Planteos de comerciantes de Irigoyen y San Antonio

La crisis comercial se agudiza en la frontera nordeste de Misiones

Con ventas en caída libre, desde el sector indican que hace dos años se enfrentan a uno de las peores momentos económicos registrados en la zona limítrofe del país
domingo 03 de mayo de 2026 | 6:05hs.

Tal como viene informando El Territorio de fines del 2023 a la actualidad, el sector comercial de Bernardo de Irigoyen y la región como San Antonio no pasan por un buen momento. Ello debido a la crisis económica a la que se enfrenta el país, las variaciones cambiarias, el aumento de precio de los productos y la pérdida del poder adquisitivo. Eso hace que el consumidor busque otras alternativas, sin importar mucho las marcas ni la calidad y, por lo tanto, al tener la posibilidad de cruzar la frontera, realizan sus compras diarias, semanales o mensuales en los comercios brasileños.

Otra realidad

El paisaje de las zonas fronterizas de Misiones ha cambiado radicalmente desde hace poco más de dos años. Ya no se observan las largas filas de brasileños cruzando hacia Argentina para cargar combustible, comprar en los comercios locales o disfrutar de la gastronomía de la tierra colorada.

Debido a ello, gradualmente los comerciantes irigoyenses fueron despidiendo personal, algunos reinventándose o cambiando de rubro. Hubo otros que lamentablemente no pudieron seguir trabajando y decidieron bajar las persianas, incluyendo los rubros que tradicionalmente atraían compradores extranjeros, como las vinotecas, pues ya no generan el mismo movimiento.

A favor de Brasil

Hoy las asimetrías favorecen a los comercios brasileños, especialmente en la frontera con Bernardo de Irigoyen, donde se ha generado un intenso flujo diario de argentinos hacia el país vecino.

Los consumidores argentinos cruzan la frontera en busca de productos esenciales de la canasta básica, desde arroz, azúcar, aceite, embutidos, lácteos, hasta cárnicos, frutas y verduras. También compran ropas, calzados, productos de bazar, materiales de construcción y sanitarios, entre otros productos.

Una de las peores

En dialogo con este medio,  Jorge “Koki” Sosa, un histórico comerciante y ex dirigente mercantil de Bernardo de Irigoyen, afirmó: “Estamos enfrentando una de las peores crisis económica y comercial en esta frontera, en estos dos últimos años. Las ventas vienen en caída libre, para los comercios que dependían de las ventas a brasileños fue un golpe muy duro, se redujeron entre 70 y 90 por ciento las ventas”.

Ante tal contexto, planteó que “es muy difícil poder seguir adelante y se empieza a recortar gastos y lo primero es la reducción de personal, por más que nos duela porque sabemos que la gente necesita trabajar y llevar el pan a su casa”.

 De esta manera, “más allá de eso, están los gastos fijos, como ser luz, impuestos y en muchos casos alquileres, pero si no hay ventas eso también es imposible sostener  y se van cerrando comercios. Eso lo vemos en nuestra propia cuadra que siempre ha sido una cuadra comercial”, en referencia a la avenida Brasil.

 “En poco tiempo unos cinco comercios cerraron sus puertas, incluso entre ellas vinotecas que tradicionalmente era uno de los rubros con más ventas a Brasil.  También un histórico comercio de ventas de muebles y electrodomésticos, como lo fue la Casa del Hogar, está cerrando sus puertas y eso nos da mucha tristeza e impotencia”, manifestó.

Los que sobreviven

“Medianamente están trabajando algunos comercios que no dependen directamente de Brasil, pero, aun así, han disminuido bastante sus ventas”, explicó Sosa.

“La crisis es general, se perdió mucho el poder adquisitivo, los sueldos no alcanzan y tampoco hay changas porque la gente no está en condiciones de contratar mano de obra temporaria, así que estamos ante un panorama muy complicado económica y socialmente, que ojalá cambie pronto porque lamentablemente no da para más”, concluyó Sosa.

La situación se repite en San Antonio

Similar situación se da en la también fronteriza localidad de San Antonio, distante 30 kilómetros de Irigoyen.

Desde allí el comerciante Mauro Rambo manifestó que “actualmente las asimetrías favorecen al comercio brasileño, venimos mal por donde lo miremos, a nosotros los productos nos llegan muy caros y es imposible competir con Brasil”.

Detalló en tal sentido: “Hay mucha gente desempleada y al que trabaja no le alcanza el sueldo, entonces busca las mejores alternativas para economizar y termina yendo a Brasil a comprar”.

Por eso insistió en que “nuestras ventas vienen cayendo día a día sumado a la burocracia de Aduanas y Migraciones que han alejado al cliente brasileño, porque aún hay productos que interesan al cliente brasileño, pero no tolera tanta demora para ingresar o egresar del país debido a los rigurosos controles migratorios y de Aduanas”.

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