“Me cambió la vida volver a correr”, afirmó
“El secreto para mantenerme es disfrutar cada carrera”
El piloto de Leandro N. Alem Pablo “Pauly” Koch con 63 años hizo historia el año pasado y se transformó en el campeón más longevo del Campeonato Misionero de Rally, al consagrarse en el Grupo A, una de las categorías más potentes que tiene el certamen provincial. Además, ese año cumplió el sueño de debutar y hacer podio en la Clase RC3 del Campeonato Argentino cuando la máxima categoría nacional llegó a Leandro N. Alem.
Pauly debutó en el automovilismo en la década del 80 en el Misionero de Pista con un Fiat 600. Luego de algunas carreras, hizo una pausa y volvió a la actividad en el 2001, pero ya en el rally Provincial. Fue bicampeón en las temporadas 2004 y 2009 de la Clase 3 y en el 2012 anunció su retiro. Pero, luego de la pandemia, en el 2021, anuncio que regresaba a la actividad con 60 años, cuando la mayoría ya solo se dedica a disfrutar de los nietos. Y lo hacía con el mismo equipo con el que había competido antes, solo que peinando más canas y bajo el nombre Total Retro Racing, haciendo gala de los años que cada uno de los integrantes tenía.
Y su regreso fue de menos a más. En la temporada 2024 alcanzó el subcampeonato y en el 2025 sumó su tercer título en el provincial. No era uno más. A los 63 años, Pauly se transformó en el campeón más longevo de la historia del Misionero de Rally, superando el récord de Hugo Navarro que era del 2009 cuando fue campeón en la N2. En esta temporada sigue vigente y lidera el campeonato del Grupo A y va rumbo al bicampeonato.
Sus claves son comer sano, mantener la cabeza motivada y el tener un entorno con buenas energías y que apoye en cada carrera.
Sobre su preparación física, dijo entre risas “soy medio vago, no me gusta el gimnasio”, pero aclaró “llevo una vida muy ordenada, no tengo vicios, no fumo, no tomo. Salgo a caminar 3 veces por semanas y me mantengo siempre activo en el trabajo y en la vida”.
En su casa tiene algunas pesas y elementos de electro estimulación con el objetivo de mantener bien su estado físico, ya que la exigencia de llevar un auto a alta velocidad en la tierra tiene sus complicaciones y más en Misiones donde se suele correr con más de 40 grados de temperatura.
“En el estado general estoy muy bien, si o si me hago dos controles anuales completo, porque el rally te demanda mucho el físico y si no estás bien físicamente te vas desconcentrando y perdiendo el ritmo. El año pasado hice el estudio de fuerza con el cardiólogo, el que se hace sobre la bicicleta y mi médico me felicitó”, resaltó.
“Me obligo a salir a caminar 3 veces a la semana. Lunes a viernes almuerzo en la empresa y comemos una vianda saludable, tomo mucha agua, me mantengo bien hidratado. Los fines de semana de carera siempre un asadito y los días de la Peña también, pero sin exagerar. Un ejemplo para mi es el doctor Horacio Melo, que lleva una vida impecable siempre ligado al deporte. Con los años entendí que el deporte te cambia la vida y que no hay edad para hacer lo que a uno de le gusta”, afirmó.
Sobre que lo llevó a volver a competir con 60 años, Koch contó “estaba en un momento con muchas complicaciones y empecé a ir a la Peña que hacía Luis Da Luz y me cambió la vida. Yo los veía a todos felices y dije voy a hacer una prueba para ver como me siento. Conseguimos un auto y llame a todos los chicos que estuvieron conmigo antes, desde el Flaco Paganini que con 70 años se vino de Córdoba con los motores. Anduvimos bien y empezamos a ir a cada carrera”.
“Me empecé a desconectar, a cambiar la rutina diaria, me cambió la cabeza, me cambió el humor. Hoy todos están agradecidos, mis hijos, mi familia, mi madre, que a los 93 años es mi fan número 1. Si no la llamo los sábados para decirle como me fue se me enoja. Me cambio todo, y siento que rejuvenecí”, reconoció.
“Creo que mucho pasa por la cabeza y yo siempre me auto exigí. En mi vida diaria, en mi empresa (NdR: es el dueño de una de las distribuidoras más grandes de Misiones) y siempre todo lo que encaré lo hice con seriedad y de la manera más profesional posible”, reflexionó.
“El automovilismo te exige al máximo, la concentración, la hidratación porque acá solemos correr con mucho calor, pero yo no lo sufro, en eso soy un privilegiado”, agregó.
La motivación también es fundamental para mantenerse vigente “la idea de pelear contra pilotos más jóvenes me motiva a dar mucho más, cada vez que compito y me motivo luchar contra los mejores. Me motiva tener rivales competitivos, que me quieran ganar, que me traigan cortito como decimos nosotros. En la última carrera fui y lo felicite a Gabriel Kobernick que debutó muy bien en la categoría y me ganó algunos tramos. Le dije que ojalá pueda seguir, eso me volvió a motivar y le dije que ojalá siga porque si tenés rivales que te exigen te hacen mejor piloto y te mantienen motivado, sino uno como que se va relajando”.
Pese al paso de los años para Pauly “no es un esfuerzo ir a la carrera, es un disfrute. Necesitaba hacer algo, me faltaba algo, y cuando volví a correr mi cabeza hizo un click, fue un antes y después. La cabeza influye mucho y creo que cada vez más. En mi caso, y por mi forma de ser, no tengo un psicólogo, pero sé que es muy importante y cada vez más importante en el deporte de alto rendimiento, pero como te dije yo siempre me auto exigí y esa es una clave para estar competitivo”.
“Nunca es tarde para hacer lo que a uno le gusta y la vida nos da segundas oportunidades y hay permitirse soñar y soñar en grande, yo siempre soñé en grande, desde el inicio, en mi vida, en mi empresa y eso lo llevo al deporte. El año pasado cumplí el sueño de correr en el rally Argentino y hacer podio y que mi mamá me vea fue muy emocionante, porque siempre fue la que me apoyo en el automovilismo”, reflexionó.
“Hay que buscar la formo de disfrutar, esa es una clave, salir de la rutina es otra, buscar nuevos objetivos y enfocare 100 por ciento en lo que uno hace y tratar de hacerlo lo más profesionalmente, creo que son algunos puntos clave”, afirmó.
El entorno, otra clave
En el automovilismo no se gana solo y por eso el equipo es fundamental. La base del taller del equipo Total Retro Racing se encuentra en la empresa de Koch en Alem y está formado por los mismos integrantes con los que se consagró en el 2004 y 2009. Ese espacio y la Peña que tienen con amigos son fundamentales.
Entre todos los integrantes suman 404 años. El Flaco Paganini es el motorista y viene de Córdoba con 70 años. El jefe de equipo es Arno Scholles y tienen 52 años. Los mecánicos son Joel González (48), Cesar De Sosa (63) y José Avalos (54). Su navegante es Marcelo Horchuk (54 años). Pese a los años y las canas hoy están peleando el Campeonato Absoluto de rally, que reúne a todos los equipos sin distinción de clases.
“El equipo tiene mucho que ver. Yo cuando elegí volver dije que lo quería hacer con ellos. Yo los veo en sus caras que disfrutan y que quiere ganar siempre. Y si hay que tirarse abajo del auto no hay problema. Yo trato de darle los mejores elementos de trabajo, pero el factor humano es fundamental. Es fundamental la gente que te rodea y tienen que tener las mismas ganas que uno. Ellos me motivan, al igual que mi familia, sin el apoyo de ellos no lo podía hacer”, afirmó Koch.