“Tenemos que aprender a convivir con esta enfermedad”
lunes 11 de mayo de 2020 | 6:00hs.
El médico asegura que el cambio de hábitos llegó para quedarse.
Por Daniela Cortés Corresponsalía Buenos Aires
La enfermedad de coronavirus llegó y tenemos que acostumbrarnos a convivir con ella. Para eso es necesario conocer el comportamiento del virus que la provoca. “El coronavirus llegó para quedarse y tenemos que ser inteligentes en el modo en el que nos adaptamos a convivir con esta enfermedad”, explicó a El Territorio el jefe del Servicio e Infectología del Hospital Santojanni de la ciudad de Buenos Aires.
Lo que sigue es el diálogo con el médico infectólogo Pablo Scapelatto sobre cómo transitar de manera saludable una forma de vida diferente a la que teníamos antes de la pandemia y de las sucesivas cuarentenas.
¿Cuáles son las conductas que llegaron para quedarse?
Vamos a tener que acostumbrarnos al distanciamiento social que aprendimos en esta cuarentena. Independientemente de las sucesivas flexibilizaciones que vayan permitiendo los gobiernos, hay una realidad que llegó para quedarse que se llama pandemia de coronavirus y mientras eso suceda, todo lo que hagamos en sociedad deberá guardar esa distancia mínima de dos metros entre persona y persona. En los trabajos, en las escuelas, en los comercios, en el transporte público, en las calles tendremos que seguir respetando el distanciamiento social. También nos tendremos que acostumbrar a pedir turnos para hacer muchas actividades. Y a horarios o días definidos para diferentes grupos de personas, porque eso ayudará a que no haya grandes concentraciones humanas en un mismo espacio.
¿Y los barbijos también serán parte de la ropa para salir de casa?
Sí, el barbijo seguirá siendo parte del regreso al trabajo, a las escuelas y a toda actividad que implique estar cerca de otra persona. Es un elemento de protección eficaz, en la medida que lo sepamos usar correctamente, es decir debe cubrir boca y nariz, no debemos sacarlo para hablar y su estado de higiene obviamente es esencial. Otra conducta que llegó para quedarse es el lavado de manos constante con agua y jabón y la desinfección de las superficies.
¿Actividades que eran comunes antes de la pandemia, como ir al gimnasio, festejar un cumpleaños en un pelotero o ir a un recital es algo para olvidarse hasta el año que viene?
No hago futurología, pero entiendo que esas actividades forman parte de la última tanda de permitidos porque hay que tener en cuenta que implican un contacto muy estrecho entre personas que es justo lo que debemos evitar. Es fundamental que la sociedad entienda este concepto. No es un capricho de las autoridades sanitarias, sino una realidad que llegó y que impone reglas para que podamos cuidar la salud de todos. Por eso cuando esas actividades vuelvan a ser permitidas seguramente, las haremos de una manera diferente a como las hacíamos antes de la pandemia, como menos gente en los mismos espacios.
¿Cómo vio la adaptación de los equipos de salud y de los pacientes que concurren a los hospitales en estos días de cuarentena?
Creo que estamos en pleno proceso de adaptación. Fueron muchos los cambios que llegaron de un día para el otro y toda esa batería de información lleva un tiempo hasta que se hace carne en la sociedad. Si hay una palabra que define al Sars-Cov-2 es cambio. Todo en materia de este nuevo virus va mutando tanto como él. Y por eso la información sobre lo que se debe o no debe hacer también se va transformando. Es un virus desconocido para la ciencia y a medida que lo vamos conociendo, lo podremos controlar mejor. Los médicos y el personal de la salud que estamos trabajando en los hospitales también tuvimos que adaptarnos a este cambio.
¿Cómo tratar bien a un paciente sin correr riesgos de contagio?
Esa es la cuestión que diariamente vivimos los profesionales de la salud. La idea de ir y sentarnos a los pies de la cama de la persona internada y hablar de cerca con el paciente se vio modificada con esta nueva enfermedad. Por eso es fundamental que todos los trabajadores de la salud contemos con el equipo de protección que nos permita trabajar bien con cada paciente. En este momento, en el Hospital Santojanni tenemos nueve pacientes internados por coronavirus, dos de los cuales transitan la enfermedad de una manera más complicada. Tratamos de estar muy conectados con estas personas, aunque a veces no podamos estar cerca físicamente, tratamos de brindar la contención que necesitan. Porque la presencia del médico o del enfermero cerca del que transita una dolencia es fundamental. Esa es nuestra tarea. Por eso tenemos que contar con todos los elementos para poderla cumplir de manera responsable.
¿Qué tratamientos reciben hoy en nuestro país las personas enfermas de coronavirus?
No tenemos que perder el horizonte de que el 80 por ciento de la población infectada lo cursará como cualquier virosis banal. Y el tratamiento en estos casos es sintomático, es decir, si el paciente tiene fiebre se le dará algún medicamento que le baje la temperatura o si tiene dolor de garganta, algo que lo calme. En el 20 por ciento restante de los afectados puede haber complicaciones respiratorias y por lo tanto requieren una internación para controlar cada caso. Y dentro de este grupo habrá algunos que puedan requerir asistencia de un respirador artificial.
Si hablamos de algún tratamiento específico para el coronavirus, aún no lo tenemos. Hay varias posibilidades que se están estudiando y que se ofrecen de acuerdo a cada cuadro. Pero son ensayos clínicos. Una línea posible es el tratamiento con plasma de convalecientes.
Perfil
Pablo Scapelatto
Médico
Médico infectólogo.
Profesor titular de Medicina (Universidad Fundación Favaloro). Jefe del Servicio e Infectología del Hospital Santojanni, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba)
Médico
Médico infectólogo.
Profesor titular de Medicina (Universidad Fundación Favaloro). Jefe del Servicio e Infectología del Hospital Santojanni, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba)
Qué es un falso positivo
“Todos los estudios clínicos no tienen un 100% de certeza de nada. Y en ese universo se encuentran los test de PCR. Estos estudios tienen un rango de sensibilidad y de especificidad que no es del 100%. No existe ningún estudio médico al que no se le pueda escapar algún dato. Cuando decimos 100% de especificidad decimos que cada vez que el estudio me diga que esto es X, siempre es X. Y eso en medicina no existe. Por eso es posible que arrojen falsos negativos o falsos positivos. Para que la gente lo entienda mejor, lo podemos comparar con un test de embarazo. El resultado de ese test puede arrojar un resultado positivo y la mujer no está embarazada. Ese sería un falso positivo. También puede arrojar un resultado negativo con un embarazo existente. Ese sería un falso negativo. Los motivos por lo que se dan estos falsos son muchos y son inherentes al método de análisis clínico".
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