2026-05-03

Opinión

No queremos regalos, queremos trabajar

Por  Nicolás Ocampo
Ingeniero Forestal 

Este comunicado se elaboró en conjunto con diferentes actores del sector forestal, empresarios pymes, trabajadores, profesionales, carpinteros y productores, afectados por la crisis que estamos atravesando directamente e indirectamente.

No es una cuestión normal, no estamos acostumbrados a esto, pero la situación es realmente crítica.  Se fue generando un diálogo y vimos la necesidad de hacer planteos con propuestas reales para que esto de alguna manera se empiece a reactivar. Estamos en una situación difícil y vemos que las instituciones representantes del sector no hacen los planteos correspondientes, o por lo menos de la forma y con la fuerza que merecen.

Mucho se dice de la diputada nacional representante del sector, Maura Gruber, pero lo cierto es que hasta ahora no vimos que haya presentado iniciativas o alguna idea dando una señal de que la situación vaya a mejorar. No la conozco, pero no creo que lo vaya a tomar a mal, entendemos que son propuestas que pueden mejorar la vida de muchas personas, y todo se puede mejorar. La idea es construir.

Nunca faltan los que politizan las propuestas para restarle valor, y lo cierto es que para que la cosa mejore no nos podemos quedar de brazos cruzados, hay que presentar propuestas.  Me preguntaron mucho por qué no se hacen planteos a la Provincia y el reclamo principal es con Rentas (ATM); y acá quiero dejar en claro que para la Provincia también estamos pensando llevar propuestas.

En mi opinión, estoy de acuerdo con el cobro del impuesto provincial, no así como se implementa. De acuerdo principalmente por dos razones: la primera es la desventaja que tiene la Provincia en la ley de Coparticipación Federal, donde aporta más de lo que recibe. Es un método totalmente injusto para el desarrollo provincial. Y segundo, la situación de frontera que afecta cualquier tipo de mercado local.

 Paraguay es un país con bajísimos impuestos que nos pone a los misioneros en una situación donde la carga tributaria, principalmente nacional, hace que sea casi una odisea tener un negocio, repercutiendo en el enorme potencial productivo y comercial que tiene la Provincia, como así también en la recaudación para la gestión pública, tanto municipal como provincial. Acá hay que tener en cuenta que esto no solo afecta al gobierno de turno, sino a cualquiera de otro color que le toque gobernar, por esto también me parece un acto de irresponsabilidad de propios misioneros querer eliminar este impuesto provincial.

Y en cuanto a Brasil es competir con la octava economía del mundo. Sumado a las distintas condiciones de mercado con los países fronterizos, tenemos que sumarle la desventaja geográfica para comercializar con el resto del país. Lo más lógico es abrir nuestras fronteras con Brasil y Paraguay para crecer.

En lo que soy muy crítico en la provincia es en el método recaudatorio. Por ejemplo, las retenciones con falta de celeridad en la devolución no sólo generan malestar y desincentivan el mercado, sino que afectan la reinversión local, que puede generar una buena ayuda en esta profunda crisis.

Muchas veces hay falta de honestidad de algunos de nuestros representantes nacionales por Misiones. Uno escucha al diputado Hartfield hablar sobre el impuesto provincial y coincido en varios aspectos, pero es un impuesto que se aplica desde el año 1977, y el sistema de control fiscal, al que le dicen aduana paralela, está desde el 2007.

Es claro que una mejora del método recaudatorio de la Provincia puede ayudar en este contexto, pero el problema principal proviene de medidas nacionales que están poniendo a competir a la industria local en condiciones totalmente adversas. Nos piden esfuerzo diciendo que en unos años la cosa mejora, pero permiten importaciones de productos forestales de países con menor carga impositiva, menor costo de combustible y energía, facilidades de acceso al crédito y muchos casos con ayudas estatales.

En el sector todos quieren trabajar y competir, pero no con el zapato apretando la cabeza, el esfuerzo tiene un límite. Esto se viene desplomando hace tiempo y no se aguanta más, cualquier persona razonable entiende que es necesario estimular la competencia, pero que nos bajen los impuestos como tiene Paraguay, en algunos casos Brasil, y los costos de energía y combustible que tienen los países de donde se importan productos que se elaboran acá. O si no, no se entiende cuál es el norte, porque están haciendo todo lo posible para que las pymes se fundan y pequeños y medianos productores se vayan de sus chacras para darle lugar a las grandes inversiones que no pagan impuestos con el Rigi. Yo veo que quieren ese modelo de sociedad, pero tienen que ser claros, si quieren un país sin pymes deberían decirnos de frente y con tiempo, entonces no generamos expectativas. Nadie quiere regalos, creemos que las medidas planteadas son lógicas y podemos reactivar la economía desde el sector forestal, generando reactivación también en otros rubros.

Lamentablemente siempre está la sensación que los diputados nacionales llegan a representar al pueblo y lo que más hacen es pensar en sus intereses personales. No sé cómo es ese mundo, pero lo que queremos es que piensen en la producción, el trabajo y el bienestar de los misioneros, y que de una u otra manera también va a repercutir en el bienestar de ellos.

Para dejar en claro: queremos trabajar en condiciones justas de competencia. 

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