Caso Loan: dos lagunas vuelven al centro de la búsqueda y analizan drenarlas
A más de dos años de la desaparición de Loan Danilo Peña, la Justicia Federal volvió a ampliar el mapa de búsqueda en 9 de Julio, Corrientes. En medio del juicio oral que se desarrolla contra 17 acusados, la jueza federal de Goya, Cristina Pozzer Penzo, hizo lugar a un pedido de la querella para analizar la posibilidad de drenar dos lagunas ubicadas dentro del área de interés de la investigación.
Los cuerpos de agua fueron identificados en el expediente como las lagunas N° 1 y N° 4. Ambas ya habían sido rastrilladas durante los primeros operativos desplegados después de la desaparición del niño, ocurrida el 13 de junio de 2024, aunque aquellos procedimientos no permitieron encontrar elementos considerados relevantes para la causa. Ahora se busca determinar si un nuevo procedimiento, con otras técnicas, podría permitir ampliar la superficie examinada y descartar hipótesis que todavía permanecen abiertas.
La medida, sin embargo, todavía no significa que las lagunas vayan a ser vaciadas. La resolución judicial establece primero una etapa de evaluación técnica. Los especialistas deberán determinar si el drenaje es posible desde el punto de vista hidráulico y ambiental y si, además, puede aportar información útil a la investigación.
Loan junto a su padre, en el almuerzo en casa de su abuela, antes de desaparecer.
La búsqueda en las lagunas
El pedido fue impulsado por la querella que representa a la familia de Loan y contempla distintas alternativas de intervención sobre los dos cuerpos de agua. La intención no está limitada a encontrar restos humanos, sino a ampliar la superficie de búsqueda y tratar de localizar cualquier elemento que pueda aportar información sobre lo ocurrido con el niño.
Entre los objetos que todavía son considerados de interés para la investigación aparecen prendas de vestir y el otro botín que llevaba Loan, además de cualquier otro elemento que pueda establecer una conexión con el momento posterior a su desaparición. La posibilidad de avanzar sobre las lagunas había sido planteada anteriormente, aunque en otra etapa de la investigación no se había concretado por las condiciones ambientales.
Por eso, antes de disponer una eventual intervención, la jueza pidió que se analicen las condiciones actuales de la zona. El Instituto Correntino del Agua y el Ambiente (ICAA) y otros organismos deberán aportar información sobre el impacto que tendría el vaciamiento de los cuerpos de agua.
Uno de los principales puntos a evaluar es el riesgo hidráulico. El drenaje podría modificar el comportamiento del agua y afectar terrenos linderos. La situación adquiere mayor complejidad por los niveles elevados que presentan actualmente ríos, arroyos y lagunas de Corrientes. También deberá analizarse el impacto ecológico sobre los propios cuerpos de agua.
La Justicia también solicitó información a los ministerios de Seguridad y de Justicia de Corrientes sobre los recursos humanos y materiales disponibles para realizar eventuales procedimientos.
A partir de esas consultas, el Comando Unificado Conjunto Corrientes (CUC), que reúne a fuerzas especializadas que participan de la búsqueda, deberá expedirse sobre la viabilidad, utilidad y pertinencia de distintas técnicas.
El plazo establecido para ese análisis es de 30 días.
Drenaje, sedimentos, magnetometría y ADN ambiental
El drenaje es solamente una de las alternativas que serán estudiadas. La resolución contempla también un estudio magnetométrico, la extracción de testigos de sedimento y el análisis de ADN ambiental.
La extracción de sedimentos permitiría examinar material acumulado en el fondo de las lagunas y determinar si existen elementos que puedan haber quedado allí depositados. La magnetometría, en tanto, permite detectar determinadas alteraciones o elementos metálicos en el terreno mediante mediciones del campo magnético.
Otra de las herramientas bajo análisis es el denominado ADN ambiental. La técnica permite buscar material genético que puede permanecer en el agua o en los sedimentos y que podría aportar información sobre organismos o presencia biológica en determinados lugares. La aplicación concreta de esta herramienta deberá ser evaluada por los especialistas antes de cualquier procedimiento.
El CUC también deberá informar si alguna de estas técnicas ya fue utilizada anteriormente en las lagunas y, en caso afirmativo, cuáles fueron los resultados y qué metodología podría aplicarse ahora para superar las limitaciones de aquellos procedimientos.
