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La demanda crece en la capital provincial

“Lo que resalta en nuestro trabajo es lo emocional”

Así lo afirma Mariela Romero, docente hospitalaria y domiciliaria que se desempeña en el Hospital Pediátrico, sobre su relación con los alumnos
domingo 09 de junio de 2024 | 6:05hs.
Sostienen que no hace mucho tiempo se empezó a visibilizar el trabajo que hacen estas docentes. Foto: Marcelo Rodríguez
Sostienen que no hace mucho tiempo se empezó a visibilizar el trabajo que hacen estas docentes. Foto: Marcelo Rodríguez

La educación hospitalaria cambia la modalidad de enseñanza para adaptarse a la situación de los niños internados, trabajando para que no pierdan tantos días de clase, coordinando con la escuela de origen y entregando las notas al cierre de cada bimestre. Es ardua la tarea de las maestras que se desempeñan en el Hospital Pediátrico de Posadas, dado que éste concentra la mayor cantidad de niños al recibir derivaciones de todas las localidades.

“Si el niño va a pasar muchos días dentro del hospital, nosotros nos comunicamos con la escuela, llamamos a la escuela de origen y hablamos con la maestra, le pedimos los contenidos para poder desarrollar en el hospital entonces conseguimos la continuidad pedagógica”, contó Mariela Romero, docente hospitalaria y domiciliaria.

Se atiende a niños, niñas y adolescentes de los niveles inicial, primario y secundario de escuelas públicas y privadas, adaptándose a la duración variable de las internaciones.

“Si los chicos están poco tiempo les preguntamos qué es lo que más les cuesta, por ejemplo, si les cuestan mucho las divisiones o las ecuaciones, trabajamos sobre eso”, agregó.

Los docentes hospitalarios hacen su formación en el magisterio como cualquier maestro de escuela primaria, ya que existe una especialización. Es una profesión que se desarrolla con la práctica.

“La modalidad recién se está visibilizando o está haciendo eco. Porque antes, te hablo de hace diez años, la modalidad siempre existió. Nuestra escuela va a cumplir 70 años, pero socialmente no era conocida. En los últimos años dentro del profesorado de primaria se les forma a los chicos para que vengan a hacer sus prácticas acá”, explicó Romero.

Hospital Pediátrico
No existe la especialidad; es una profesión que se desarrolla en la práctica. Foto: Marcelo Rodríguez

Uno de los problemas que tienen es que, al expandirse tanto la ciudad y crearse cada vez más barrios periféricos, se ha dificultado la movilidad dado que las distancias son más grandes.

“Antes atendíamos a 30 chicos en un año y ahora en un mes superamos enormemente esa cifra”, sostuvo Norma Ptaszenczuk, la directora de la Escuela Hospitalaria N° 7, ubicada en el Pediátrico Fernando Barreyro.

Las maestras deben movilizarse con frecuencia a Villa Cabello, Itaembé Guazú, San Isidro y la zona de Cocomarola.

Factor emocional
Las maestras resaltan que el trabajo no es tolerado por cualquier profesional y existe una vocación y servicio que muchas veces no se encuentra en otros espacios.

“Lo que resalta en nuestro trabajo es lo emocional. Trabajamos con chicos que están en situación de enfermedad, algunos terminales, esa variable es difícil de llevar porque nos encariñamos con los chicos. Sabemos la situación familiar en la que viven y en su vivienda. A veces no sabemos si los vamos a volver a ver”, explicó.

Hospital Pediátrico
Las maestras además deben moverse por la ciudad para visitar a los alumnos. Foto: Marcelo Rodríguez

Las maestras enfrentan la difícil tarea de ver a sus alumnos luchar contra enfermedades graves, lo que puede ser emocionalmente agotador. Deben encontrar maneras de manejar su propio estrés y frustración para seguir brindando el mejor apoyo posible. Deben ser comprensivas y afectuosas, pero también necesitan mantener una cierta distancia emocional para proteger su bienestar psicológico.

Por esto una de las exigencias es poder contar con una psicóloga que apoye a las docentes que realizan este trabajo. Si bien el equipo cuenta con una psicopedagoga, su función está dedicada a los alumnos.

