Rocío Da Luz, la joven sampedrina que anhela llevar la esencia de Misiones y San Pedro al mundo
Tiene 27 años, es madre, emprendedora y divide sus días entre el trabajo en tres localidades. Ahora, a esa rutina cargada de responsabilidades, Rocío Da Luz sumó un nuevo desafío: viajar a Rosario para participar de un certamen nacional organizado por Ragazza Models, donde tendrá la posibilidad de convertirse en una de las tres representantes que recibirán la denominación de “Embajadoras ante el Mundo”. Desde ese lugar, busca aprovechar la oportunidad para mostrar la cultura, las raíces y las bellezas naturales de Misiones, con un lugar muy especial reservado para San Pedro, su pueblo natal.
La propuesta, impulsada por la agencia Ragazza Models, reúne a representantes de distintas provincias y pone el foco no solamente en la imagen, sino también en la cultura, el arte, la moda, las raíces y la identidad de cada lugar. La elección contempla tres categorías y las representantes seleccionadas como “Embajadoras ante el Mundo” tendrán la posibilidad de participar en distintas actividades y propuestas dentro y fuera del país.

Para la joven sampedrina, participar del certamen representa mucho más que competir por una corona. Su principal motivación está en mostrar de dónde viene y utilizar esa vidriera para que otras personas conozcan una parte de Misiones que ella lleva con orgullo. “Esta experiencia significa mucho más que una corona o un título. Significa tener la oportunidad de dar a conocer San Pedro, visibilizar Misiones y demostrar que desde el interior también podemos soñar en grande”, indicó.
La posibilidad apareció de manera inesperada, cuando Patricia Monti, directora de Ragazza Models, se comunicó con Rocío para informarle que había sido seleccionada. “La verdad que me sorprendió muchísimo porque no me lo esperaba para nada. Fue todo bastante rápido y llegó sobre la fecha. Al principio estaba como: ¿esto realmente está pasando? Después, cuando caí en que iba a representar a Misiones, me dio muchísima emoción y un poco de nervios, porque es una responsabilidad enorme”, recordó.
Mostrar la belleza más allá de lo estético
Precisamente, uno de los motivos que llevó a Rocío a aceptar el desafío fue descubrir que la propuesta no coloca únicamente la mirada sobre la belleza física. El certamen está planteado como una plataforma vinculada con el arte, la moda y la cultura, en la que cada participante puede representar la identidad de su provincia y dar a conocer sus raíces.
En ese marco, las participantes deberán atravesar distintas instancias y tendrán la posibilidad de presentar un traje típico o representativo de su provincia. Para Rocío, ese aspecto tiene un significado especial, porque quiere que Misiones pueda reconocerse en su participación y que San Pedro encuentre allí una oportunidad para mostrar la riqueza natural y cultural que se extiende a lo largo y ancho de su territorio.
“Lo que más me llamó la atención fue que no se evalúa solamente a la persona desde lo estético, sino que se tiene en cuenta su cultura, sus raíces y lo que representa de su provincia. Eso me gustó muchísimo”, contó.
La propuesta también incorpora una dimensión social. Cada representante deberá presentar un proyecto que busque generar un aporte positivo en su comunidad, un aspecto que Rocío considera especialmente importante dentro de la experiencia.
“Es una de las partes que más significado tiene para mí, porque quiero que mi participación pueda dejar algo positivo en mi comunidad”, señaló.
La iniciativa busca que las participantes puedan convertirse en referentes de sus lugares de origen y, a partir de la plataforma que brinda el certamen, participar de diferentes propuestas y actividades dentro y fuera del país. Por eso, para Rocío, la posibilidad de llegar a Rosario no representa solamente una competencia, sino también una oportunidad para contar la historia y mostrar los atractivos de la tierra colorada desde una mirada personal.
Entre la maternidad, el trabajo y un sueño inesperado
Llegar hasta esta instancia implica acomodar muchas piezas de una vida que ya tenía una intensa rutina. Rocío es madre y emprendedora, trabaja en tres localidades y lleva adelante su propio espacio, Libra Centro de Estética, en San Pedro.
Su vínculo con ese oficio comenzó por el interés que desde muy joven sintió por la belleza y el cuidado personal. Con el tiempo decidió profesionalizarse y realizó la Tecnicatura Superior en Estética y Spa, a la que posteriormente sumó capacitaciones y especializaciones en Argentina y Brasil.

“Amo mi trabajo y me genera mucha satisfacción poder acompañar a cada persona y hacerla sentir más linda y segura de sí misma”, expresó.
En su centro desarrolla su profesión y dicta cursos y talleres. Una de las épocas que disfruta particularmente es la de recepciones y eventos, cuando prepara y maquilla a jóvenes para momentos importantes de sus vidas.
Ahora es ella quien debe prepararse para una experiencia diferente, y hacerlo en tan poco tiempo se convirtió en uno de los principales desafíos.
“De repente tuve que organizar muchísimas cosas: el viaje, los vestuarios, la presentación de mi proyecto y, sobre todo, prepararme emocionalmente para todo lo que significa este desafío”, comentó.
El acompañamiento recibido permitió resolver buena parte de los preparativos, ya que sponsors y personas que se sumaron a la iniciativa colaboraron con los vestuarios y otros aspectos necesarios para participar. Sin embargo, todavía resta afrontar el traslado desde Misiones hasta Rosario y algunos gastos vinculados al viaje.
De San Pedro a Rosario
Rocío deberá estar en Rosario el 16 de octubre para participar de las diferentes actividades previstas. Un día después, el 17, llegará la instancia en la que se conocerá quiénes serán las representantes elegidas como “Embajadoras ante el Mundo” dentro de las categorías correspondientes.
La sampedrina llegará después de semanas intensas, tratando de encontrar tiempo entre su familia, el trabajo y una preparación que comenzó casi de manera imprevista. En el camino, además, fue encontrando el respaldo de personas que decidieron acompañarla para que pueda concretar el viaje y representar a Misiones.
“Mi objetivo es llegar a Rosario con mucho orgullo, llevando conmigo a San Pedro, a Misiones y a todas las personas que me están acompañando en este camino”, sostuvo.
Más allá del resultado, Rocío entiende que haber sido convocada y llegar hasta esta instancia ya representa un logro. La posibilidad le permitió poner en primer plano una historia que comenzó en San Pedro y que ahora busca llegar mucho más lejos, llevando consigo la identidad de la tierra colorada y la convicción de que también desde el interior se puede soñar con una vidriera nacional e internacional.