2026-09-26

El gobierno busca que los controles y registros los realice Senasa

El Inym frenó el proyecto de Nación de trasladar facultades

La Subcomisión de Legislación rechazó la propuesta de reordenamiento normativo: "Lo venden como una simplificación", señalan. Seguirá en estudio punto por punto.

El proyecto de reordenamiento normativo del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) impulsado por el gobierno de Javier Milei encontró un primer freno dentro del propio organismo.

Ocurre que en un primer tratamiento general, la Subcomisión de Legislación, Fiscalización y Control resolvió no avanzar con la iniciativa en los términos planteados y recomendó continuar con el análisis de los cambios propuestos por Nación.

El director interino por el Gobierno de Misiones en el Inym, Denis Bochert, explicó a El Territorio que la propuesta fue presentada por representantes de Nación “pero, por cómo viene, la sugerencia de la subcomisión es seguir debatiendo el tema, no avanzar en nada sino seguir estudiándolo”, señaló.

La iniciativa fue presentada la semana pasada ante los directores del Instituto por representantes del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, junto con integrantes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía.

El documento, denominado “Propuesta de reordenamiento normativo”, tiene 31 páginas y un anexo que alcanza los 103 artículos. Entre sus principales puntos contempla la derogación de 21 resoluciones dictadas por el Inym entre 2003 y 2023, vinculadas con mecanismos de registro, fiscalización, información, programas de asistencia y funcionamiento de la actividad yerbatera.

Uno de los cambios centrales es la eliminación de los registros propios de los operadores del Instituto y su reemplazo por un Registro Unificado de Operadores del Sector Yerbatero bajo la órbita del Senasa.

También se plantea que buena parte del movimiento de yerba mate en Misiones y Corrientes sea registrado mediante la guía de tránsito vegetal del organismo sanitario nacional.

Para Bochert, detrás de la presentación como una medida de simplificación existen modificaciones de fondo sobre el sistema de control de la actividad que, a su criterio, “lo veo muy complicado (que se apruebe). El proyecto se vende como una simplificación, pero muchos de los registros y facultades que quiere cambiar y quitar no tienen algo que los equipare en el Senasa”, argumentó.

Unanimidad al rechazo

El representante misionero cuestionó además el traspaso de facultades de fiscalización que actualmente están en manos del Inym.

En particular, señaló que la propuesta no contempla una metodología equivalente para determinados controles sobre la materia prima y la yerba mate canchada.

“Por otro lado es una delegación de las facultades del Inym de controlar la actividad en sí y no tiene una metodología de control para la materia prima y yerba mate canchada”, remarcó.

La propuesta nacional plantea que el Senasa concentre parte de las tareas de fiscalización y control, entre ellas aspectos vinculados con la calidad del producto. Desde el sector yerbatero advierten que el cambio modificaría un esquema de seguimiento construido por el Instituto durante más de dos décadas.

Bochert indicó que la discusión continuará en detalle, para determinar qué aspectos podrían ser consensuados -que a la fecha, son contados, según anticiparon a este diario otras fuentes del sector-.

En ese sentido, mencionó una de las pocas medidas que, según anticipó, podría contar con respaldo. “Veremos punto por punto qué es lo que se puede llegar a acordar, pero de lo que nos presentaron creo que hoy, lo único que podemos llegar a estar de acuerdo, es en la digitalización de las estampillas”, anticipó.

Al mismo tiempo, fue claro al rechazar la posibilidad de trasladar los registros y controles al Senasa.

“El resto del proyecto creería que no hay acuerdos para pasar los registros ni controles al Senasa, que sabemos no tiene el dinero para hacerlo”, manifestó.

Cambios en la conducción

El proyecto tampoco se limita a modificar los mecanismos de registro y fiscalización. Otro de los puntos que generó cuestionamientos está relacionado con la distribución de facultades dentro del Instituto.

La iniciativa propone ampliar las atribuciones del presidente del Inym, Rodrigo Correa, para negociar, redactar y firmar convenios, acuerdos e instrumentos operativos sin requerir previamente la aprobación del Directorio.

Para Bochert, tampoco existe consenso sobre esta modificación. “Con los superpoderes asignados al presidente tampoco hay acuerdo”, afirmó.

El cambio alteraría el esquema vigente de funcionamiento del organismo, cuya conducción está integrada por representantes de los distintos sectores de la cadena yerbatera, además de los gobiernos de Misiones y Corrientes.

Durante el análisis realizado por la subcomisión participaron representantes del Gobierno de Misiones, cosecheros, productores, cooperativas, secaderos y la cadena molinera misionera. En ese ámbito, según Bochert, el proyecto tampoco consiguió un respaldo amplio: “Nación quiere forzar a aprobarlo así como está. La industria no lo está acompañando y Corrientes no se expresó al respecto”. También lo rechazan cooperativas y el sector tarefero. 

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