2026-10-11

Atila, para el imperio del heavy metal posadeño

Atila lleva tres décadas de metal contra el paso del tiempo. Desde los primeros recitales a mitad de los 90 hasta su reciente concierto en el Teatro Nirvana, la banda posadeña construyó una historia de guitarras pesadas, algunos cambios de formación y fidelidad a una música que no requiere masividad para tener sentido.

Sobre esta trayectoria charló Sergio Toledo, cantante del grupo con El Territorio y recordó los orígenes de una escena que Atila ayudó a forjar y que todavía se resiste a bajar el volumen.

Oriunda de Posadas, la banda hizo su estreno en vivo en 1995 en un escenario a 100 kilómetros de esta ciudad. Así se abrió camino en una escena en la que el heavy metal todavía era una expresión de minorías, sostenida por músicos que componían sus temas y seguidores que encontraban en la distorsión una identidad compartida.

Toledo, que también es docente y escritor, dejó por sentado ese comienzo un tanto fallido en un libro.

El vocalista contó que el recorrido de Atila está ligado a Corrosión, una de las primeras bandas estables de la escena posadeña, ya que el proyecto nació de las transformaciones de aquella primera generación.

Atila forma actualmente con José Tuzinkievicz en guitarra, Nelson Vera en el bajo, Mateo Castillo en batería y Sergio Toledo en la voz.

Su cuarto álbum Rock para matar (2026) está en etapa de mezcla y se pueden escuchar adelantos.

Inspiración y zapadas

En su relato sobre los eslabones primeros del metal local, Toledo, retrocedió en el tiempo, a cuando las bandas todavía eran encuentros entre músicos, las zapadas se alargaban y tocar heavy metal en Misiones podía parecer una rareza.

A fines de los años 80 se comenzaba a encontrar espacios de expresión. Había músicos que se reunían para tocar, grupos que se armaban para una ocasión y encuentros vinculados a las primeras experiencias de Misiones Rock.

Todavía faltaba consolidar una estructura de bandas con ensayos regulares, integrantes estables y recitales propios. Sin embargo, el terreno empezaba a prepararse.

Para Toledo una referencia ineludible fue Pirámide, la banda de Oberá, que reconoce como pionera del heavy metal en la provincia.

Verlos en vivo fue mucho más que descubrir un grupo. “Haber visto tocar en vivo a Pirámide fue una de las inspiraciones para hacer heavy, fue el contacto directo con esta músico”, detalló.

En particular, destacó la figura de Roger Santander. “Para mí fue una gran referencia verle al cantante, a Roger Santander, en vivo. Él es el culpable, por ahí, de que yo cante”, dijo.

Entonces indicó en el mapa a Oberá y Posadas como las incipientes bases metaleras.

Corrosión y el under al frente

En la biografía del metal telúrico, el artista marca 1990 como un momento importante. Fue el año en que Corrosión comenzó a ensayar, antes de realizar sus primeras presentaciones entre 1991 y 1992.

“Corrosión fue el primer grupo que organizó un recital y tocó en Posadas para todos los heavy”, sostuvo. A partir de ese hito se empezó a ganar continuidad de recitales y pertenencia.

Con los años hubo chispazos de actividad y creatividad con sitios emblemáticos que fueron cambiando, abriendo, cerrando. “Hoy somos sobrevivientes”, analizó el artista que marcó a su vez que “el heavy no va a parar”.

Temas de esta nota
Te puede interesar