Tres décadas de metal desde Jardín América

Infección Crónica, leyenda extrema

En pleno auge del rock alternativo masificado por MTV, nace este grupo que encontró su expresividad en el death metal
domingo 11 de octubre de 2026 | 6:05hs.
Infección Crónica tiene su sala de ensayo en Jardín América. Foto: Esteban González
Infección Crónica tiene su sala de ensayo en Jardín América. Foto: Esteban González

En la ciudad de Jardín América tiene su base Infección Crónica, banda legendaria de metal extremo que suma tres décadas de permanencia.

Integrada por Diego Mareco en batería, Daniel Wojtowicz en la guitarra eléctrica, Esteban Schöller en la voz y José María Verón en el bajo (quien reside en Oberá y no pudo estar en la entrevista con El Territorio), la agrupación hace historia en el metal de Misiones.

Mareco, uno de los impulsores del grupo, ingresó en el mundo de la música a través de su familia cuando era niño. Luego, en secundaria, en 1994 (o por ahí), junto a compañeros de la escuela supo más acerca del heavy metal, cuando el boom era Nirvana a nivel internacional, como así también otros grupos de rock alternativo.

La versión más fuerte

Desde los comienzos de Infección Crónica, lo que más les gustó a los integrantes es su versión más fuerte, que comenzó alrededor de 1996 y sigue en la actualidad.

Siempre plantearon la banda como un cuarteto, desde sus orígenes hasta ahora, sí hubo algunos cambios en la formación. De la primera camada continúan Daniel y Diego.

La sala de ensayo primero era en la casa de los padres, luego alquilaban un lugar en Jardín hasta que lograron quedar ubicados en la casa particular de Mareco y es ahí donde se reúnen para practicar.

Con respecto a sus conciertos, la hoja de ruta se fue modificando con el correr de los años. Algunos lugares dejaron de existir y hay otros nuevos. Por lo tanto, dejaron su huella en distintos predios artísticos y van donde los organizadores los invitan.

Esteban Schöller, vocalista del grupo, precisó que su madre le dio las primeras referencias musicales durante su infancia. “Siempre cantaba y tenía un instrumento, cuando crecí quería ser parte de una banda de metal, desde 2003 soy parte de Infección Crónica”.

Asimismo, detalló que, a pesar de ser parte de este género musical, le gusta todo tipo de ritmos.

Por su parte, Daniel Wojtowicz, integrante histórico de Infección, mostró su alegría por ser parte del proyecto durante 30 años, con el mismo nombre y las mismas ganas de ser parte del proyecto.

“Después de tanto tiempo, se vuelve algo propio, el metal forma parte de mi vida, por lo que implicó en mi juventud”.

Con esta faceta artística lograron recorrer distintos puntos de la provincia, como así también presentaciones en el ámbito local. Tres décadas que marcan un hito en la ciudad de las diagonales, aún vigentes quieren seguir dejando huellas en la tierra colorada.

La banda promociona su cuarto álbum titulado Un cuarto. Además, a principios de este año celebró sus 30 años de vigencia con un concierto que reunió al público que le hace el aguante desde el día 1.

Infección Crónica es una de las bandas de metal extremo más reconocidas del nordeste y posicionaron a Jardín en el mapa del death metal.

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