De esta manera, la Justicia busca evitar que un nuevo operativo se limite a repetir los rastrillajes realizados durante los primeros días de la investigación.
También analizarán imágenes con inteligencia artificial
La resolución incorpora además otra herramienta tecnológica. La querella y el juzgado coincidieron en avanzar con una pericia geoespacial asistida por herramientas de inteligencia artificial.
El objetivo será analizar y comparar imágenes de la zona correspondientes a distintos momentos, tomando como punto de partida el 1 de junio de 2024, es decir, casi dos semanas antes de la desaparición de Loan.
La comparación temporal podría permitir detectar modificaciones en el terreno, movimientos de suelo, cambios en caminos, vegetación, cuerpos de agua u otras alteraciones que puedan resultar relevantes para la investigación.
El CUC deberá informar si cuenta con la tecnología y los recursos necesarios para realizar este tipo de análisis.
La herramienta adquiere especial importancia por el tiempo transcurrido desde la desaparición. A más de dos años del caso, cualquier reconstrucción de las condiciones originales del terreno requiere recurrir a registros obtenidos antes y después del 13 de junio de 2024.
La búsqueda continúa mientras avanza el juicio
Las nuevas medidas se conocen mientras el Tribunal Oral Federal de Corrientes lleva adelante el juicio por la desaparición de Loan.
El debate comenzó el 16 de junio y tiene a 17 personas imputadas. Siete de ellas están acusadas por la presunta sustracción y ocultamiento del niño: Antonio Benítez, Laudelina Peña, María Victoria Caillava, Carlos Guido Pérez, Daniel Ramírez, Mónica Millapi y el excomisario Walter Maciel. Los otros diez acusados llegaron al juicio por distintas maniobras que, según la acusación, habrían tenido como finalidad entorpecer, alterar o desviar la investigación.
Loan tenía 5 años cuando desapareció el 13 de junio de 2024 en el paraje Algarrobal, cerca de 9 de Julio. Según la acusación fiscal presentada al inicio del juicio, el niño fue apartado de la esfera de custodia de su padre durante el recorrido hacia un naranjal y posteriormente sustraído y ocultado. El Ministerio Público sostiene además que el entonces comisario Walter Maciel habría participado en maniobras destinadas a obstaculizar la búsqueda.
El proceso oral continuará la próxima semana. El 7 de octubre está previsto que declare María Victoria Caillava, una de las principales acusadas y cuarta integrante del grupo principal en prestar declaración después de Laudelina Peña, Antonio Benítez y Walter Maciel.
La declaración de Caillava será uno de los próximos momentos relevantes del debate. La mujer, exfuncionaria municipal de 9 de Julio, está acusada junto con su esposo Carlos Pérez y los otros integrantes del grupo principal por la presunta sustracción y ocultamiento de Loan.
Una investigación que mantiene abiertas varias líneas
La posibilidad de volver sobre las lagunas muestra que, pese al avance del juicio oral, la investigación sobre el paradero de Loan continúa abierta.
La causa tuvo distintas hipótesis durante los más de dos años transcurridos desde la desaparición. Una de ellas estuvo vinculada con una eventual finalidad de trata de personas. Esa línea tuvo recientemente un nuevo capítulo judicial luego de que la jueza Pozzer Penzo sobreseyera a ocho personas que habían sido investigadas en ese legajo. La Fiscalía apeló esa decisión ante la Cámara Federal de Corrientes y sostuvo que el desarrollo del juicio podría aportar elementos relevantes para esa hipótesis.
Las nuevas diligencias sobre las lagunas, en cambio, se vinculan directamente con la búsqueda física de Loan y con la posibilidad de encontrar elementos que permitan reconstruir qué ocurrió después de que el niño fuera visto por última vez.
Por ahora, no existe una orden definitiva para vaciar los dos cuerpos de agua. Primero deberán pronunciarse los organismos técnicos sobre la factibilidad de hacerlo, los riesgos ambientales e hidráulicos y la utilidad concreta que podría tener el procedimiento.
Mientras esas evaluaciones avanzan, el juicio oral continúa y la familia de Loan mantiene su reclamo para conocer qué ocurrió con el niño y dónde se encuentra.
A más de dos años de aquella tarde del 13 de junio de 2024, la Justicia vuelve a mirar un sector que ya había sido revisado durante los primeros operativos, pero esta vez con la posibilidad de utilizar nuevas herramientas y técnicas para intentar obtener respuestas que hasta ahora la investigación no consiguió.