Es la directora de la Escuela Hospitalaria N° 1 del Samic de Oberá

“Amo la salud pública, esto se transformó en mi estilo de vida”

Ángela Galeano es enfermera y por deseo de su madre abrazó la docencia. Después de muchos años en 2018 volvió a su primer amor y pudo combinar sus dos pasiones
domingo 09 de junio de 2024 | 6:05hs.
La empatía es la capacidad que tienen estas maestras para entender la situación de alumnos y padres.  Foto: Luciano Ferreyra
La empatía es la capacidad que tienen estas maestras para entender la situación de alumnos y padres. Foto: Luciano Ferreyra

Ángela Galeano estudió primero enfermería y desarrollaba su trabajo en la sala 4 del Hospital Samic de Oberá. Su madre le pidió que estudie para ser docente por lo que cumplió con el deseo maternal y cambió de profesión por varios años. En 2018 la convocaron para dirigir la Escuela Hospitalaria Nº 1. “Amo la salud pública, así que volví con mi gente”, confesó.

Fue todo un cambio para la docente, regresar nuevamente al lugar donde pudo trabajar y estudiar con el apoyo de los directivos del nosocomio.

“Antes de la docencia fui enfermera, o sea que volví donde siempre quise estar, al sector de salud. En este lugar que me vio estudiar y recibirme de docente”, explicó Ángela a El Territorio.

El motivo de hacer una segunda carrera fue por pedido de su madre. “Me gustaba estudiar, y mi mamá me pidió que sea maestra, por eso cumplí sus deseos y acá estoy, cumpliendo el sueño de mi madre”, sostuvo.

Al regresar al hospital para enseñar a chicos internados se dio cuenta de que era el lugar donde tenía que estar. “Creo que no volvería a la escuela tradicional, fue un antes y después en mi vida hacerme cargo de la escuela hospitalaria, esto se transformó en mi estilo de vida, agradezco a Dios que me puso en este camino”, mencionó Galeano.

Además, puede conjugar el amor por ambas profesiones, “amo la salud pública, fue regresar nuevamente con mi gente, pero además devolver lo que hicieron por mí, es una obra de Dios que hoy sea directora de la escuela”.

Desafíos
El cambio en la metodología de la enseñanza fue un nuevo desafío para la enfermera docente. “Tuve que cambiar toda la metodología de trabajo, no teníamos nada y comenzamos de cero, llegamos con un sistema acelerado y nos encontramos con niños en situación de enfermedad, nos obligó a cambiar y la frustración fue nuestro primer desafió”, confesó.

Las clases no siempre son las mismas y varía la cantidad de alumnos, “preparábamos todas las clases, veníamos y por allí el niño estaba muy decaído, entonces no podíamos darle clases o se iba a hacer laboratorio. También pasaba que se iba de alta y quedábamos con todo lo hecho. Allí aprendimos a manejar la frustración”.

Ángela Galeano
Ángela siente que puede devolver al hospital lo que hicieron por ella. Foto: Luciano Ferreyra

La empatía fue el factor común, entendiendo a los alumnos, padres y familiares. Tienen una doble responsabilidad: acompañar en el momento de la internación y lograr que no pierdan días de clases.

Otra de las cuestiones fue entender que son docentes. “Cuando arrancamos queríamos ayudar a todos, esa fue otra cuestión a manejar porque no somos profesionales sociales, somos docentes y entendimos que no hacemos asistencia, porque el objetivo es que el chico no pierda tantos días de clases”.

La escuela obereña
En Oberá la Escuela Hospitalaria Nº 1 trabaja con los tres niveles, del inicial al secundario. “El 26 de octubre de 2018 se creó a través de una resolución, pero fue habilitada el 20 de noviembre en 2018 y empezamos a trabajar en el 2019, cuando comenzó el ciclo lectivo”, señalo la directora.

Ángela primero fue coordinadora y luego directora, “entré como docente organizadora a cargo y después me nombraron como directora”.

La escuela cuenta con maestra de nivel inicial, primaria, profesora de música y psicólogo, además tienen dos aulas exclusivas para la enseñanza de los chicos internados.

Temas de esta nota
¿Que opinión tenés sobre esta nota?