Juampy Carripilón hizo podio en Córdoba y sumó puntos rumbo a los selectivos para el Mundial de Irlanda
Juan Pablo “Juampy” Carripilón volvió a representar a San Pedro y Misiones en una competencia de alto nivel de Taekwon-Do ITF y regresó de Córdoba con un primer puesto y puntos importantes de cara a los selectivos para el próximo Mundial de Irlanda.
El deportista sampedrino participó del Regional Centro de Taekwon-Do ITF, desarrollado en Santa Rosa de Calamuchita, donde compitieron alrededor de 500 atletas entre gups, cinturones de color, y danes, cinturones negros. El certamen fue fiscalizado por la Confederación de Taekwon-Do ITF y reunió a competidores de distintas categorías y puntos del país.
Carripilón se consagró primero en formas III Dan Senior. Además, estaba inscripto para competir en lucha hasta 70 kilos, aunque finalmente no tuvo rival en esa categoría. Las presentaciones le permitieron sumar puntos pensando en las instancias selectivas para el Mundial que se disputará en Irlanda.
Más allá del resultado deportivo, llegar hasta Córdoba representa un desafío que comienza mucho antes de ingresar al área de competencia.
“Viajar desde Misiones hasta Córdoba significa un esfuerzo económico importante entre viaje, alojamiento, inscripción y todos los gastos que aparecen alrededor de un torneo. Pero también hay mucho tiempo de entrenamiento y preparación para tratar de llegar y estar a la altura”, señaló Juampy a El Territorio.
Para los deportistas del interior, participar en competencias de este nivel implica organizar recursos, tiempos y responsabilidades para recorrer cientos de kilómetros y medirse con atletas que también llegan con una intensa preparación.
En el caso de Carripilón, el entrenamiento se desarrolla en paralelo con una agenda laboral y familiar exigente. Es profesor de nivel secundario y trabaja con carga horaria completa en tres instituciones educativas. A la vez, continúa con su formación y perfeccionamiento docente y lleva adelante su propia escuela de Taekwon-Do en San Pedro, donde enseña y acompaña a otros competidores.
A ese esquema se suma su rol como padre y el acompañamiento de su familia, que considera fundamental para sostener cada desafío.
“Gracias a Carla y a mi hijo estoy donde estoy”, expresó el taekwondista.
En medio de esas responsabilidades, Carripilón busca mantener una preparación que le permita competir en igualdad de condiciones con atletas de distintos puntos del país.
“Trato de mantenerme a un nivel que me permita entrar al área y enfrentarme con competidores que también se preparan muchísimo”, sostuvo.
Con el paso de los años, además, el deportista asegura haber aprendido a mirar los resultados desde una perspectiva más amplia.
“Obviamente que cuando uno compite quiere ganar. Yo entro al área para dar lo mejor y buscar un resultado. Pero con los años aprendí que no todo se puede medir por una medalla. Poder trabajar, enseñar, llevar adelante mi escuela, cumplir como padre, entrenar y todavía viajar tantos kilómetros para representar a San Pedro y competir a este nivel, para mí también es ganar”, reflexionó.
Alejo Ragorin continúa en carrera por un lugar en la Selección
La delegación sampedrina también contó con la participación de Alejo Ragorin, I Dan juvenil, quien compitió en la categoría hasta 70 kilos.
Para el joven, cada torneo forma parte de un proceso especialmente importante, ya que continúa participando de los preselectivos en busca de un lugar en el seleccionado juvenil argentino de Taekwon-Do ITF.
Las competencias le permiten medirse con jóvenes de distintos puntos del país y sumar experiencia en un proceso que representa un desafío deportivo de gran importancia.
“Independientemente de cómo termine ese camino, creo que ya es una experiencia enorme para él y algo muy importante para un competidor juvenil de nuestra localidad”, destacó Carripilón.
El entrenador y competidor conoce de cerca el esfuerzo que implica ese proceso, que incluye entrenamientos, viajes, gastos y el acompañamiento permanente de las familias.
Por eso, el resultado obtenido en Córdoba representa mucho más que un puesto en el podio. Detrás de cada participación existe una estructura de esfuerzo que muchas veces no queda reflejada en el resultado final.
“Detrás de un deportista muchas veces hay una vida completa que sostener y muchísimo esfuerzo que no se ve cuando solamente se mira el resultado final”, resumió.
Para Carripilón, continuar compitiendo mientras sostiene su familia, la docencia y su escuela de Taekwon-Do forma parte de ese desafío personal.
“Siento que soy el resultado del corazón que pongo en cada cosa que hago, en mi familia, en la docencia, en mi escuela y también cuando entro a competir”, expresó.
Así, el regreso de Córdoba dejó un primer puesto en formas y puntos importantes de cara al proceso selectivo para Irlanda. También permitió que San Pedro y Misiones volvieran a estar representados en una competencia de alto nivel, mientras Alejo Ragorin continúa transitando su propio camino en busca de un lugar en el seleccionado juvenil argentino.
En ese recorrido, Carripilón también destaca el valor del acompañamiento recibido y mantiene presente un agradecimiento especial hacia su familia, quienes lo acompañan en cada etapa, y a Dios.