Recibieron una boleta de luz editada y el contrato tenía una firma falsa
Amigos fueron estafados al reservar un alquiler en Brasil
Son muchos los argentinos que esperan la llegada del verano para poder desconectar y relajar, solos o en compañía. Martín M., un joven entrerriano, tenía el plan de vacacionar en Brasil, pero lo que comenzó como una búsqueda ágil terminó convirtiéndose en una experiencia angustiante.
Oriundo de Paraná, en diciembre pasado Martín fue víctima de una estafa al intentar alquilar un departamento en la playa de Ingleses, en la ciudad de Florianópolis, del estado de Santa Catarina.
Un destino conocido y elegido cada año por propios y, en los últimos dos años, sobre todo por los vecinos argentinos.
A partir de averiguaciones propias y con la ayuda de amigos conocedores en diseño, logró confirmar que los documentos que la presunta locataria, María Isabel D. S., le envió de una supuesta reserva eran falsos. Incluso le habían redactado y compartido un contrato con una firma apócrifa.
Ofertas y fotos que tientan
“Íbamos a reservar en Florianópolis para ir en la primera quincena de enero. Inicialmente sólo buscamos por Booking y Airbnb, porque es lo más seguro. Después se nos ocurrió consultar a las personas que ofrecen de manera sistemática en los grupos de Facebook”, recordó Martín en una conversación con El Territorio.
Según contó, junto a su novia Romina y una pareja amiga encontraron una oferta que, por desconocimiento del mercado, era tentadora y accesible. “Un departamento muy bien equipado, cerca de la playa de Ingleses, a un precio barato. Al no saber qué es barato y qué es caro, ese fue el primer disparador que te tienta a avanzar”, reconoció.

Casi todo estaba encaminado, sólo restaba viajar. Con el correr de los días, comenzaron a aparecer señales de alerta que en ese momento no supieron identificar. “El perfil de Facebook de esa persona se notaba que fue creado recientemente. No se nos ocurrió hacer una videollamada o constatar otra cuestión, y todo nos cerró cuando nos mandó una boleta de la luz que supuestamente confirmaba que el alquiler era correcto”, explicó.
La reserva pactada entonces era de 500.000 pesos argentinos (equivalente a 1.824 reales, al cambio a principios de febrero). Pero la mujer, que se presentaba como María Isabel, aceptó recibir sólo la mitad en un primer pago. “Como no teníamos ese monto, accedió a que le paguemos 250.000 pesos y después la otra parte”, señaló.
Un contrato falso
La estafa quedó al descubierto cuando, antes de transferir el resto del dinero, decidieron consultar desde otro usuario si el alojamiento seguía disponible. “Para sorpresa nuestra, sí lo tenía disponible para la misma fecha. Ahí confirmamos la estafa y vimos que su número aparecía en listas de estafadores que circulan en Facebook. Después mucha gente me comentó que los cambian seguido”, agregó sobre esa difusión de timadores.
Más tarde, con la ayuda de un amigo diseñador, descubrieron que la boleta de servicios y otros documentos enviados habían sido adulterados digitalmente. “Lo de la boleta de luz es una gran mentira. Después me di cuenta con un amigo que es diseñador de Photoshop”, afirmó. El supuesto contrato de alquiler también tenía una firma falsa.
Si bien el grupo logró frenar la transferencia del monto restante y no perdió una suma mayor, el mal momento dejó secuelas. “Por suerte no perdimos tanto dinero, pero nos llevamos un mal gusto y mucho miedo”, reconoció.
Recomendaciones
A pesar de lo ocurrido, en enero lograron viajar a Brasil y disfrutar de las vacaciones planeadas. “Pudimos ir a vacacionar y la pasamos bien. Estuvimos en Canasvieiras e Ingleses, había mucha ocupación y siempre hay gente con carteles ofreciendo alquiler”, observó.
Tras esa amarga experiencia, Martín hoy elige compartir y recomendar a otros viajeros que no se dejen llevar por las llamativas ofertas que aparecen en redes sociales (precios muy baratos y bien equipados, por ejemplo).
“Lo que menos recomendaría es alquilar mediante reservas por Facebook. Esta temporada estuvo llena de estafas”, indicó. Y agregó una serie de consejos clave: “Constatar la identidad de la persona con una videollamada en el lugar, revisar bien el perfil, pedir referencias. Hoy diría que las probabilidades de que alguien te estafe son altísimas”.
Como ocurre cada vez que alguien se lleva esta mala pasada, el mensaje de advertencia se replica rápidamente, incluso para desconocidos, pero con el objetivo de evitar que otros se vean perjudicados.
En esa línea, Martín también lamentó que estas situaciones perjudiquen a quienes alquilan de manera honesta: “Lo lamento por las personas que de verdad quieren ofrecer su vivienda, pero hay tantos oportunistas que han hecho millones con estafas que uno ya no sabe en quién confiar”.
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