sábado 19 de junio de 2021
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Actividades extracurriculares y su importancia en estos tiempos

Poner el cuerpo para potenciar habilidades y conocimientos

Propuestas que promueven el aprendizaje y fortalecen destrezas a partir de la experiencia directa. Alternativas para todos los gustos que favorecen la socialización entre pares

domingo 06 de junio de 2021 | 6:04hs.
Poner el cuerpo para potenciar habilidades y conocimientos
Fiorella Valiente enseña inglés a sus alumnos desde la interacción y el juego.
Fiorella Valiente enseña inglés a sus alumnos desde la interacción y el juego.

Hacer deportes o bailar, tocar un instrumento o aprender idiomas, desarrollar conocimientos científicos o habilidades artísticas. Todas, actividades que también enseñan a los niños a conocer el mundo, adaptarse a él y descubrir y fortalecer sus destrezas y pasiones.

Con la vuelta a las clases y el paulatino regreso a la nueva normalidad, muchas de las propuestas extracurriculares también se reiniciaron en un marco signado por protocolos y grupos reducidos.

En medio del contexto y después de pasar tanto tiempo de encierro y aislamiento, la demanda de interesados en realizar o inscribirse a talleres, cursos y academias aumentó considerablemente. Al punto que muchos espacios debieron habilitar nuevos días y horarios. Incluso, algunos centros coparon sus vacantes y se quedaron sin lugar para nuevos alumnos.

Alternando la presencialidad y lo virtual, divididos en grupos pequeños, respetando las distancias y los demás protocolos impuestos por el contexto, los niños y adolescentes retomaron o descubrieron nuevas actividades preferidas; aquellas que contribuyen al desarrollo de destrezas motoras, sociales, de comunicación, investigación y pensamiento en un entorno seguro y además divertido.

En ese sentido, además de las propuestas deportivas o las que exigen poner el cuerpo para desarrollar habilidades físicas, hay otra gran variedad de actividades que contribuyen a desarrollar conocimientos científicos o académicos y que también se llevan a cabo de manera interactiva y lúdica; de modo que el proceso de aprendizaje sea distinto al del aula convencional.

Entre la enorme variedad de propuestas en la Tierra Colorada, se destacan aquellas llevadas adelante por academias u organizaciones privadas en las que se aprenden idiomas, matemáticas, ciencias, entre otras; y aquellas de gestión estatal como la Escuela de Robótica o el programa de innovación educativa de Infinito por Descubrir (IxD), espacios en los que el conocimiento y el juego se entrelazan con modalidad disruptiva para enriquecer la agenda extracurricular.

“Cuando se habilitaron las clases presenciales aumentaron considerablemente las consultas por vacantes en todos lo niveles”, destacó Fiorella Valiente, quien desde hace varios años enseña inglés en Itaembé Guazú. “Cuando sólo comenzó la pandemia muchos dejaron las clases, ya sea por no contar con acceso a internet u otras cuestiones. Pero cuando todo volvió a reactivarse, los chicos comenzaron nuevamente con clases de apoyo, clases particulares y otros tantos retomaron el inglés como actividad extracurricular”, agregó la teacher que dividió su matrícula en cuatro niveles y trabaja con niños de 7 a 17 años.

En su academia en formación, Fav English (favenglish_ en Instagram), Valiente agregó horarios y cupos, a modo de responder a la demanda de interesados. “Tenemos clases tres veces por semana. En el mes, damos tres semanas presenciales y una virtual. Trato de que las clases sean presenciales e interactivas, de manera que los chicos se sientan a gusto, socialicen con sus pares y vuelvan a adquirir ese vínculo cálido que se da solo en lo presencial”, dijo.

Durante la cursada los niños aprenden inglés a través del juego y la interacción. “Hacemos consursos y trabalenguas con los más grandes. Mientras que con los más pequeños aprendemos jugando. Simulamos un restaurante -con ambientación, menú y más- para aprender las comidas; hacemos títeres con palitos de helado para aprender los nombres de las familias. Todo se da a través del juego y lo interactivo fomentando la revinculación y articulando ello con los cuidados pertinentes en la cuestión sanitaria”, detalló Valiente quien además resaltó que en las clases virtuales los alumnos se animan a participar más que en las clases presenciales: “Están tímidos todavía en el encuentro cara a cara, aunque de a poco se van ambientando nuevamente a la presencialidad”.

En ese sentido, aprender inglés- al igual que otros idiomas -no sólo favorece a mejorar las competencias intelectuales sino también entrena al cerebro, aumenta la confianza y seguridad en uno mismo y representa una superación personal por algo aprendido, entre otras habilidades que se adquieren.

Matemáticas en la cocina
Otra apuesta divertida e innovadora es el taller que ofrece el emprendimiento Las Julianas, (Las Julianas en Facebook) una alternativa para aprender a cocinar jugando. Se trata de un taller culinario para niños a partir de los 4 años en el que, durante seis meses y una vez por semana, aprenden a cocinar propuestas dulces y saladas.

“Nos reunimos todos los lunes. Los chicos solamente deben ir con ganas de aprender a cocinar”, destacó la emprendedora Tamara Mattano, en diálogo con El Territorio.

En el taller, se les brindan los materiales, ingredientes y utensilios necesarios para llevar adelante diferentes preparaciones. Además, se les entrega un gorro y delantal y una libreta para armar un recetario completo. “Aprendemos a cocinar desde la práctica. Con canciones, registrando las recetas con dibujos o escribiendo y poniéndole el cuerpo a la actividad aprenden a cocinar, socializan con sus pares y a la vez se divierten”, destacó Mattano.

