Una panadería muy especial en Oberá
De la necesidad a la pasión: un estilo de vida sin trigo, sin azúcar y saludable
La necesidad de cuidar la propia salud, la decisión de llevar un mejor estilo de vida y el deseo de ofrecer un servicio a la sociedad, fueron los pilares que llevaron a Silvana Gamarra a inaugurar una panadería – y posteriormente una poketería y cafetería – con productos totalmente sin trigo, sin azúcar y con ingredientes de primera calidad.
Silvana es médica ginecóloga oriunda de Formosa, pero hace ya varios años adoptó Oberá como residencia. Junto a su esposo Marcelo Carísimo y el pequeño Bastian, inauguraron en noviembre de 2024 Ketolandia, la aventura de lo sano.
En diálogo con El Territorio, contó los caminos que la llevaron a pensar un lugar con las características de Ketolandia, los desafíos que enfrenta día a día y las gratificaciones de los clientes al elegir los productos que ofrece. “La panadería surge por mi situación personal porque yo tengo una intolerancia al gluten, no consumo gluten hace 10 años; y también por una elección personal decidí dejar el azúcar. Ahí es cuando te das cuenta de que cambia un montón el metabolismo, la energía, la fuerza, la parte mental. No volvería atrás en mi alimentación”, explicó.
Asimismo, remarcó que es complejo conseguir productos o lugares que sirvan alimentos sin gluten o sin azúcar, por ejemplo, por lo que ‘llevar la vianda a todas partes’ se volvió una cotidianidad. “Es como una manera de sentirte excluida en un ambiente donde todo tiene azúcar, todo tiene trigo”, añadió.
En ese sentido, Silvana sostuvo que decidió estudiar y trabajar la medicina preventiva, porque es “realmente importante poder llegar antes del problema”. “Entonces, me adentré mucho en la alimentación, por lo que hice un posgrado en medicina ortomolecular y nutrigenómica. La nutrigenómica trata de cómo los alimentos pueden ayudar a prevenir o tratar enfermedades. Con la alimentación uno puede encender y apagar genes, buenos o malos. Es entender que con una alimentación me puedo salvar, me puedo enfermar o me puedo tratar”, explicó Silvana.
Seguidamente, agregó: “Hice cursos en España, en Argentina, en diferentes lugares y la verdad que me apasionó, porque me di cuenta de que a mí me cambió la vida. Además de intolerancia al trigo, también tenía resistencia a la insulina, que es un estadio prediabetes y tomaba medicamentos para poder corregir esa resistencia. Tenía muchas crisis migrañosas, me internaba, me realizaba resonancias magnéticas anualmente porque eran dolores que no me permitían vivir. Y simplemente al sacar la harina de trigo vi que era el disparador de este problema. Yo hoy tengo 46 años y me siento como de 30. Lo único que modifiqué en mi vida fue la alimentación, no consumo trigo, no consumo azúcar y realizo actividad física”.
“Mi papá falleció por una diabetes y un accidente cerebrovascular producto de su incorrecta alimentación; y yo en ese momento, cuando él empezó con su patología, no tenía las herramientas para enseñarle a cómo alimentarse. Hoy sí, ya lo tengo y es una decisión de vida, tanto mía como ahora también de mi familia”, contó.
Por eso, además del arduo trabajo en consultorio y con sus emprendimientos, Silvana tiene una cuenta de Instagram denominada “Dra. Silvana Gamarra” en la que comparte datos, consejos y respuestas a consultas frecuentes sobre salud, ginecología y alimentación, para seguir ayudando a quienes así lo requieran.
Los productos de Ketolandia
Con los conocimientos adquiridos y afán por ofrecer también una opción a aquellos que, como ella, muchas veces se sienten excluidos a la hora de comer, Silvana formó Ketolandia. “Es difícil cuando no tenés qué comer porque lo que hay te cae mal, por eso además lo sentía como una necesidad de darle a la sociedad la opción. En el consultorio me pedían mucho también. Incluso para aquellos que no tienen patologías, pero quieren llevar una vida más saludable, hacer la prevención con la alimentación. Así nace Ketolandia”, adujo.
