Buenas ventas en comercios

Un local que nació para la Estudiantina y el furor de los redoblantes

Crisol abrió sus puertas hace casi 30 años, pionero en ofrecer pedrería y plumas para los trajes en un solo lugar; en tanto, en Musical Gem destacaron la demanda de instrumentos
domingo 06 de septiembre de 2026 | 6:05hs.
Diego Colella, del local Crisol, con todas las novedades para bordar trajes.
Diego Colella, del local Crisol, con todas las novedades para bordar trajes.

La Estudiantina posadeña es de las fiestas populares más presentes en el espacio y en el tiempo. A punto de largar su 76 edición y con los ensayos que se iniciaron en otoño, este espectáculo con sus preparativos mantiene en actividad a los estudiantes que le dan vida y a toda una trama ciudadana.

De esta manera, el armado de los trajes, la compra y puesta a punto de los instrumentos, la elaboración de las estructuras de carrozas, entre otras labores ocupan a chicas, chicos y chiques y también a locales que trabajan con estos insumos.

El Territorio visitó comercios de la zona céntrica para consultar acerca del movimiento para el proyecto Estudiantina 2026 y algunos precios. El resultado de este breve relevamiento mostró que las ventas de instrumentos, mayormente de percusión, accesorios y repuestos fue buena.

Ese mismo comportamiento hubo en la adquisición de elementos para el bordado y confección de trajes y tocados.

Venta y asesoramiento

En calle Sarmiento, en el microcentro, Musical Gem, recibe a los clientes con un mundo de instrumentos y en esta temporada indudablemente son los más requeridos los redoblantes, tones, cajitas, palillos, parches y otros elementos que forman parte de las compras habituales de los estudiantes.

Juan Gabriel Saldaña, desde el mostrador, relató que la Estudiantina representa uno de los momentos de mayor movimiento comercial para el rubro. “Se mueve mucho lo que son parches, palillos y todo instrumento para percusión”, detalló. Los redoblantes van desde los  70 mil pesos hasta los 180 o 200 mil.

Buen movimiento en casas de instrumentos musicales. Fotos: Marcelo Rodríguez

 

Saldaña detalló que los precios y las alternativas disponibles permiten que los estudiantes puedan acceder a los instrumentos, de acuerdo con sus presupuestos y con el estilo musical que quieran desarrollar.

Más allá del movimiento comercial, la Estudiantina también funciona para muchos jóvenes como una puerta de entrada al mundo de la música, por ello la casa de música asesora, enseña y en tantos años pudo seguir de cerca cómo a partir de tocar en la fiesta hay jóvenes que continúan en la música. 

La casa de las lentejuelas  

Si hay un rubro estrechamente ligado a la Estudiantina es el de los materiales para bordar los trajes. Diego Colella, de Crisol Lentejuelas, lleva adelante un negocio familiar cuya historia comenzó hace unos 30 años y que nació, precisamente, al calor de esta celebración estudiantil. “Crisol nació con la Estudiantina”, recordó Colella.

El comercio fue fundado por su padre con la idea de dedicarse específicamente a la venta de artículos para la Estudiantina. Por entonces había mercerías que comercializaban algunos de estos productos, pero no era común encontrar un negocio especializado en los insumos que necesitaban los estudiantes.

Con el paso del tiempo, Crisol amplió su propuesta hacia el carnaval y otros eventos, aunque la Estudiantina continúa siendo parte fundamental de su identidad.

Este  año se percibió  un cambio en la manera en que los estudiantes se organizan para comprar. “Los chicos se organizan más para hacer compras mayoristas para abaratar costos”, describió.

Y estimó que un traje muy elaborado, totalmente bordado y que además lleve plumas puede insumir de 70.000 pesos o incluso 100.000 pesos solo en esos materiales. 

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