Emprende desde hace nueve años
Con panificados busca reforzar sus ingresos tras la jubilación
Marta León tiene 64 años, es jubilada, viuda y vive con su nieto de 25 años. Todos los días trabaja en la elaboración de panificados y productos dulces para generar un ingreso adicional para la economía de su hogar. A esa tarea le dedica mucho esfuerzo y compromiso. En el último tiempo, además, sintió la necesidad de realizar otras actividades para distraerse y compartir con otras personas. Así, comenzó a participar activamente del grupo de adultos mayores de Montecarlo.
“Tengo cuatro hijos y cinco nietos, cada uno con sus familias. Conmigo vive mi nieto porque su mamá falleció y él se quedó conmigo. Es bastante difícil ahora todo lo económico y este año se nota más. Todas las cosas aumentan todos los días y no se puede así”.
En ese contexto, Marta contó cómo se sumó a la feria de emprendedores que se realiza todos los sábados en la plazoleta La Paloma. “Antes hacía artesanías en la Municipalidad. A partir de ahí vino la invitación para participar de la feria y empecé con los panificados. Dije: ‘Voy a probar’”.
“Hace nueve años que estoy haciendo esto. Me compré horno, batidora, licuadora, todo para el emprendimiento. Vendía desde casa, a pedido, y antes había bastante salida. Hago cosas saladas también, como sopa paraguaya, pan casero y pan con chicharrón. Y acá en la feria estoy hace unos años, pero la venta bajó bastante”.
Por otra parte, también contó cómo se sumó al grupo de Adultos Mayores, del que participan más de 200 abuelos de Montecarlo, donde realizan diversas actividades bajo la coordinación de Julia López.
“Hace dos años participo en el grupo y me gustó bastante. Los adultos mayores tenemos mucho apoyo, muchas personas que te acompañan. Por lo menos, si te vas bajoneada y pasás el día con ellos, volvés a tu casa bastante aliviada. A mí me pasó eso porque tenía muchos bajones. Ahora vengo a bailar y, cuando me voy, conozco gente de otros lugares, hasta de Brasil. Es muy lindo. El que dice que está solo tiene que sumarse al grupo de adultos mayores. Eso es bastante bueno para todos, hacemos un grupo de amigos y nos contenemos entre todos”.
Además, contó que realizan viajes y que, en muchas ocasiones, las ventas de su emprendimiento la ayudan a costear la parte que le corresponde para participar de esas actividades.
“Viajamos a San Antonio estos días y puse en el grupo: ‘¿Quién quiere alfajores para el mate?’. Y todos me pidieron. Les hice precio a los compañeros y todos me compraron. Vendí once docenas y salvé mi pasaje. Ahí pagué todo mi pasaje y me quedé contenta porque la otra plata la llevé para gastar, ya que tenía que pagar el almuerzo”.
“También esto me ayuda para salir un poco de casa y compartir con la gente. Trabajo de lunes a viernes. Todos los días hago un poquito y los viernes preparo más, porque es lo que se echa a perder más pronto. Ese día me levanto a las 5 de la mañana y empiezo a hacer los productos hasta las cinco de la tarde, para venderlos el sábado en la feria”.
Además, resaltó que el emprendimiento también representa un apoyo importante para su economía y su bienestar emocional.
“Con mi jubilación pago la luz y la mercadería para la semana. Esto me ayuda a comprar lo que hace falta también. El consejo para los adultos mayores es que no se queden en su casa, que salgan. Acá tenemos bailes los martes y viernes, que vengan a bailar y a aprovechar. También hay otras actividades, como gimnasia, pintura y bordado. Hay espacio para todos y son gratis”.
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