En la panadería se fabrican diferentes productos, tanto salados como dulces (sin azúcar) como pan de campo, pan de molde, pan de pancho, rolls, facturas con mermeladas caseras que se hacen en el mismo lugar, entre una enorme cantidad de opciones, tanto frescas como congeladas, entre otros produtos (ver Una panadería...). “Trabajamos con harina de almendra, de coco, aceite de oliva, grasa de cerdo, no usamos aceite de girasol ni de maíz. Además, utilizamos stevia y eritritol como endulzantes, cacao amargo al 100%, todo lo que no contenga azúcar. El azúcar es la base para la repostería, entonces, trabajar con estos productos hace que todo sea un poquitito más difícil, que todo se rompa más, que el color no sea igual al tradicional que saca cualquier panadería”, manifestó.
Mientras que señaló: “Nosotros tenemos que vivir a carnes, huevos, verduras y frutas. Esa es la alimentación que corresponde. Pero en occidente tenemos una tradición del panificado, con fideos, masas, galletitas. Partiendo de esa base, Se busca reducir carbohidratos, sacar el azúcar. A mí me salvó la dieta keto, y soy especialista en nutrición cetogénica, que es justamente la dieta keto, e incluye grasas saludables, proteínas y pocos carbohidratos”.
“El cuerpo todo el tiempo se oxida y se inflama. Entonces, lo que nosotros buscamos es sólo anti oxidar y anti inflamar, que el cuerpo haga su trabajo solo, porque es una máquina perfecta”, ratificó.
También Poketo
Además de la panadería, el 17 de julio pasado Silvana inauguró Poketo, cafetería y poketería. Allí, además de servir café italiano y variedades con leche de almendras o deslactosada, por ejemplo, también se sirven otras bebidas frías o calientes, a base de matcha, remolacha, zanahoria, de frutas con pulpas de elaboración propia; tartas dulces y múltiples opciones, todo sin azúcar.
En la parte de poketería, se pueden armar bowls para el brunch, almuerzo o cena, con una base de, por ejemplo, arroz negro, quinoa, santeado de repollo; a lo que se puede agregar carnes de vaca, pollo, salmón, cerdo; y vegetales como palta, tomates cherry, zanahoria, remolacha, entre otros vegetales. Acompañados de salsas diversas y crunchys como semillas, maní y nuez. También hay opciones de menú a la carta para quienes prefieren esta modalidad. “Así como en Ketolandia, en Poketo también todo se elabora acá. Desde las salsas, hasta la mayonesa, todo”, dijo. Por ello, se suma la dificultad de conseguir los ingredientes para fabricar cada alimento; pero con la ayuda de su esposo Marcelo, Silvana logra adquirir la materia prima para elaborar las delicias de Ketolandia y Poketo.
En ese marco, ya lanzaron una línea de alfajores de diversos sabores y helados en palito. Próximamente, también habrá helado en pote para el verano. “Lo que buscamos en Ketolandia y en Poketo es que todos se sientan incluidos; el que tiene alguna intolerancia tiene opciones, el que no tiene, pero no le gusta la leche, o el azúcar, por ejemplo, también tiene opciones”, dijo. Este tipo de alimentación a mí me salvó. Hoy es parte de nuestra vida como familia y poder además darle estas opciones a la sociedad, se volvió también una pasión”, concluyó.
Una panadería con sabores auténticos
En la panadería Ketolandia se pueden conseguir distintos tipos de productos similares a los que se encuentran normalmente en supermercados, pero con ingredientes totalmente saludables.
Sin trigo, sin azúcar, con grasas saludables y todo hecho de forma casera por las chicas que trabajan en ambos locales.
“Nos pasa que a veces la consistencia, por ejemplo, de una medialuna no es igual a una que encontrás en otra panadería, por los ingredientes que usamos; pero cuando los clientes prueban, siempre vuelven a comprar porque son muy ricas”, expresó Silvana Gamarra, médica y propietaria de Ketolandia y Poketo.
Al tiempo que agregó: “Nos pasa que por ejemplo hacemos facturas con dulce de membrillo, pero usamos directamente la fruta y elaboramos el dulce, sin azúcar. Por ello, el color del dulce se mantiene y no hace el efecto químico con el azúcar, que le da el color característico al membrillo utilizado con normalidad. La gente a veces desconfía de que sea membrillo pero cuando prueba el sabor se da cuenta de que realmente es”.
Así, en Ketolandia se pueden encontrar panes dulces y salados, especiales para hamburguesas o panchos, facturas, torneaditos de canela, budines, semillones y hasta tortas. También así, alfajores, heladitos, y productos congelados, como empanadas, pizzas y pastas.
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