Una carrera que ya la llevó a los Suramericanos
“Mis papás están bancando mi sueño deportivo”
Ruth Feldick dejó Almafuerte y desde marzo construye una nueva etapa en Buenos Aires. A los 18 años, la misionera combina sus estudios de Kinesiología en la Fundación Barceló con una exigente rutina como integrante del seleccionado argentino de skateboarding. La mudanza le permitió acceder a mejores condiciones para entrenar, pero también significó un importante esfuerzo económico para su familia.
“Por el momento no tengo ninguna beca deportiva. Mis papás están bancando mi sueño deportivo”, contó Ruth a El Territorio. Actualmente no recibe una ayuda económica deportiva de Nación ni de la Provincia y son sus padres quienes afrontan los gastos de vivir en Buenos Aires, estudiar y sostener su preparación.
La joven cuenta con una beca universitaria por integrar el seleccionado y también recibe el respaldo de algunas marcas vinculadas al skate, que le proporcionan productos para entrenar. Sin embargo, esa ayuda no representa un ingreso económico. “Tengo marcas que me dan productos para facilitarme patinar, pero no es apoyo de dinero”, explicó.
La situación contrasta con el crecimiento que tuvo su carrera. En sus primeros años, Ruth debía recorrer unos 20 kilómetros desde Almafuerte hasta Leandro N. Alem para encontrar un lugar donde practicar. Hoy tiene acceso a numerosas pistas y a una estructura que le permite entrenar tres veces por semana sobre la tabla y sumar otras dos jornadas de preparación física.
El cambio de vida también implicó aprender a desenvolverse sola en una ciudad completamente diferente. “Fue un gran cambio porque vivía en el campo, en Misiones, entonces fue mucha diferencia”, contó. Sin embargo, la posibilidad de entrenar con mayor frecuencia y compartir espacios con deportistas de mayor nivel terminó de convencerla de que la mudanza era el camino indicado para seguir creciendo.
Ese crecimiento ya tuvo una primera experiencia internacional importante. Ruth representó a la Argentina en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, donde pudo medirse con competidoras de distintos países y comprobar el nivel del alto rendimiento. “Lo que más se nota es el nivel. Es muchísimo más alto que a nivel nacional”, señaló.
La competencia también le dejó una experiencia personal que excedió lo deportivo. Compartir la villa con atletas de diferentes disciplinas y países le permitió conocer otras realidades y convivir con deportistas que hasta entonces veía competir por televisión. Para Ruth, ese contacto significó una motivación para continuar trabajando y buscar nuevos desafíos.
Ahora el objetivo está puesto en los campeonatos preolímpicos, donde buscará sumar puntos para el ranking internacional. Los Ángeles 2028 aparece como una meta difícil porque el proceso clasificatorio ya está en marcha, pero Ruth no pierde de vista ese horizonte. Al mismo tiempo, piensa en el siguiente ciclo y apunta a ganar experiencia para intentar llegar a los Juegos de 2032.
También aparecen los Panamericanos y las próximas competencias como parte de un camino que todavía está comenzando. El 30 de octubre tiene previsto participar de los Juegos JAUR, en Buenos Aires, una nueva oportunidad para competir y continuar sumando rodaje.
Ruth sabe que todavía queda mucho camino por recorrer. Su objetivo inmediato es sumar experiencia y competir cada vez más a nivel internacional. El sueño olímpico está presente, pero antes deberá atravesar muchas pistas, torneos y horas de entrenamiento. Por ahora, ese camino comienza en Buenos Aires y se sostiene, fundamentalmente, con el esfuerzo de su familia.