Vive en Eldorado

Una vida dedicada al trabajo que sigue después del retiro

Marcelino Gómez fue agente sanitario por casi cuatro décadas. Hoy impulsa un emprendimiento familiar junto a su esposa
domingo 19 de julio de 2026 | 6:05hs.
Fabrica productos para bebés y para mascotas. Foto: Juan Carlos Magliano
Fabrica productos para bebés y para mascotas. Foto: Juan Carlos Magliano

La jubilación suele imaginarse como una etapa de descanso después de décadas de trabajo. Sin embargo, para miles de adultos mayores esa realidad está lejos de cumplirse. Los ingresos insuficientes, el aumento del costo de vida y la necesidad de mantenerse activos llevan a muchos a emprender, continuar trabajando o involucrarse en organizaciones que reclaman mejores condiciones. La historia de Marcelino Gómez refleja esa realidad: una vida dedicada al servicio público, el compromiso con su comunidad y la decisión de seguir adelante, aun cuando el retiro no significó el fin de las obligaciones laborales.

Tiene 77 años y es una persona muy conocida en Eldorado. Su vida estuvo marcada por el trabajo y por una participación activa en distintas organizaciones sociales. Nació en Puerto Península y fue agente sanitario de Salud Pública durante aproximadamente 40 años, período en el que también se desempeñó durante un largo tiempo como delegado gremial. Actualmente, ya jubilado, integra agrupaciones que desde hace años reclaman una mejora en los haberes previsionales. Junto a Meli (74),, su esposa, también lleva adelante un emprendimiento familiar y todos los fines de semana se lo puede encontrar atendiendo un puesto en la plaza Sarmiento, donde ofrecen sus productos.

“Trabajé durante 52 años en relación de dependencia, pero como muchos, tengo menos años aportados (48) que los trabajados”, relató. “De muy joven me fui a trabajar a Buenos Aires, y allí trabajé durante 16 años. Después ya me radiqué definitivamente en Eldorado e ingresé como agente sanitario en el sistema de salud”.

En uno de sus esporádicos viajes a Eldorado desde Buenos Aires conoció a quien sería su esposa, también eldoradense, y mantienen su unión desde hace 52 años.

“Al jubilarme comencé a colaborar con mi hijo trabajando en una distribuidora de huevos. Pero con la pandemia debimos cerrar la distribuidora, y como la jubilación no alcanza, tuvimos que buscar otra actividad. Entonces se les ocurrió a mi hijo y mi mujer, empezar con esto, la confección de cosas para bebés como hamaquitas, niditos, también carpitas para la cucha de los perros, y productos para las mujeres. Inventamos en Eldorado lo de las carpitas para los perros y debemos ser los que más hemos vendido”, contó.

Al igual que muchas personas mayores, una historia muy común, el emprendimiento que llevan adelante se debe a dos motivos: la necesidad de poder completar sus ingresos para poder sobrevivir, y el impulso de seguir con alguna actividad. 

Actualmente participa activamente en la organización de jubilados que pelean por la recomposición de sus haberes jubilatorios, y en las reuniones que realizan se puede ver la cruda realidad por la que atraviesan.

“La verdad que los ingresos que tenemos los jubilados no nos alcanzan, imaginate que con todos esos años de aporte, mi jubilación no llega a los 500 mil pesos. Hay jubilados que cobran menos de 300, es una situación muy difícil. Además muchos están endeudados, pero esas deudas son para sobrevivir, para poder comer, pagar la luz, todo eso. En las reuniones de los jubilados lo vemos mucho esas situaciones. Pero por otra parte también para seguir en actividad, seguir mostrando que podemos hacer cosas, y eso sucede porque evidentemente nuestros representantes y dirigentes no hicieron bien las cosas”, culminó. 

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