La adolescente murió el 23 de julio de 2013 en Posadas

Condenan a 16 años a madre acusada de abandonar y dejar morir a su hija

Por mayoría, el Tribunal Penal Uno dictaminó que Mariela Ramírez (48) es penalmente responsable de la muerte de Belén López (15), quien padecía Síndrome de Rett.
sábado 15 de agosto de 2026 | 5:30hs.
Ramírez salió esposada y detenida del edificio judicial.  Foto: Marcelo Rodríguez
Ramírez salió esposada y detenida del edificio judicial. Foto: Marcelo Rodríguez

El Tribunal Penal Uno de Posadas sentenció en la mañana de ayer a Mariela Ramírez (48) a la condena de 16 años de prisión por el delito de homicidio agravado por el vínculo, en perjuicio de su hija Belén López (15), quien padecía de una discapacidad y falleció el 23 de julio de 2013 en su vivienda de Posadas.

El veredicto llegó minutos después de las 11.30, luego de que los integrantes del tribunal, los magistrados Gustavo Bernie, y Miguel Mattos -por subrogación-, coincidieran en que la mujer es penalmente responsable de la muerte de su hija, quien padecía del Síndrome de Rett. Por su parte, en disidencia, la jueza Viviana Cukla optó por absolver a Mariela Ramírez.

La condena de los jueces coincide parcialmente con lo pedido por el fiscal Vladimir Glinka, quien en sus alegatos solicitó la condena de prisión perpetua, calificando justamente el delito como un homicidio agravado por el vínculo cometido por omisión deliberada. Por su parte, el defensor oficial Miguel Varela pidió la absolución, explicando que la menor murió por causas naturales y que no existió omisión.

Homicidio

Si bien la causa llegó al debate oral con la imputación de abandono doblemente agravado por el vínculo y por el resultado de muerte, el fiscal expresó en sus alegatos que había suficientes pruebas para que el hecho sea juzgado bajo la figura de homicidio agravado.

Glinka indicó que la muerte de Belén fue consecuencia de una sucesión de omisiones que terminaron provocando su muerte por falta de alimento, agua y abrigo. “Belén no se murió porque ella se fue a trabajar. El día tiene 24 horas y, cuanto mucho, ella trabajaba 6. ¿Qué pasó en las otras 18?”, cuestionó el fiscal.

La acusación sostuvo que Ramírez tenía conocimiento de las condiciones en las que se encontraba su hija y que, pese a tener alimentos en su vivienda, no se los proporcionó. Para Glinka, ese comportamiento excedió la figura de abandono de persona: “Acá ocurrió un asesinato”.

Con esa frase, empezó a argumentar el cambio de calificación. “Encontré un elemento diferente del dolo, no eventual sino directo de muerte. Empezamos con una omisión, y cuando esa omisión se usa para matar, pasa a ser un medio comisivo, es un homicidio cometido por omisión”, explicó.

“Belén murió porque no le dio una sola gota de agua ni alimento”, sostuvo Glinka, quien remarcó que la adolescente no comió durante por lo menos 7 días. En ese marco, el fiscal se refirió a la autopsia realizada por el médico Cantero y sostuvo que el cuadro de Belén era incompatible con la hipótesis de una muerte provocada únicamente por el síndrome de Rett.

Según Glinka, el profesional constató una deshidratación de aproximadamente siete días y concluyó que la muerte se produjo por deshidratación, desnutrición e hipotermia.

Glinka también puso en duda que Ramírez hubiera atravesado un supuesto “desborde” que le impidiera hacerse cargo de su hija. Recordó que Belén había permanecido gran parte de su vida bajo el cuidado de su abuela materna y de su tía.

Uno de los momentos más duros del alegato se produjo cuando Glinka mostró una fotografía de Belén y comparó su estado con el que presentaba pocos días antes de su muerte. “¿Cómo puede ser que esta sea la misma persona con 10 días de diferencia? Que alguien me explique”, lamentó.

“Lo que escuchamos de la defensa no fue la existencia de una hija, hablaron del Síndrome de Rett, reduciendo toda su humanidad a esa enfermedad, justificando el descuido”, afirmó.

“No solo le privó de agua y alimento, sino que se aseguró de que nadie más lo haga, que nadie supiera que Belén estaba ahí y que interrumpa eso que ella estaba haciendo, no le dijo a una sola persona que ella la tenía a Belén a cargo”, sostuvo.

Alegato defensivo

Por su parte, la defensa argumentó que correspondía la absolución de Ramírez, ya que el médico forense que examinó el cuerpo, “acreditó que no hubo signos de agresión ni asfixia mecánica”, sino que su muerte fue porque sus pulmones tuvieron una insuficiencia respiratoria con el contexto de una persona que ya estaba debilitada y postrada por su condición neurológica.

Asimismo, indicó que respecto a la deshidratación y la desnutrición que presentaba la víctima, el médico explicó que esto no era parte del síndrome de Rett, pero que las consecuencias llevan a eso, por las dificultades que genera alimentar a una persona con esa condición.

“Las personas que cuidaron a Belén dijeron que tardaban entre una hora y una hora y media en alimentarla”, señaló, haciendo referencia sobre las dificultades en el cuidado a la hora de alimentar a una persona con el síndrome que padecía la adolescente de 15 años.

A su vez, remarcó que si bien el fiscal planteó que se solucionaba con darle de comer y tomar agua, “la hermana de Mariela mencionó que casi perdió un dedo al darle de comer”, dejando en evidencia la dificultad que había en el cuidado a Belén.

Perspectiva de género

“Acá hay una cuestión de género. Se le pide a la mujer algo heroico, que se quede en la casa, pierda su trabajo y siga ahí cuidando a su hija. Algo que no se le exige al hombre, a su esposo, quien lo único que hizo fue acercar una hoja de aloe”, remarcó.

En esa línea, mencionó que “mi asistida no tiene ninguna responsabilidad, porque está muerte no fue por ninguna acción u omisión, fue por causa natural, como consecuencia de la enfermedad”, cuestionando que si hay una sospecha por la muerte de Belén, el padre de la menor también debió ser llevado a debate.

“La víctima no fue una, también fue mi defendida. Toda la familia sabe que ella no hizo lo que se le acusa, por eso están acá hoy”, apuntó Varela, argumentando que la causa no se juzgó con perspectiva de género.

Con la condena de 16 años de prisión, Ramírez permanecerá tras las rejas por primera vez después de 13 años, ya que desde el comienzo de las investigaciones estuvo en libertad, supeditada a la causa.

Belén murió el 23 de julio de 2013, y fue encontrada con signos de desnutrición, deshidratación y escaras. Su madre, Mariela Ramírez, fue imputada durante la instrucción por abandono de persona agravado por el vínculo y resultado de muerte. Los fundamentos de los jueces se conocerán a fin de mes.

Testimonios

Los testimonios de familiares y otros testigos fueron clave para advertir un mal cuidado por parte de la ahora condenada. Entre lo más destacado se encontró lo declarado por su abuela y tía, quienes estaban a cargo del cuidado en la mayoría del tiempo.

Justamente, el mal estado de la adolescente se habría producido en un periodo de 10 días, cuando las dos se fueron a Corrientes de vacaciones y Belén quedó bajo el cuidado de su madre.

“Ella estaba bien de salud cuando fue a la casa de su madre” y “ella comía bien, estaba super bien”, fueron las frases que sobresalieron en los testimonios por parte de la abuela Aldana De Lira y la tía Clara Ramírez, en la sala de debate.

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