Tejió suéteres con los colores de la selección para sus siete nietos
Crochet pasión mundial
Josefina Ester Acosta, o Chiqui, como la llaman todos sus conocidos, es profesora de tejido y crochet hace más de tres décadas y este año hizo realidad un sueño que tenía hace mucho, convocó a un encuentro de crocheteras que superó todas sus expectativas y por ello lo repitió y ya le piden una tercera edición.
“Tengo 64 años, hace 34 años que doy clases, trabajo en el Centro Educativo Integral San Jorge de la Asociación Jardín de los Niños y, hace mucho tiempo que tenía ganas de hacer un encuentro de crocheteras, como para juntarnos y compartir; yo invité a mis estudiantes y difundimos algo por las redes, pero no creí que iban a venir 150 personas, fue sorprendente y muy lindo”, contó acerca de la cita autogestiva que se desarrolló en Impacto, el salón de eventos que tiene con su familia en el barrio Independencia de Posadas.
El primer encuentro fue en abril y la invitación fue sencilla, asistir con hilo, ganchillo, con prendas para exhibir y con ganas de aprender y ser generosos con los saberes. Había agujas disponibles para prestar y venta de hilos y lanas.
Además, la docente expuso unas máquinas de tejer artesanales, para que el público las pueda conocer.
“La entrada era gratuita con un espacio para tejer juntas, para charlar y para aprender más también y me emocionó mucho que tantas personas de todas las edades tengan ese amor por el crochet, muchos no sabían nada cuando llegaron y se fueron sabiendo hacer los puntos básicos”, expresó.
La reunión cerró con música en vivo y baile.
El segundo encuentro de Las Crocheteras fue el 11 de julio y hubo desfile de moda de prendas ciento por ciento artesanales a crochet o combinadas con otras técnicas.
Visibilidad y reconocimiento
El boom de las crocheteras creció tanto que en estos momentos se impulsa un proyecto de ley en la Legislatura para crear la Fiesta Provincial del Arte del Crochet, el 12 de septiembre en coincidencia con el Día Internacional del Crochet.
“Para las crocheteras de toda la vida, si sale esta ley es un mimo al alma, porque en general, como es un trabajo realizado más por mujeres y adentro de las casas, está bastante invisibilizado”, reflexionó Chiqui y continuó, “poner en valor el crochet es enaltecer a tantas mujeres que hicieron prendas para sus familias o para vender y aportar a la economía del hogar; yo como docente de tantos años, he visto tantas historias de superación a partir del crochet, que tener un día que valore este arte sería hermoso”, resaltó.
Chiqui se define como una persona inquieta y que siempre está pensando nuevos proyectos, por ello agradeció que su familia, sus amigos y sus estudiantes apoyen y se sumen en cada idea.
“Siempre digo, el crochet es importante, las prendas que cada una hace es única, con su estilo, con su gusto personal, con su manera de tejer, siempre les aliento a las chicas a emprender, a mostrar sus trabajos y a usarlos, yo casi toda la ropa que uso me la hago yo”, precisó acerca del valor de este trabajo artesanal y su potencial como salida laboral.
Todos a tejer al aire libre
Entre sus iniciativas busca hacer posible un encuentro de crocheteros al aire libre, para toda la familia y en especial para interesar a los niños en esta práctica.
“Veo que a los chicos les gusta mucho el crochet, mi nieta teje conmigo. Los chicos aprenden rápido y tienen muchas ideas, hacen pulseritas, amigurumis para los amigos. Sería muy lindo ver a todos los chicos tejiendo, el crochet es algo que uno puede tener en una bolsita, en la cartera, la mochila, no ocupa mucho lugar y cuando se pueda nomás ponerse a tejer”, puntualizó.
Mientras se ilusiona con que se instituya el día que reconoce al crochet en la provincia y el trabajo de las artesanas, proyecta el próximo encuentro, todavía sin fecha.
Socializar y potenciar voces
Para la docente y artesana un punto hermoso del tejido es que promueve la socialización, “tanto para los niños como para los adultos mayores, poder juntarse a tejer, tener esa motivación para encontrarse con otros, es muy lindo, porque se hace amistad, porque se charla, porque salen cosas lindas cuando nos reunimos”, señaló. En este sentido, precisó que por un lado, los chicos dejan un rato las pantallas, y los adultos mayores hablan. “Los abuelos hacen que se escuche su voz, la voz de los ancianos no es algo que se escuche mucho y hay mucho para aprender de ellos”, expuso.
“Es una terapia, da paz a la mente y lo más lindo, que es bastante accesible, una aguja, un poco de hilo o lana y te ponés a crear, y cuando terminás un trabajo sentís una satisfacción, una alegría”, describió sobre los materiales indispensables para arrancar.
Desafío cumplido
Por último, recordó a El Territorio la meta que alcanzó durante el Mundial de Fútbol. En menos de una semana tejió siete pulóveres con los colores de la bandera Argentina combinando máquina de tejer con crochet para sus siete nietos. “Quería terminarlos para cuando empezaba el Mundial ¡no sabés la alegría de mis nietos cuando se probaron! Los siete vinieron a mirar el partido con el abuelo y conmigo, y yo super contenta de haber tejido para mis nietos”, concluyó.

Más información sobre Las Crocheteras al 376-4512614.
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