Se tiraron con todo en el juicio por Maradona y cada médico apuntó contra el otro

Di Spagna acusó a Luque de ser el responsable, Luque lo negó y Forlini señaló a los dos en una audiencia explosiva.
martes 29 de septiembre de 2026 | 19:49hs.

Cuatro de los siete imputados por la muerte de Diego Maradona declararon este martes por última vez ante el tribunal de San Isidro, en una audiencia atravesada por los cruces de responsabilidades. El neurocirujano Leopoldo Luque sostuvo que el desenlace fue "un evento fortuito y súbito", el clínico Pedro Di Spagna lo señaló como "el responsable" de la salud del ídolo y la psiquiatra Agustina Cosachov cerró con una frase breve: "Hice lo mejor que pude".

La jornada arrancó a las 11, con algo de demora, porque el juez Alberto Gaig llegó tarde a los tribunales. Además de Luque, Cosachov y Di Spagna, estuvieron presentes Nancy Forlini, el psicólogo Carlos Díaz y el jefe de enfermeros Mariano Perroni, aunque estos dos últimos no hablaron. El único ausente fue el enfermero Ricardo Almirón.

La primera en pasar al frente fue Forlini, jefa de Cuidados Domiciliarios de la prepaga, quien respondió las preguntas de su defensor, Nicolás D'Albora. Dijo que Luque y Cosachov "eran los médicos tratantes" del exfutbolista y recordó que el acta de externación de la Clínica Olivos, donde Maradona fue operado por un hematoma subdural, "se solicitaba enfermería las 24 horas" para "la toma de signos vitales" durante la internación en el country San Andrés, en Tigre. Explicó que su tarea se limitaba a la prestación de los servicios de la prepaga y que la "decisión final" quedaba en manos de los dos profesionales. Visiblemente quebrada, pidió: "Todos los que estudiamos medicina lo hacemos con el corazón. No tenía intereses económicos ni personales. No tenía conflictos con el paciente ni la familia. Me imputan omisiones de cosas que no había pedido. Pido que Dios me acompañe en ese camino".

Las réplicas de Di Spagna y Luque

Di Spagna aseguró que esperó mucho este momento para contar su verdad y aclaró que, en noviembre de 2020, no trabajaba para la prepaga ni para Medidom. Relató que al llegar al domicilio no había ninguna epicrisis: "Entramos al domicilio (Tigre) y no había ninguna epicrisis. Lo único que se nos brindó era una tomografía computada de un hematoma subdural". Sostuvo además que siempre usó el verbo "sugiero" para recomendar estudios complementarios y la consulta con un nutricionista, y puso el foco en la coordinación del caso: "El único nexo entre nosotros, Maradona, la familia, los médicos y los enfermeros era Forlini".

El médico también contó que el 18 de noviembre de 2020, el día en que no pudo ver a Maradona, Luque afirmó ser "el médico tratante", algo que el neurocirujano negó. Calificó de "absurdo" e "indignante" que lo señalen como responsable de la salud del "Diez" y se despidió con un descargo personal: "No hay una foto mía con Maradona, nunca hablé con la prensa. Soy una persona de perfil bajo. Actué en forma ética, siempre respetando una orden. La consciencia la tengo muy tranquila".

Luque, por su parte, apuntó una y otra vez contra Di Spagna. Negó haberse presentado como médico de cabecera, aclaró que nunca integró el chat "Tigre", por el que reportaba el equipo de enfermería, y dijo haberse sentido "siempre preocupado por la salud y la adicción" del paciente. Mostró conversaciones para respaldarse y recordó cómo era el vínculo: "Cuando se sentía bien no me llamaba. Cuando se sentía mal, me llamaba (...) Lo amaba".

Sobre los edemas que presentaba Maradona, fue tajante: "Un edema no está asociado a algo que pueda causar una muerte inminente. Ese patrón de edema ya lo tenía antes. El edema no es una pauta de alarma en ningún libro, no es signo de alarma". En cambio, señaló, sí lo son "el dolor de pecho y la falta de aire". También se defendió de las acusaciones cruzadas: "No tengo nada que esconder", afirmó, y agregó que "Nancy Forlini conversaba con terceros y me mencionaba como médico tratante, es muy fácil decir que 'Luque era el responsable de todo'". Ante los jueces Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, ratificó que "fue un evento súbito, agudo e irreversible", una postura que coincide con la de los peritos Pablo María Ferrari y Antonio José Maya, pero que se aparta de la conclusión de la Junta Médica Interdisciplinaria. Los 22 profesionales que la integraron determinaron que Maradona murió por una insuficiencia cardíaca secundaria a un edema agudo de pulmón y una miocardiopatía dilatada.

Cosachov y el camino hacia los alegatos

La psiquiatra contó que conoció a Maradona el 27 de junio de 2020 por intermedio de Luque y que la internación domiciliaria en Tigre fue coordinada por Forlini. Negó haber ordenado el retiro de los acompañantes terapéuticos y aseguró que esa decisión la tomó el propio Maradona. Sobre el acta de externación, dijo que no la firmó y ironizó: "Creo que nadie lo leyó". Repasó que lo visitó los días 12, 15, 18 y 25 de noviembre, jornada de su muerte, y volvió a respaldar el plan farmacológico. "No había patología hepática activa, cardiológica ni renal", precisó, y concluyó: "Siempre estuve comprometida. Lamento todo lo que pasó. Hice lo mejor que pude".

Con las declaraciones cerradas, el proceso entra en su tramo decisivo. Gaig, que preside el Tribunal Oral en lo Criminal 7, informó que los fiscales adjuntos Cosme Iribarren y Patricio Ferrari tendrán cuatro horas para exponer el jueves 8 de octubre. Las querellas alegarán a mediados de mes y las defensas los días 20, 21 y 22, con un máximo de tres horas para cada parte.

El magistrado también fijó reglas estrictas: "No se admiten interrupciones, discrepancias, objeciones ni descalificaciones". Y advirtió que "no se va a permitir una nueva producción extensa de la prueba", por lo que pidió evitar las lecturas largas de chats, pericias y declaraciones, y no reeditar audios. Se trata del segundo debate por la muerte del astro, que se investiga como presunto homicidio simple con dolo eventual, y se esperan jornadas tensas para definir las responsabilidades de cada acusado.

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