í

La especie Neochelas iguazu, identificada originalmente a partir de ejemplares del Parque Nacional Iguazú, volvió a ser hallada en Misiones durante un relevamiento científico.
domingo 04 de octubre de 2026 | 15:15hs.

Un relevamiento realizado en la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í permitió registrar distintas especies de arañas y documentar formalmente por primera vez para Argentina la presencia de cuatro de ellas.

Entre los ejemplares observados durante el trabajo aparece Neochelas iguazu, una especie cuyo nombre hace referencia a las Cataratas del Iguazú y que había sido descubierta recientemente por investigadores del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” junto con colaboradores internacionales.

Su registro en Urugua-í aporta nueva información sobre la distribución de esta especie y vuelve a mostrar el valor de la zona norte de Misiones para el estudio de la biodiversidad.

El trabajo fue realizado por investigadores del CONICET pertenecientes al Museo Argentino de Ciencias Naturales y curadores de ArgentiNat, en el marco de un relevamiento de la fauna de arañas de la reserva.

Una especie con nombre misionero

Neochelas iguazu forma parte de un grupo de arañas de pequeño tamaño cuya distribución y presencia en la región todavía continúan siendo estudiadas.

El nombre de la especie no es casual: “iguazu” remite directamente al área de las Cataratas del Iguazú, uno de los principales ambientes naturales de la provincia y un sitio que también funciona como referencia para investigaciones sobre la biodiversidad de la selva paranaense.

El nuevo registro en Urugua-í permite ampliar el conocimiento sobre los ambientes donde puede encontrarse esta araña y aporta información que puede resultar relevante para futuros estudios sobre su distribución.

Pero no fue el único hallazgo del relevamiento.

Cuatro especies, por primera vez registradas formalmente en Argentina

El trabajo realizado en la reserva permitió documentar formalmente en Argentina cuatro especies que ya habían sido descriptas y registradas en otros lugares: Metazygia yobena, Micropholcus fauroti, Ocrepeira covillei y Syntrechalea boliviensis.

Esto no significa que se trate de cuatro especies nuevas para la ciencia. Lo novedoso es que ahora existe evidencia científica formal de su presencia en territorio argentino.

Los registros son relevantes porque permiten conocer con mayor precisión la distribución geográfica de las especies y completar el inventario de biodiversidad del país.

El relevamiento también permitió observar otras arañas de dimensiones muy pequeñas, algunas de apenas entre uno y tres milímetros, que viven entre la hojarasca y pueden pasar inadvertidas incluso durante trabajos de campo.

Lo que todavía queda por conocer

Para los investigadores, estos resultados también muestran cuánto queda por estudiar en la selva misionera.

Sebastián Fermani, director de Conservación de Fundación Vida Silvestre Argentina, destacó que la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í recibe investigadores que estudian distintos grupos de especies y que uno de los objetivos del área es favorecer el conocimiento científico.

En ese sentido, los registros obtenidos durante el relevamiento no solo aportan nuevos datos sobre las arañas, sino que también muestran el potencial de las áreas naturales protegidas como espacios para descubrir y documentar especies que todavía no fueron suficientemente estudiadas.

Iván Magalhaes, investigador asistente del CONICET en la División Aracnología del Museo Argentino de Ciencias Naturales, señaló que actualmente se conocen alrededor de 50.000 especies de arañas en el mundo y que cada año se descubren cerca de 1.000 especies nuevas.

La mayoría de estos animales, además, no representa un peligro para las personas y cumple funciones ecológicas importantes, principalmente como depredadores de insectos.

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