Exámenes
A los docentes les toca hacer exámenes en los casos en que los niños deben ausentarse por un tiempo prolongado. “En la parte hospitalaria, para los chicos que están mucho tiempo y justo cierra el bimestre, sus maestras de origen nos mandan las evaluaciones para que les tomemos y después mandamos los resultados a la escuela”, aseguró.

“No hacemos libreta ni cerramos notas, eso le toca únicamente a la escuela de origen”, dijo.

Entre las estrategias implementadas destacan la individualización del aprendizaje, esto es, adaptar la currícula a las necesidades específicas de cada estudiante teniendo en cuenta su situación médica y emocional, incorporar herramientas digitales que faciliten el acceso a recursos educativos y permitan mantener el contacto con el aula regular.

En ocasiones apoyo psicoemocional, es decir, brindar un acompañamiento emocional que ayude a los estudiantes a sobrellevar el impacto psicológico de su situación de salud.

Escuela Hospitalaria N° 7 de Posadas, rumbo a sus 70 años

Escuela Hospitalaria N° 7 de Posadas
El establecimiento se encuentra en el predio del Hospital Pediátrico de Posadas. Foto: Marcelo Rodríguez

La Escuela Hospitalaria N° 7 de Posadas fue inaugurada oficialmente el 19 de julio de 1954, creada por Resolución del Ministerio de Educación de la Nación. En ese primer momento estuvo a cargo de la dirección la Edith Krebs de Semilla y tenía cinco maestras de grado.

Se denominaba Escuela N° 25 de Hospitales y funcionaba en el antiguo Hospital Madariaga, donde se atendían los pacientes internados: adultos y niños, además del personal de limpieza y enfermería que no habían completado la escolaridad primaria.

Durante su trayectoria ocuparon el cargo directivo las siguientes profesionales de la educación: Edith Krebs, Rosa de Lima Villa, Nilda Norma Villarreal, Yolanda Romero, María del Carmen Sosa, Nilda Kegler y Gladis Gauvry.

A lo largo de su historia fue cambiando de locación entre el edificio principal, en la parte superior de las salas IV y V, en el pabellón antiguo de Pediatría, en el nuevo Hospital de Pediatría, en la entrada del Madariaga en una pequeña habitación, al lado de la Guardería Evita. Bajo la dirección del doctor López se vuelve al Pediátrico en dos oficinas que eran utilizadas una para dirección y otra para sala de maestros y biblioteca. De allí por fin, luego de largas y tediosas gestiones, al edificio propio.

En 1978 junto a las demás escuelas dependientes de la Nación, ésta pasó a la órbita de la provincia de Misiones, y a partir de julio de 1980 por resolución 2371/80 del Consejo General de Educación de Misiones, se denomina a esta Escuela de Educación Especial N° 7 Hospitalaria.

Lleva el nombre del médico Rodolfo Hipólito de la Vega en homenaje a este profesional de la salud por haber sido el precursor de su creación, quien aseguraba que una escuela serviría a los pacientes no sólo para aprender sino también los consolaría en sus largas horas de ocio, aseguran desde la institución. Este profesional se caracterizó, durante su gestión como director del Hospital Madariaga, por ser humanitario, solidario y cooperativista. Por resolución del CGE N° 1038/91 se designa entonces con su nombre a la institución.

En septiembre de 1991 fue apadrinada por la empresa de electricidad de la provincia, Emsa, que al principio colaboró con elementos didácticos para los alumnos. Funcionó como escuela de segunda categoría hasta 1991, porque dado el crecimiento de la población atendida y del personal, se creó el cargo de vicedirectora y pasó a primera categoría.

Desde su fundación cumple una meritoria labor, atendiendo la escolarización de niños y jóvenes internados en el Hospital de Pediatría. A partir de 1990 brinda atención domiciliaria y funciona en ambos turnos, diferenciándose el horario de entrada y salida en el turno tarde para respetar el descanso de los pacientes que duermen la siesta y reciben visitas. Éstas comienzan a las 13.45 y las maestras regresan a las 18.

Por la demanda de la población internada y de los alumnos domiciliarios, desde 2004 la escuela cuenta con edificio propio en el predio del Hospital de Pediatría, el cual cuenta con una biblioteca y juegos didácticos para los niños hospitalizados.

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