En San Pedro
Apuesta a una pastelería artesanal más saludable
En tiempos en los que sostener un emprendimiento implica afrontar costos, buscar alternativas y adaptarse constantemente, una familia de San Pedro decidió ampliar su apuesta y salir de lo clásico de la panadería y pastelería para atender también a un público que muchas veces encuentra pocas opciones en localidades del interior. Se trata de ADRE, el proyecto familiar de Andrea Cardozo, Daniel Acosta y sus hijos Roger y Emma, que trabaja en la incorporación de panificados integrales, alternativas con menos azúcar y opciones destinadas a personas con necesidades alimentarias específicas.
Detrás del emprendimiento existe una historia que comenzó varios años antes de abrir sus puertas. Andrea es docente de Nivel Inicial y en 2019 se recibió de pastelera y panadera profesional en Resistencia, Chaco. A partir de esa formación comenzó a darle forma a un proyecto propio que finalmente se concretó en 2023.
Hasta el nombre refleja el carácter familiar de la propuesta ya que ADRE surge de las iniciales de Andrea, Daniel, Roger y Emma. “Representa mucho más que una marca, representa nuestra familia, nuestros sueños, nuestro esfuerzo y todo lo que construimos juntos”, indicó Cardozo.
Más alternativas
La especialidad es la panadería y pastelería artesanal, con productos sin conservantes ni aditivos. A las tradicionales facturas, medialunas, tortas, tartas, brownies, budines y otras preparaciones dulces y saladas, sumaron chipa y caburé elaborados con 100% de almidón, además de productos congelados, pizzetas, empanadas, tapas y tartas integrales; y cuentan con un food truck que funciona durante los fines de semana y participa de eventos.
La decisión de incorporar alternativas diferentes surgió principalmente al observar cómo cambiaron los hábitos de consumo y escuchar los pedidos que reciben. “Hoy el cliente no solamente busca que un producto sea rico, sino que también comienza a interesarse más por qué ingredientes tiene, cómo está elaborado y qué alternativas existen”, explicó Andrea.
Así aparecieron, por ejemplo, las medialunas integrales y otras preparaciones con harinas integrales, semillas e ingredientes diferentes. “Para nosotros, innovar significa escuchar al cliente y tratar de ofrecer productos que respondan a las necesidades actuales”, sostuvo la emprendedora. “La idea no pasa por presentar la pastelería como un alimento que puede consumirse sin límites, sino por ofrecer variedad y alternativas dentro de una alimentación equilibrada”.
Avanzar con productos sin tacc
Esa búsqueda adquiere otra importancia cuando el pedido proviene de personas que tienen restricciones alimentarias. ADRE trabaja en el desarrollo de opciones sin Tacc y la familia reconoce que se trata de un paso que requiere responsabilidad, capacitación y condiciones específicas para garantizar alimentos seguros.
“No se trata simplemente de reemplazar una harina por otra. Cuando elaboramos alimentos destinados a personas celíacas, debemos tener en cuenta especialmente la posibilidad de contaminación cruzada”. Entre las alternativas que buscan desarrollar aparecen chipa, budines, brownies, tortas y otros productos sin gluten, siempre con materias primas correctamente identificadas y bajo las condiciones correspondientes.
La apuesta responde a una realidad que la familia observa a diario. En una localidad del interior como San Pedro, conseguir determinados alimentos puede resultar más difícil y costoso para quienes necesitan adaptar su dieta, por lo que contar con alternativas elaboradas localmente representa una posibilidad importante.
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