El músico presenta su primer libro
De la música a la literatura: Osvaldo de la Fuente y ‘La breve eternidad’
Revisaba viejos archivos digitales cuando encontró en una olvidada carpeta unos apuntes y audios que decían mi libro…
“Era algo que me contaba a mí mismo, una idea que quedó por ahí perdida un buen tiempo en un disco rígido”, relató Osvaldo de la Fuente sobre el origen de su libro, La breve eternidad, que salió hace unos días, se puede encontrar en puntos de venta de la ciudad y, próximamente también tendrá su presentación oficial.
El texto contiene cuatro historias, que podrían ser novelas cortas o cuentos largos y que el autor sitúa en el realismo poético. “Tiene mucha ficción, es todo imaginación, juega con eso de bajar a la realidad historias que podrían suceder en un lugar cercano”, reseñó en una charla en la redacción de El Territorio.
El músico y compositor estrena su faceta de escritor con esta obra publicada por Ediciones Misioneras, editorial de Luis Ángel Larraburu, quien también escribió el prólogo.
En el momento en que redescubrió su idea de escribir un libro todo se fue ordenando para que el proyecto salga, reflexionó: “Fue todo tan fluido, las cosas se fueron dando de una manera tan natural, que me dio certezas de que tenía que seguir el camino”.
En realidad el hecho de escribir es algo que hace desde siempre. En el proceso creativo de las canciones, evidenció, que surgen a veces algunas prosas y en ocasiones las comparte con su círculo cercano. Esa musicalidad con la que compone la lírica de sus temas también está de alguna manera en las páginas del libro.
Algo decisivo para que la obra salga fue descargarse la app Word en el celular, consideró: “Hace dos años que vengo escribiendo el libro y me bajé en el teléfono la aplicación para escribir y editar, y ahí fue sucediendo, escribía cuando iba a buscar a mi hijo a algún lugar y lo esperaba; cuando estaba esperando para hacer algún trámite; en la cama cuando no podía dormir... Eso fue un gran descubrimiento, porque quizás si tenía que encontrar el tiempo para sentarme en la computadora, sería más difícil”.
“Fue un proceso maravilloso para mí, lo disfruté, y yo iba escribiendo cosas y siento que también escribí de oído. Escuchando la música de las palabras. No hay ninguna historia que hable de eso directamente, pero siento que la música está presente”, indicó.
La obra
La narración que dio puntapié al proyecto literario fue Girasol de las vidas, “era una idea y un texto que encontré en esos audios viejos y después fueron apareciendo los otros relatos”, explicó.
Así, está la historia de un pintor; otra de un robo a un banco; también una trama que recupera la memoria de los viejos circos en su destino de itinerancia; y una narrativa que se emparenta con lo autobiográfico desde la ficción y que profundiza en la espiritualidad. “No quiero contar mucho porque me gustaría que si alguien lee el libro, se acerque con un poco de misterio y curiosidad”, expuso.
La breve eternidad fue el último texto en cobrar forma y terminó dando título al libro.
“Cuando tenía el texto terminado se lo mostré a una amiga que me da una devolución muy linda y me dice que le pase a Café Azar, que me iba a poder dar una visión más especializada. Se lo pasé en enero, pasaron algunas semanas y después me manda un mensaje de que le gustó y que particularmente le había gustado una de las historias”, trazó acerca del recorrido de su trabajo.
Luego, desde su familia viene el contacto con Larraburu. “Es un muy reconocido escritor y tiene su editorial y lee el texto, me orienta y me dice ‘vamos a editarlo’. Él mismo hizo el prólogo y así fue cómo salió, con la colaboración de todas estas personas”.
¿Cuánto dura una eternidad?
Cuatro historias. Cuatro destinos. Un mismo latido, anuncia la contratapa del libro y otra frase marca: A veces, lo eterno no está en la duración, sino en la intensidad de un instante.
“Luis me ayudó a organizar el libro con esta idea de que las historias tienen un mismo origen, aunque no guardan una relación directa entre ellas”.
Para De la Fuente, este rol de escritor conlleva una exposición novedosa que la atraviesa “con un poco de temor, como advenedizo a la literatura y, también, confiando mucho en la gente, la verdad que el primer sorprendido soy yo, y lo que va generando el libro es muy lindo”.
“Lo leyó gente amiga y también va llegando a más personas, que me preguntan dónde está disponible para adquirir. Es un momento lindo. Y pasa también en la música, cuando uno produce algo nuevo y lo muestra, habrá de todo en las devoluciones. Yo escribí este libro con la misma pasión que hago música, con ese mismo impulso por la creación que te lleva a absorberte días, meses, buscando lo que querés contar”, sintetizó.
Sobre el álbum Bitácora
Por otra parte, el artista, se encuentra promocionando Bitácora, su 16º álbum de estudio. Un viaje musical entre lo íntimo y lo contemporáneo, que lanzó en plataformas de música en diciembre de 2025 con De La Mente Récords. Integran este material 12 canciones inéditas atravesadas por la introspección, la experiencia y, una mirada sensible sobre el presente desde la poesía. Le da voz a las canciones Leo Rojas.
El disco se inscribe dentro del pop y el rock, con una estética que dialoga entre sonoridades clásicas y tecnologías actuales.
“Es un disco solista, pero también es un proceso colectivo, con muchos músicos amigos que participan, entre ellos mi hijo, Killato, y la voz en todos los temas es de Leo Rojas, que es un gran cantante”, resaltó.
El título refleja un registro vital en clave musical: “Toda obra es un poco la bitácora de un artista. Las canciones van contando momentos, reflexiones y cosas que atraviesan un tiempo determinado”, dijo.
Para agendar

La breve eternidad
Primer libro de Osvaldo de la Fuente. Editado por Ediciones Misioneras (2026). Se lo puede adquirir en Banabana (Tucumán 1959, Posadas). Más información en Facebook: Osvaldo de la Fuente