2026-09-26

Reinventarse para sobrevivir en Posadas

Negocios se reconfiguran ante la caída del consumo y las ventas

Los datos de ventas minoristas y del mercado laboral muestran un escenario de compras muy debilitado que impacta sobre los comercios de la capital misionera.

La caída del consumo está obligando a muchos comerciantes posadeños a modificar estructuras, reducir costos, apostar a promociones, financiación y vías digitales y, en algunos casos, sumar nuevas actividades para sostener los negocios. Mientras algunos logran reconvertirse, otros se ven obligados a cerrar ante una situación financiera a nivel nacional que se vuelve difícil de sostener.

El problema del comercio en Posadas atraviesa un duro momento con cierres, despidos y ahogo financiero. También se observan cada vez más negocios que reducen su estructura, modifican su oferta, buscan nuevas formas de vender o esperan fechas especiales y programas de financiación para recuperar parte del movimiento perdido durante el resto del mes, frente a la menor posibilidad de compra de las personas, caída de las ventas, endeudamiento de las familias, costos operativos elevados, dificultades para acceder al crédito y competencia de productos importados y del comercio fronterizo.

En abril, desde la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP) habían advertido sobre una caída cercana al 30% en las ventas y sobre el aumento de las dificultades para sostener los negocios. La vicepresidenta de la entidad, Silvana Ortigoza Capli, señaló entonces que algunos comerciantes comenzaban a acumular moras, que la financiación resultaba insuficiente y que incluso se registraban casos de devolución de mercadería.

En este sentido, también el presidente de la Cámara, Federico Panozzo, describió, la semana pasada, una situación que sigue siendo financieramente muy exigente para los comerciantes. Según planteó en junio, la caída se ubicaba alrededor del 15% al 20%, dependiendo del rubro, y muchos negocios ya no tenían margen financiero para absorber nuevos meses de actividad débil. “Muchos de los comercios que hoy están todavía abiertos…” tienen “un punto de equilibrio negativo”, indicó.

Los números nacionales ayudan a dimensionar el fenómeno. El relevamiento de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (Came) correspondiente a agosto mostró una caída interanual del 0,2% en las ventas minoristas en pymes. Frente a julio, la baja fue del 2,7% y el acumulado de los primeros ocho meses del año quedó 2,4% por debajo del mismo período anterior.

El dato más significativo está quizás en la descripción del comportamiento de los compradores. Came señaló que las familias mantienen una actitud cautelosa y concentran las operaciones en bienes necesarios, mientras postergan productos de mayor valor.

La propia encuesta mostró que el 46,5% de los comerciantes consultados consideró que su situación había empeorado respecto de un año atrás, mientras que el 47,4% dijo que permaneció sin cambios y apenas el 6,1% observó una mejora.

Reconversión como alternativa

En este contexto aparece otra palabra que empieza a definir el paisaje comercial de Posadas: reconversión.

Algunos comerciantes están intentando modificar el tamaño de sus estructuras, cambiar productos, incorporar nuevos servicios, vender por canales digitales o combinar actividades para aprovechar el mismo local, la misma clientela y los mismos recursos. La propia Cámara de Comercio señaló durante el año que muchos negocios atravesaban procesos de reconversión y adaptación al nuevo escenario. “Va a haber una reconfiguración del comercio: negocios más chicos, con menos personal y adaptados a un menor nivel de ventas”, expresó Panozzo. “Hay una búsqueda, por supuesto, de bajar todos tus costos operativos. Esto también muchas veces es salir de la zona del centro de Posadas, ir un poco hacia afuera”, graficó.

La transformación también puede observarse en la estrategia de empresas locales que buscan ampliar su actividad. El pasado 18 de septiembre, por ejemplo, Ricardo “Pilo” Cáceres, propietario de California Supermercados, reconoció que las ventas atraviesan un momento difícil y que las familias están ajustando sus compras. En ese contexto, la empresa avanzó con un nuevo emprendimiento gastronómico en Posadas, una muestra de cómo algunos actores buscan diversificar sus fuentes de ingresos frente a un mercado de consumo más débil.

Otro cambio relevante está relacionado con la manera de vender. Came registró en agosto un incremento interanual del 17,6% en las ventas online realizadas por comercios que también tienen un local a la calle.

El dato muestra que el comercio tradicional no necesariamente desaparece frente al canal digital, sino que intenta utilizarlo como una extensión del negocio.

Para muchos comerciantes, las redes sociales ya no son únicamente una herramienta de publicidad, sino también una vidriera, un catálogo, canal de consultas y una vía directa para concretar ventas.

En una ciudad atravesada además por la competencia comercial de Encarnación, la necesidad de ofrecer precio, financiación, promociones y disponibilidad inmediata tiene una importancia todavía mayor.

La Cámara de Comercio viene reclamando desde hace tiempo medidas que permitan reducir las asimetrías de costos con Paraguay.

 Panozzo planteó durante este año que el consumidor que cruza la frontera representa una competencia difícil de enfrentar para el comercio posadeño y reclamó una estructura impositiva diferenciada para Misiones.

Sin plata no hay movimiento

El último informe del Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (Ipec) Misiones sobre el mercado laboral de Posadas muestra que durante el segundo trimestre de 2026 la tasa de actividad fue del 47,3%, el empleo alcanzó al 44,5% y la desocupación llegó al 5,9%. A eso se sumó un 11,1% de ocupados demandantes de empleo y una tasa de subocupación del 10,8%.

Es decir, incluso entre quienes tienen trabajo existe una parte importante de la población que busca incrementar sus ingresos o trabaja menos horas de las que necesita.

Ese escenario tiene una traducción directa sobre los comercios. Cuando los ingresos familiares son insuficientes o están comprometidos con deudas, la compra cambia totalmente. Se priorizan alimentos, medicamentos y gastos imprescindibles; los bienes durables, ropa, calzado, el equipamiento del hogar y otros consumos secundarios pueden esperar. 

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