¿Llegará el final de ciclo en 2027?
El equipo que marcó una época y le devolvió la identidad a la Selección
El 17 de agosto de 2018, la AFA dio a conocer una lista de jugadores convocados para disputar una serie de amistosos luego del Mundial de Rusia y del fracaso futbolístico que significó esa Copa del Mundo. Justamente un 17 de agosto, pero de 2005, Lionel Messi hizo su debut con la Mayor de la selección argentina, como si todo estuviese conectado.
El otro Lionel, Scaloni, agarró por un par de partidos para dar una mano en un momento delicado, pero no se fue más. Los buenos resultados, los consejos de César Menotti al propio DT y al presidente Claudio Tapia decantaron en la Scaloneta. Confirmado en su cargo, al entrenador hasta casi le piden el carnet para dirigir. Lejos de claudicar ante las críticas, el de Pujato se dedicó a rearmar la Selección, a devolverle su identidad y a ponerla otra vez en los niveles más altos.
No se puede entender a la selección argentina moderna sin César Menotti. El Flaco trabajó para que el conjunto nacional sea un lugar de privilegio y para que la gente sintiera un amor por el celeste y blanco. Lo logró. Después llegó Carlos Bilardo, quien le dio un salto de calidad al equipo y a la manera de pensar qué tiene que hacer una selección dentro y fuera de la cancha.

Bilardo fue el hombre que soñó y pensó muchos detalles que tiene el predio de la AFA en Ezeiza, una clave para el desarrollo del fútbol y, sobre todo, de las juveniles.
Apareció José Pekerman y junto a él una camada de pibes que dejaron de ser pibes y se convirtieron en grandes futbolistas. Al final de sus carreras, muchos decidieron ser entrenadores y uno fue Lionel Scaloni, quien además está secundado por Pablo Aimar y Walter Samuel, todos campeones del mundo juvenil en Malasia 1997. Todo se fue conectando a través del tiempo, pero todos tenían algo en común: la selección argentina.
El gran mérito de la Scaloneta no fueron los títulos. Los resultados ayudaron como en cualquier deporte, pero lo que generó el grupo dentro y fuera de la cancha fue mucho más grande.
Argentina volvió a ser. Los hinchas volvieron a sentarse frente a una pantalla o a escuchar por radio a un equipo que los identificaba, que los hacía sentir que jugaban para y por ellos. Que más allá de ganar, empatar o perder, en ningún momento iban a darse por vencidos. El Mundial 2026 tuvo sobradas muestras de esas actitudes.
La coronación en Qatar 2022 con Lionel Messi a la cabeza terminó de forjar un lazo que seguramente no se rompa con el tiempo. Ni siquiera la final perdida con España el pasado domingo generó bronca o desazón. Tristeza sí, porque a nadie le gusta perder, pero también un profundo agradecimiento a un equipo que marcó una época.
La Scaloneta hizo campeones a muchos hinchas que no habían visto nunca a la selección argentina ganar algo. La Copa América 2021 rompió la sequía y después llegaron la Finalissima 2022 y el bicampeonato de América en 2024, además de la tercera estrella en Qatar.
Pero el triunfo fue mayor. Ya para el segundo ciclo de Scaloni, el que comenzó en 2023, hubo nuevas caras, otras que fueron dejando su lugar a las jóvenes promesas y un recambio necesario, pero armónico. Argentina siempre tiene jugadores y entrenadores capacitados aunque eso no quiere decir que todo se haga con tranquilidad y sin turbulencias.
Es imposible pensar en la Scaloneta sin Menotti, sin Bilardo y sin Pekerman, porque la Selección es una construcción a lo largo del tiempo. Lo que en este tiempo no es tan seguro de poder afirmarse es si habrá, a partir del 1 de enero de 2027, Scaloneta.
El propio entrenador expresó que tiene que tomarse un tiempo para pensar y analizar porque lo que se viene no será sencillo. Se viene, nada más y nada menos, que la salida de Lionel Messi de la Selección. El 10 no dijo ni cuándo ni dónde será su último partido. Si jugará en 2027, si llegará a la Copa América en 2028, pero durante el Mundial sí dejó en claro que sería su última Copa del Mundo.
La Scaloneta arrancó con dudas, con cuestionamientos al DT, a los dirigentes y el por qué de varios jugadores. A base de buenos rendimientos y de resultados, el equipo se afianzó, los futbolistas confiaron en su DT y él en sus elegidos. “Será muy difícil formar algo así de nuevo”, expresó entre lágrimas Scaloni en New Jersey.
Quizás, el equipo que marcó una época, que conquistó la tercera estrella para Argentina haya llegado a su fin. Quizás no y el DT decida que pretende aumentar su legado, que va más allá de lo que sucede dentro del campo de juego. Scaloni se ganó un lugar en la mesa de los grandes de la Selección y los hinchas argentinos se lo agradecen cada vez que pueden.
Los números del DT frente a la selección reflejan la magnitud de su trabajo. Hasta el cierre del Mundial 2026, Scaloni dirigió 104 partidos entre oficiales y amistosos, con un balance de 76 victorias, 18 empates y apenas 10 derrotas. Durante ese período, la Selección convirtió 216 goles, recibió sólo 57 y alcanzó una efectividad del 78,85%, una de las más altas entre los entrenadores con mayor cantidad de encuentros al frente del seleccionado nacional. Además, protagonizó el invicto más extenso de la historia de Argentina, con 36 partidos sin perder.
En cifras
78,85%
Es el porcentaje de efectividad del ciclo Scaloni. Fueron 104 partidos entre oficiales y amistosos, con un balance de 76 victorias, 18 empates y 10 caídas.
Informe de domingo
- Un mundial bisagra
- El equipo que marcó una época y le devolvió la identidad a la Selección
- “Todas las diferencias sociales pasan a un segundo plano”
- Con Andrés Cubas, Misiones volvió a una cita mundialista
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- Cambiaron las reglas pero no la manera de recaudar