La provincia se movilizó en cada partido de la Scaloneta

“Todas las diferencias sociales pasan a un segundo plano”

El sociólogo y docente universitario Daniel Re remarcó que la cita mundialista nos reúne y “sincroniza la vida de los argentinos en un mismo sentimiento”
domingo 26 de julio de 2026 | 6:05hs.
La Costanera de Posadas fue uno de los tantos epicentros donde las personas festejaron la campaña. Foto: agustina vera
La Costanera de Posadas fue uno de los tantos epicentros donde las personas festejaron la campaña. Foto: agustina vera

El impacto de la Copa del Mundo en la sociedad argentina revela una unidad que pocas causas lo pueden lograr. Según estima la Policía de Misiones, unas 200 mil personas se movilizaron a lo largo de la provincia para celebrar el pase a la final de esta edición, mientras que 170 mil lo hicieron tras el encuentro que la Scaloneta no pudo coronar ante España.

Unir a millones de personas bajo un mismo sentimiento parece ser el eslabón más importante que logró la selección de Messi. Una experiencia colectiva que el sociólogo y docente universitario Daniel Re lo entiende como única en su especie.

“En el Mundial, al menos momentáneamente o durante el mes que dura la competencia, todas las diferencias sociales y políticas pasan a un segundo plano. Las personas viven realidades muy distintas y comparten expectativas, comparten un mismo calendario. Todos estábamos pendientes de lo que pasaba en el partido y así fue durante todo el Mundial”, inició.

“Compartimos una misma emoción y me parece que eso no significa que desaparezcan los conflictos, pero sí quizás por un tiempo quedan en un segundo plano frente a esta experiencia colectiva”.

Re también se refirió al rol del fútbol en la construcción de una identidad: “Desde chico, me parece que aprendemos estos relatos, quiénes son los héroes, los partidos históricos, los símbolos comunes. La final de este Mundial, sin duda, va formar parte del relato y aunque aún estamos un poco golpeados, me parece que con el tiempo lo vamos a resignificar y lo vamos a recordar de otra manera, dándole el valor que requiere”.

“En ese sentido, del por qué los argentinos pensamos y sentimos el fútbol así, la selección termina representando una idea de país que muchas veces es más fuerte que otras instituciones. Me parece que como para poder destacar, durante el Mundial, millones de argentinos vuelven a sentirse parte de una misma historia”.

“El Mundial tiene todos estos elementos: banderas, camisetas, reuniones familiares, himnos, festejos en la plaza, en la costanera. Se pierda o se gane, salimos a festejar igual, es decir; nos reunimos con el otro, con el vecino, con los amigos y la familia. Eso sucede cada cuatro años, se vuelve a repetir esa identidad colectiva que va quedando y se va transmitiendo”, describió.

El también docente en la Universidad Nacional de Misiones (Unam), habló de la importancia que tiene hoy la Scaloneta, asegurando que es mucho más que un simple equipo de once jugadores.

“Para millones de argentinos representa una imagen de lo que es el país, una forma de identidad colectiva. Cuando juega la Scaloneta sentimos que estamos no solamente observando a once jugadores, sino que estamos representándonos en una cancha”.

“Cuando se gana se siente como un triunfo propio, y cuando se pierde aparece una sensación compartida de frustración y me parece que desde la sociología sabemos que las personas no nos vinculamos únicamente con instituciones o símbolos de manera racional, sino que también afectiva”.

“Acá, la bandera, el himno, la camiseta, la selección, condensa significados y recuerdos. También experiencias que se comparten y despiertan sentido de pertenencia”.

“Además, me parece que el Mundial tiene una característica muy particular, que durante una semana o durante un mes, muchísimas personas están pendientes del mismo acontecimiento y una sociedad donde cada vez tenemos más contenidos diferentes”.

“A partir de las redes sociales vivimos experiencias fragmentadas entre lo que el algoritmo nos va mostrando en base a nuestros intereses políticos, de gustos y preferencia. El Mundial hace una sincronización para que todos estemos pendientes de lo mismo. Hablamos de tal partido, compartimos la mismas jugadas, me parece que esta simultaneidad hace que las emociones, que muchas veces son individuales, fragmentadas, se vivan como experiencias colectivas”.

“Por eso el resultado parece afectar el estado de ánimo de un país entero. Hoy no estamos tan contentos como con el partido contra Inglaterra, pero sin embargo estamos compartiendo todo el mismo sentimiento: de reconocimiento de que el trabajo fue bueno, no porque todos pensemos igual, sino porque durante este último mes compartimos una experiencia que fue excepcional”.

“Hasta el próximo Mundial muy pocas cosas condensan esto y hoy ocurre que muy pocas cosas en la vida social tengan esta experiencia. El Mundial no nos cambia nuestra realidad, pero sí quizás durante un mes nos cambia la forma en la que experimentamos esa realidad. Por momentos sentimos que formamos parte de una misma historia y eso es muy importante destacarlo”, argumentó.

Finalmente, Re explicó en pocas palabras lo que significa una cita ecuménica para los argentinos:  “Es mucho más que fútbol, es uno de los pocos momentos en que millones de personas sentimos que formamos parte de una misma comunidad”.

“El Mundial nos reúne, sincroniza nuestras vidas en un mismo sentimiento. Todos miramos el partido, todos hablamos de lo mismo, experimentamos las mismas emociones y creo que la clave está ahí: esa sincronización colectiva que trasciende las edades, trasciende la política, trasciende las diferencias sociales”.

“El resultado no fue el que esperábamos, pero esta idea de que las victorias generan festejos y las derrotas generan relatos y ambas me parece que forman parte de una sociedad y sirven para construir memoria e identidad. Quizás hoy nos duela pero con el tiempo esta derrota se va a resignificar”, cerró. 

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