La propuesta, además de ser interactiva y lúdica -y permitir el desarrollo de dotes culinarias- facilita además la puesta en práctica de conocimientos académicos. Medir las cantidades, calcular las proporciones y el tiempo, anotar o dibujar las recetas, memorizar los pasos a seguir y otras tantas habilidades se practican desde lo experimental.

Respecto de la demanda y participación, Mattano destacó que los grupos son siempre mixtos y que todos se acercan con muchas ganas de aprender a cocinar y hacer amigos: “Al principio de la pandemia fue bastante complicado porque no había posibilidad de seguir con los talleres. Pero cuando se fue liberando un poco todo, comenzaron las consultas, y las reservas. Así formamos grupos de 10 niños (a medida que aumenta la demanda van aumentando los grupos u horarios). Todos disfrutan mucho del taller, se divierten y hacen amigos sin importar la edad”, destacó al tiempo que habló sobre la necesidad que tenían los niños de volver a estos espacios: “En el taller notamos mucho que durante la pandemia se vieron afectados los niños por esa falta de contacto o socialización. A ellos no les importa si el que está cocinando cerca tiene 4 o 7 años. Ellos se hablan igual, se hacen amigos, conversan, se ríen y disfrutan. Tienen esa necesidad de vincularse con el otro. Y en estos espacios, se logra eso mientras aprenden y se divierten”.

Modalidad disruptiva
A las tradicionales propuestas, en la Tierra Colorada se viene implementando hace algunos años una gran variedad de alternativas públicas y gratuitas desde la modalidad disruptiva.

Así, el programa de Innovación educativa Infinito por Descubrir (IxD) del Parque del Conocimiento (ixdposadas en Instagram), trabaja con chicos de entre 6 y 18 años en una gran variedad de propuestas en las que aprender es divertido.

Matemáticas, física, biología y otras ciencias en el laboratorio; fotografías, sonido, música, videojuegos y más en el espacio multimedia; talleres de arte y cocina, concursos y experimentos; el espacio invita a explorar el conocimiento a partir de propuestas innovadoras e interactivas que permiten la experiencia directa del niño en el proceso de aprendizaje.

Otra innovadora actividad que se sumó la provincia y pisa fuerte es la robótica. Una propuesta llevada adelante con un modelo pedagógico innovador, disruptivo y con equipamiento único en Latinoamérica.

El último año, en la escuela dependiente del Estado provincial, se preinscribieron 6.430 estudiantes, de los cuales 2.170 están inscriptos para tener clases presenciales.

Además de las actividades en la sede ubicada en Posadas, se abrieron Espacios Maker en distintos puntos de la provincia (con una preinscripción de 9.800 estudiantes y 2.570 inscriptos para ser presenciales).

Este año, debido a la gran demanda de inscriptos presenciales, en la Escuela de Robótica optaron por una modalidad mixta, en la que se formaron los grupos Alfa y Beta, intercalando una semana presencial y otra virtual con la finalidad de tener un mayor control de la cantidad de estudiantes por salones y cumplimentar con las medidas sanitarias.

Se trata de un espacio que busca promover la alfabetización digital a partir de innovadoras metodologías educativas, brinda la oportunidad de experimentar y concretar proyectos tecnológicos viables de gran valor social y promueve el desarrollo de habilidades creativas, entre otras tantas aptitudes que se fomentan a partir de la práctica concreta.

Actualmente, hay 6 niveles: TrendKids (5 y 6 años), TecnoKids (7 y 8 años), Maker Junior (9 a 12 años), TeensMaker (13 a 15 años), Team Inn (16 a 18 años) y High Makers (19 años en adelante).

Una propuesta enriquecedora
Respecto de la importancia de estas actividades, la psicopedagoga Lorena Maidana reflexionó con El Territorio que siempre son positivas: “Me parece además que en este tiempo que vivimos, estas propuestas son lo más viable para que el niño/adolescente pueda salir de su casa y volver a tener contacto con sus pares. Sobre todo porque el encierro los marcó mucho. El volver a salir implica volver a generar vínculos, hábitos de adaptación al medio social, capacidades de interacción, de cómo hacer amigos, de adaptarse a ambientes nuevos y distintos, y más”.

Además, este tipo de propuestas conlleva el desarrollo de competencias y habilidades con las que el niño no sólo se sienta a gusto, sino también se destaque.

“Que puedan practicar lo que más les gusta o en lo que más tienen capacidades es muy importante. Porque hay niños que tienen trastornos escolares, problemas de conducta o algún tipo de traspié en lo que es el proceso de aprendizaje y el destacarse en alguna actividad que les sea motivadora y que les apasione, hace que el autoestima se vea revalorada”, explicó la especialista. “Ellos se destacan, ven revaloradas sus habilidades, sus competencias y eso les ayuda mucho a canalizar las angustias. Siempre es importante trabajar en nuestras habilidades; fortalecerlas e incentivarlas”, resaltó.

 

Beneficios de realizar actividades extracurriculares

Organización
Fomentan la capacidad de organización. Ayudan a que los niños aprendan a organizarse mejor fuera del contexto escolar y les enseñan a gestionar su tiempo desde temprana edad.

Interacción social
Ser partícipe de actividades extras es fundamental para el proceso de socialización. Esta práctica mejorará sus relaciones, los ayudará a crear vínculos y adaptarse al medio social.

Mejoran la salud
Mejoran la salud psicológica y emocional, contrarrestra la hiperactividad y repercute de manera positiva en el rendimiento al aumentar la capacidad de concentración.

Descanso productivo
Brindan la opción de salir y hacer ejercicio o aprender de manera distinta, ver amigos, dedicarse a un pasatiempo o simplemente depejar la mente y desestresarse.

 

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