Informe de Domingo
Qué veo cuando no me ves
En cuestión de minutos, una frase escrita en la pared de un baño puede vaciar aulas, movilizar patrulleros y sembrar miedo en toda una comunidad educativa. Las amenazas de tiroteos en escuelas que se repitieron hace algunas semanas en distintos puntos del país -y Misiones no fue la excepción- abrieron interrogantes que van mucho más allá de una pintada anónima, invitan a un cuestionamiento profundo sobre qué consumen los adolescentes y niños en redes sociales, cómo impacta la violencia digital en la vida cotidiana y cuál es el rol de las familias y las escuelas frente a estas situaciones.
“Sabemos que es muy adictiva la tecnología. En la edad adolescente ofrecen como una ilusión de conexión, de validación, de pertenencia (...) la contención o escucha que quizás no encuentran en otros espacios lo encuentran ahí, perteneciendo, por ejemplo, a diversos grupos, canales de WhatsApp, diversas redes sociales. Está latente este miedo que siempre surge de quedarse afuera”, señaló la psicóloga Patricia Krosche, que se desempeña en el Equipo de Apoyo y Orientación (Edayo) de dos escuelas de Posadas, y además es integrante del Departamento de Salud Mental del Instituto de Previsión Social (IPS) brindando atención específicamente a adolescentes.
Para Viviana Postay, educadora en el secundario y formadora de docentes, la problemática requiere atención y un involucramiento de los padres en el contenido de lo que consumen sus hijos en las redes sociales debido a la existencia de desafíos virales y comunidades clandestinas en internet que glorifican las masacres escolares.
Aconsejó un monitoreo constante y a la necesidad de una alfabetización emocional en los términos de que los adolescentes sean capaces de distinguir lo que es real de la ficción, y de que así como son sujetos de derecho, también lo son de obligaciones, por lo que sus actos tienen consecuencia. “Hay muchos papás que dicen ‘yo no le toco el teléfono porque es su intimidad’. Hay que dejar de pensar eso, ‘por tu seguridad, porque todavía estás a cargo mío, voy a ver los historiales del teléfono’”, remarcó.
Por su parte, Lautaro Funes, presidente de la Asociación Estudiantil de Puerto Rico e integrante de la Junta Provincial de Estudiantes Secundarios (Jupes), reflexionó sobre lo sucedido y dejó un mensaje contundente. “Los adolescentes somos directamente el reflejo de lo que es la sociedad y el reflejo de lo que es el hogar. Por ahí habla mucho de nuestra propia sociedad el hecho de que agresiones constantes que están habiendo, algo que no es sorpresa, cada vez se pone más violenta la sociedad y eso se ve reflejado, inclusive, en la propia política, todo va de la mano”.
Y agregó: “Una de las soluciones que nos planteaban en la escuela era que esto venía únicamente de la casa y me parece que tiene que ver con todo el entorno, todos tienen que pararse y decir, ¿por qué? ¿Por qué tomó esas reacciones? ¿Por qué hago esto? Uno por ahí no se da la influencia que tiene sobre las demás personas, sobre todo nosotros los que estamos metidos en el Centro de Estudiantes, no nos damos cuenta de que a lo mejor hay un chico que tiene algún problema, por ahí tenemos que centrarnos más en eso”.
De estas pintadas amenazantes que fueron de público conocimiento en las últimas semanas de abril, hay denuncias de más de 50 colegios en Misiones, siendo la capital provincial donde más hechos se reportaron. En ese marco, las causas intervenidas por el Juzgado Correccional y de Menores continúan en su etapa inicial y se espera la realización de medidas protocolares, solicitadas por la fiscal María Laura Álvarez.
Entre las medidas, se solicitó que se reciban declaraciones testimoniales a las autoridades de los colegios y a algunos padres identificados, que se tome como prueba los registros de cámaras de seguridad y de los listados de alumnos de los tres turnos. Además, por pedido del juzgado, intervienen en los casos la Policía Científica, la Fiscalía de Ciberdelitos, la Saic y el Ministerio Pupilar por tratarse de una posible participación de menores de edad.
Una cuestión que adelantaron fuentes judiciales es que hasta el momento resulta difícil poder identificar a cada autor de los hechos investigados como amenazas e intimidación pública, debido a que son “hechos indeterminados”.
Así, para entender qué hay detrás de estos episodios, este informe reúne la mirada de todos ellos, especialistas en educación y salud mental, la experiencia de estudiantes secundarios que reflexionan sobre este fenómeno y la incertidumbre dentro de las escuelas, y un repaso por los protocolos que se activan ante cada amenaza.
Porque detrás de cada mensaje hay una problemática de fondo que interpela a toda la sociedad.
Informe de domingo
- “Buscan la validación que no encuentran en el entorno familiar”
- Los estudiantes analizan el impacto y las consecuencias
- “Mañana tiroteo”: advierten que los retos son más frecuentes
- La gravedad del fenómeno impulsó un nuevo protocolo
- Pintadas sobre tiroteos exponen una crisis que excede a la escuela
- La crisis se profundiza y las respuestas no alcanzan
- Refuerzan prevención y contención en Oberá y San Pedro