Caso Barreto: testigos negaron el uso de miguelitos y aseguraron que no hubo frenos
Esta mañana con las declaraciones de testigos continuó en el Tribunal Oral Federal de Posadas el juicio contra el joven contrabandista Rodrigo Dias Da Silva (27) por el
delito de encubrimiento de contrabando, resistencia a la autoridad y homicidio doblemente calificado por ser cometido a un miembro de la fuerza de seguridad para procurar la impunidad, en concurso real, por la muerte del gendarme Robert David Barreto (31) el 14 de septiembre de 2024, cuando intentaba darse a la fuga al observar un control de la fuerza nacional en la localidad de Santa Ana.
El primero de los testigos fue el gendarme Eduardo Corro, quien estaba a cargo de la patrulla posteada en la ruta 103, donde estaban 4 efectivos, entre ellos Robert. "El control estaba instalado con cinco conos, chalecos reflectores cada uno y un automóvil de gran porte, que estaba a 150 metros de nosotros.
250 metros antes del control había un cono de señalización", comenzó explicando el testigo, agregando que ese día el clima estaba óptimo para hacer un control, con buena visibilidad.
En esa línea, contó que fue aproximadamente a las 16:30 cuando la camioneta gris se acercó, "le hice una señal para que disminuya la marcha, pero hace caso omiso, cuando llega a mi lado me hago hacia atrás porque pudo haberme embestido". Al esquivar el vehículo en el que iba el imputado, el efectivo contó que "escuché que aceleró por el centro de la ruta, perdió el control yendo hacia la banquina y volcó". Ante esto, se fue de inmediato en dirección al rodado que, aclaró, "no observé que se encendieron las luces de freno". Dentro de la camioneta Amarok estaba una persona y también había gruesas de cigarrillos, recordó.
A continuación, detalló que volvió a la ruta para ver cómo estaba el personal y preguntó por Barreto a Alvarenga -otro gendarme- porque no lo veía, a lo que con voz quebrada relató que "hizo con una seña que estaba en el suelo, tirado en posición fetal, semicubierto con tierra, ensangrentado y cara hinchada". Por otro lado, ante la pregunta de la fiscalía, Corro indicó que "no contamos con materiales para pinchar las ruedas (Miguelitos de pua)", desmintiendo de esa forma lo dicho por el acusado en su indagatoria, quien mencionó que había perdido el control ante la presencia de ese artefacto.
Luego fue el turno de declarar para Ricardo Alvarenga, gendarme que también estuvo en el control ese 14 de septiembre. En su testimonio, contó que él se encontraba junto a Barreto en un tercer cono, a 150 metros aproximadamente del segundo cono donde estaba Corro.
Sobre el hecho en sí, mencionó que una camioneta pasó el cono de Corro y después "siguió por el medio de la ruta embistiendo a Barreto que estaba en el centro".
"No ví que antes haya hecho una maniobra de ecuación ni frenado. Supongo que se descontroló por impactar a Barreto", expresó, agregando que ante el vuelco "lo vi a Barreto, corrí y pedí ambulancias, quedándome al lado de él, hablándole, pero ya no reaccionaba", lamentó. En ese marco, también negó que contara con elementos para pinchar ruedas de vehículos.
El tercer testigo fue Pernochichi -otro gendarme que estuvo en el control- quien manifestó que se encontraba dentro de la patrulla cuando "escuché un golpe, miré y ví la camioneta volcada, cuando pregunté qué pasó Alvarenga me dijo que le chocaron a Barreto y me mostró que estaba en el suelo". Además, también remarcó que no escuchó sonidos de frenado y que tampoco tenían ningún elemento para frenar vehículos.
El último testigo de los cuatro efectivos que estuvieron en el control junto a Barreto, fue el gendarme Fabricio Flores quien coincidió con lo relatado anteriormente por los primeros testigos y detalló que "se escuchó un golpe y vimos con Pernochichi que un vehículo se dio vuelta en la banquina. No escuché chillidos ni sonidos de frenado antes de ver el vuelco".
Por último, sobre el momento en el que supo lo que había pasado con Barreto, dijo que "fue un momento feo para mí, porque había un compañero ahí tirado, no sabía que hacer estaba en shock".
Luego de estos cuatro testigos, el debate oral entró en un cuarto intermedio hasta las 8:30 del próximo 5 de octubre, jornada en la que se prevé la presentación de más testigos.