Las medidas tomadas desde la Nación golpearon fuertemente a la actividad
El sector yerbatero permanece en terapia intensiva en medio de la crisis
El deterioro en el sector yerbatero es un reflejo de las políticas nacionales que afectan a las economías regionales. Cada decisión tomada desde la Nación fue una piedra más en el camino de los productores, que intentan levantar cabeza, pero no lo logran, con precios por el suelo y los costos cada vez más elevados.
Ante este panorama, en las últimas semanas, diferentes grupos de productores decidieron frenar la cosecha y dejaron de entregar yerba a los secaderos, deteniendo también en las rutas a los camiones que transportaban la materia prima.
En ese marco, el subsecretario de Asuntos Yerbateros de Misiones, Ricardo Maciel, argumentó que “la actividad todavía está sin mucho movimiento en lo que hace a acopio de los distintos secaderos. La situación es muy complicada, pero a partir de la reunión que tuvimos la semana pasada, en la mesa en la que tuvieron todos los actores representados, me parece que se descomprimió el conflicto que había en las rutas”.
“Esta semana estuvieron trabajando e hicieron medianamente una cosecha normal, pero es muy poco todavía lo que está ingresando. En la mesa de la semana pasada, una de las empresas había ofertado mejorar los valores de compra canchada, que eso significaba mejorar también la hoja verde. Y a partir de esa situación, se pasó un cuarto intermedio. Las empresas que están nucleadas en la Cámara de Molineros y la Federación de Molinos de Argentina pidieron este cuarto intermedio para analizar dentro de su seno los valores a proponer”, explicó Maciel a El Territorio.
El funcionario aseveró que esta semana se vio una leve mejora que, aunque es insignificante a la pretensión que se tiene, significa un paso en la resolución del conflicto.
“La zona Centro sigue siendo la zona más compleja, pero dentro del contexto general esperamos que las industrias puedan ir haciendo la mejor oferta del valor de la canchada, porque eso significa que el secadero puede hacer una mejoría”, dijo. Y añadió: “De lo contrario, se arma el conflicto entre el productor y el secadero”.
Respecto al escenario, Maciel adelantó: “Seguiremos en este rol que nos toca como gobierno al no tener una herramienta legal que pueda fijar un valor por la materia prima. No nos queda otra que sentarnos a mediar entre el que vende y el que compra, y eso no siempre tiene un resultado inmediato y positivo”.
“Otra vez el libre mercado nos está demostrando que no es el mejor escenario y el mejor modelo para el sector productivo y especialmente el yerbatero”, sostuvo.
“Ya nos pasó en los 90 y no está pasando nuevamente hoy. Creo que el camino más corto para encontrar una herramienta que ordene y encamine a una solución es retrotraer y recuperar las facultades del decreto reglamentario del Inym. Vender más no significa que la matriz productiva está mejor”, explicó.
Al tiempo que adujo: “Es necesaria una institución como el Inym para que se dé una base de precio y que ese precio surja a partir de los acuerdos entre los distintos eslabones que integran la cadena, como teníamos hace dos años”.
“No considero que era el Estado el que fijaba los precios, como también se ha expresado. El Inym es un organismo no estatal y la conformación de su directorio es mayoría del sector privado. Entonces, lo que surgía era una mesa donde estaban obligados a sentarse, a presentar, a analizar su situación, a negociar el precio de la materia prima tanto de hoja verde y canchada; y si no se llegaba un acuerdo, iba al laudo nacional en el que Nación, a partir de los aportes que surgían en la mesa, definía un valor”, explicó.
“Por lo tanto, no era el Estado el que fijaba o que se entrometía en el negocio yerbatero, sino lo que hacía simplemente era laudar entre las partes si no había acuerdo. Estoy convencido de que el Inym es la mejor herramienta que se logró. Es la una ley que tuvo alto consenso entre todos los actores. Por eso insisto con recuperar, o hacer las gestiones para recuperar esas facultades, porque el libre mercado no es bueno para el sector, genera muchas asimetrías entre quién compra y quién vende el producto”, concluyó.
No regalar la yerba
Por su parte, el productor yerbatero de San Vicente Ángel Ozeñuk resaltó: “Acá teníamos programado hacer un paro a partir de este lunes, pero como había llovido el domingo, lo suspendimos. Después hemos visto que el acompañamiento no era muy contundente como nosotros esperábamos, por lo que hemos resuelto suspender momentáneamente la medida; porque no se adhirió San Pedro, entonces iba a ser una pelea entre pobres, y optamos por parar la medida”.
“Todos los productores están sabiendo que los números no cierran. Desde las empresas dicen que hay que esperar que el mercado se acomode y otros dicen que es muy importante que el Instituto de la Yerba Mate saque por lo menos un precio de referencia para que la gente empiece a trabajar”, expresó el productor.
“Pero lamentablemente -agregó- esto es una consecuencia de tener paciencia, de esperar. Seguramente este año la zafra se va a alargar, no va a parar en septiembre como en otros años. Se va a cosechar en octubre, en noviembre, en diciembre. Así que yo creo que hay bastante tiempo como para que la gente que pueda aguantar no coseche”, adujo.
Respecto al precio, mencionó que en la zona “estamos en el orden de boca de acopio de los $150 en efectivo, hay algunos que están en $135, hay otros que están en $220, hay otros que están en $275, hay otros que están en $285 y el lunes está arrancando la cooperativa tabacalera también con su secadero acá en el kilómetro 51 y aparentemente van a dar a conocer el precio que van a pagar, que puede ser superior o inferior”.
“Sabemos que hay secaderos que están pagando $400, y otros que están pagando $350 y $380. Por eso, el mejor de los consejos para el productor es esperar. Esperar, esperar y acompañar en una protesta cuando vamos a la ruta. Pedimos al productor que acompañe, porque esta es una lucha. La diferencia de precio que hay entre un acopiador, un secadero y otro secadero demuestra claramente lo que hace que la yerba esté en una posición de libre mercado de oferta y demanda, allí pasan este tipo de cosas”, sostuvo.
Al tiempo que aseveró: “No tenemos hoy la posibilidad de que venga el Inym y diga que se fijó un precio de $400 y se está pagando $150, de hacerle una multa o cerrarle el acopio a esos lugares. En este caso, el sistema de oferta y demanda le da la exclusividad al que tiene plata de poner el precio”.
“Así que al que tiene yerba le decimos que también tiene la posibilidad de no malvender la hoja verde. Estamos en el peor de los momentos y los más críticos de la zafra 2026 con nuestro producto madre de nuestra provincia, que es la yerba mate”, dijo.
“Estamos condenados con el gobierno nacional y estamos en terapia intensiva en la provincia, sin saber cuál es el camino para dar una respuesta favorable a nuestros productores. Así que el mensaje más claro y más preciso que les puedo dar es mantener la calma, no desesperarse y no regalar el producto madre”, cerró Ozeñuk.
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