Entre la falta de educación y la imprudencia
Hay números que no pueden leerse solamente como estadísticas. En Misiones, detrás de cada cifra de una siniestralidad vial hay una familia que espera una llamada que nunca llega, una ambulancia que corre contra el tiempo y una ruta que vuelve a convertirse en escenario de una tragedia. Con 17,9 muertos cada 100 mil habitantes, la provincia registró la tasa de mortalidad vial más alta del país, según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). Un indicador que vuelve a encender las alarmas y pone bajo la mira qué sucede detrás de cada siniestro fatal.
Si bien Misiones registró 52 personas fallecidas en siniestros viales entre enero y mayo de 2026, lo que representa una disminución del 53,6% respecto del mismo período del año pasado -cuando se contabilizaron 112 víctimas fatales-, la pregunta inevitable es qué está provocando que las rutas misioneras sigan cobrándose vidas.
Las respuestas de especialistas y profesionales vinculados a la seguridad vial apuntan, en buena medida, hacia conductas que se repiten: manejar después de consumir alcohol o drogas, utilizar el celular mientras se conduce y exceder los límites de velocidad. Factores que reducen la capacidad de reacción, alteran la percepción del riesgo y convierten una distracción o una maniobra cotidiana en una tragedia.
Por ello, en este nuevo informe dominical de El Territorio se pondrá la lupa en estas actitudes irresponsables de las personas tras el volante y las consecuencias que pueden tener.
Una arista importante que se pudo advertir en el informe de la ANSV es que a nivel país casi la mitad de las víctimas fatales circulaba en motos. En cambio en la región del Nordeste argentino, integrada por Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa, ese porcentaje subió al 61%, lo que convierte a los conductores de dos ruedas en el grupo de mayor vulnerabilidad frente a los siniestros viales.
Especialistas en seguridad vial remarcan que en la búsqueda de lograr el tan anhelado cambio cultural que ayude de una vez por todas a la reducción en las frías estadísticas que se traducen en heridos y fallecidos por accidentes de tránsito, uno de los aspectos que se destacaron tiene que ver con la falta de motoescuelas en la provincia.
Es decir, organismos que no necesariamente dependan del Estado y que estén debidamente homologados y puedan ser los encargados de capacitar a conductores de motocicletas para su posterior inserción a las calles.
En los últimos años, impulsados cada vez más por el complicado contexto económico que afronta el país, muchas personas se inclinan por este tipo de vehículos, los cuales representan una vía mucho más económica para el traslado habitual en sus rutinas.
Ante esta última cuestión, quienes impulsan el desarrollo de más motoescuelas, resaltan que contribuyen a la incorporación de conocimientos clave para el manejo. También, otras cuestiones como el cuidado en cómo andar en la moto, las cuestiones de seguridad, el uso de casco, de guantes, de vestimenta adecuada, entre otras.
Por otro lado, Martín Balor, el fiscal del Juzgado Correccional y de Menores Dos de Posadas, en diálogo con este medio analizó el abordaje judicial de los siniestros viales, explicó cómo interviene el Ministerio Público ante este tipo de hechos y se refirió a las causas que llegan a su ámbito de actuación.
“La mayoría de los casos de siniestro que llegan a la Justicia tienen como origen conductas que claramente podrían evitarse. Entre las más frecuentes encontramos el exceso de velocidad, el consumo de alcohol, de estupefacientes, uso de celular y maniobras imprudentes”, explicó Balor, añadiendo que detrás de estos hechos hay una falta de “deber de cuidado que una persona debe tener al ponerse al volante”.
El fiscal también remarcó que detrás de cada siniestro vial hay una persona, por lo que “debemos dejar de naturalizar el conducir en estado de ebriedad, en exceso de velocidad, o el no cumplir las reglas de tránsito. No sólo para evitar sanciones, sino que también para salvar vidas”.
Otra cuestión que se remarca es la actitud de fuga que tienen algunos conductores al momento de provocar una colisión. A partir de reportes recientes de la Policía de Misiones, en el lapso de un mes, cinco conductores escaparon tras protagonizar siniestros viales ocurridos en distintas localidades de la provincia y en donde el denominador común fueron las víctimas fatales. Incluso, en tres de estos sucesos los presuntos responsables aún siguen siendo intensamente buscados por autoridades policiales que investigan los diferentes siniestros.
Por otro lado, en este informe también se trató la problemática de los siniestros viales con una perspectiva desde adentro. A nueve meses del siniestro vial que dejó nueve muertos y 29 heridos sobre el puente del arroyo Yazá, Carolina Haiber contó cómo atraviesa hoy la recuperación de su hijo Emilio Giménez, uno de los estudiantes de la Unam que sobrevivió al trágico episodio que dejó secuelas físicas y psicológicas, ya que la mujer contó que el joven recién este invierno volvió a subirse a un colectivo para viajar a Eldorado.
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