2026-10-04

Resolvieron desafíos vinculados al ambiente

La jornada Ada Lovelace acercó a niñas a la ciencia y la tecnología

La propuesta se realizó en la Escuela de Robótica, donde las participantes experimentaron con IA, método científico, árboles nativos y distintos tipos de suelo.

La Jornada Latinoamericana Ada Lovelace propuso una jornada de experimentación para acercar a niñas de entre ocho y doce años a distintas herramientas científicas y tecnológicas. A través de actividades prácticas, las participantes abordaron conceptos vinculados con la inteligencia artificial y el ambiente, con desafíos que buscaron trasladar lo aprendido a situaciones concretas.

“La idea es enseñarles sobre la inteligencia artificial y cómo necesita de algoritmos para poder funcionar, es decir, secuencias. Trabajamos mucho con la experiencia, la experimentación y el método científico”, explicó Gabriel Escumbarti, profesor de Educación Primaria, licenciado en Educación y facilitador de la Escuela de Robótica.

A su vez, detalló que la propuesta no se lleva adelante únicamente en Misiones, sino también en escuelas de otras provincias del país, entre ellas Santa Fe y Entre Ríos. “Para poder trabajar con la inteligencia artificial, primero tengo que saber cómo redactar los prompts, y los prompts se hacen mediante secuencias, es decir, algoritmos precisos, finitos y definidos. Por eso incorporamos el método científico: primero hacemos la hipótesis, después vemos si realmente funciona y sacamos una conclusión a partir de la experiencia”.

Una de las aplicaciones planteadas durante el encuentro estuvo relacionada con los espacios verdes de Posadas. El ejercicio consistió en pensar cómo incorporar árboles en una ciudad donde el espacio disponible puede ser reducido y de qué manera aprovechar mejor esas superficies, trasladando la experimentación realizada durante la actividad a una problemática cotidiana.

“Estamos utilizando abono orgánico e inorgánico y aprendemos conceptos de impermeabilidad y permeabilidad. También usamos elementos básicos, como platitos, tierra y miniaturas de árboles de plástico para observar la distancia en la que se va a presentar cada uno. Además, anotamos todo lo que se hace”, describió Escumbarti.

Entre las participantes estuvo Oriana, quien trabajó con el lapacho. La actividad comenzó con una investigación sobre las condiciones que necesita esta especie para crecer, como la cantidad de sol, sombra y agua. Luego compararon diferentes tipos de tierra para determinar cuáles eran más apropiados.

“Después le tiramos agua oxigenada para ver cuál reaccionaba de distintas formas. También vimos cuál absorbía más agua y cuál era la que dejaba pasar el agua”.

Por su parte, la coordinadora de la Escuela de Robótica, Araceli Vera, explicó que es el segundo año que la institución participa de la Jornada Ada Lovelace, una iniciativa que se desarrolla en simultáneo en varios países. La propuesta apunta a acercar a niños y jóvenes a las ciencias, la tecnología, las matemáticas y la ingeniería mediante experiencias que permitan ampliar su contacto con estas áreas.

“El talento de los niños y jóvenes misioneros está. Nosotros, como responsables de estos espacios, tenemos que generar oportunidades para que ellos se acerquen más a todo este mundo, que es nuevo, pero no tan nuevo, que llegó para quedarse y que avanza en tiempos y formas rápidas”.

Desde esa perspectiva, la institución promueve que los estudiantes trasciendan el uso cotidiano de dispositivos y puedan involucrarse en procesos de creación orientados a resolver situaciones de su entorno. La jornada también propone recuperar el aporte femenino en ámbitos históricamente asociados a los hombres y generar una reflexión sobre su participación en diferentes espacios de la sociedad.

El ambiente constituye otro de los ejes que atraviesa las actividades de la Escuela de Robótica. Vera indicó que los temas parten también de los intereses de los estudiantes y de problemáticas propias de Misiones. Ese abordaje incluye investigación y articulación con diferentes organismos para trabajar sobre demandas concretas de la provincia.

“Trabajar problemáticas y situaciones reales que nos atraviesan como misioneros hace que el aprendizaje sea mucho más realista y significativo. Hay un gran trabajo de investigación y también un trabajo en red con distintos ministerios, y creo que eso enriquece el proceso de aprendizaje que tienen los chicos acá”.

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