Se trata de patologías cardíacas

Descubren un fármaco que reduce peligros del mal de Chagas

Federico Penas (43), egresado de la Facultad de Ciencias Exactas, actualmente integra las filas del Conicet y lidera desde hace quince años un proyecto de investigación
miércoles 15 de mayo de 2024 | 6:05hs.
Federico junto al equipo de investigadores del Conicet .  Fotos: gentileza
Federico junto al equipo de investigadores del Conicet . Fotos: gentileza

Federico Penas (43) es posadeño, egresado de la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Misiones (Unsm), y actualmente integra las filas del Conicet. Su formación científica lo llevó hacia otras latitudes: actualmente vive en Buenos Aires, desde donde conduce un equipo de investigación sobre la enfermedad de Chagas y la afección cardíaca.

Tantos años de estudio arrojaron un resultado que sienta precedente: identificaron un fármaco que puede prevenir los síntomas cardíacos de la enfermedad de Chagas. Los investigadores del Instituto de Investigaciones Biomédicas en Retrovirus y Sida (Inbirs, UBA-Conicet), liderado por Penas, descubrieron que el fenofibrato, que se emplea en la clínica médica para disminuir los niveles de triglicéridos y colesterol, también mejoraron la función cardíaca en un modelo experimental agudo de la enfermedad de Chagas. El estudio se publicó en la prestigiosa revista ACS Infectious Diseases.

En un paréntesis en el laboratorio, Penas dialogó con Acá te lo contamos por Radioactiva 100.7. “El siguiente trabajo de investigación se ha llevado a cabo durante más de 15 años. Hemos estudiado el fármaco fenofibrato en modelos experimentales de la enfermedad de Chagas (in vitro e in vivo) como ligando de unos receptores nucleares denominados PPAR alpha. Este ligando y su receptor poseen importantes propiedades antiinflamatorias en el tejido cardíaco, y además previenen el establecimiento y la progresión de la fibrosis, lo que en última instancia mejora la funcionalidad ventricular”, sostuvo.

La enfermedad de Chagas, resultado de la infección del parásito Trypanosoma cruzi, representa la principal causa de miocardiopatía dilatada en todo el continente americano. Según la Sociedad Argentina de Cardiología, en el país más de 1.500.000 personas sufren esta patología, y más de 375.000 presentan síntomas cardiológicos.

Los modelos experimentales in vivo hacen referencia a la prueba en ratones, aclara Penas quien además es docente en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y junto a su equipo están en pleno desarrollo del proyecto para avanzar en un ensayo clínico piloto, colaboración mediante con instituciones como el Hospital Argerich.

“Los resultados son muy prometedores, ya que, al tratar a los ratones con cardiopatía y observar una mejora en su función ventricular, obtenemos indicios sólidos de que este fármaco podría ser eficaz en humanos”, señaló.

A su vez, aclaró “en el año 2022 publicamos, en Frontiers in Cellular and Infection Microbiology, parte de los resultados de la tesis doctoral de mi compañera de laboratorio, Azul Pieralisi. En ese estudio, trabajamos con sangre de pacientes infectados, tratándola in vitro con fenofibrato, y observamos efectos muy positivos sobre los glóbulos blancos. El fármaco modifica el perfil de estas células, volviéndolas cardioprotectoras, lo cual es una señal muy alentadora”.

Los resultados de años de investigación tuvieron resultados.
Los resultados de años de investigación tuvieron resultados.

 

En cuanto a la fecha de inicio del ensayo piloto con pacientes, Penas se mostró optimista al afirmar que podría ser a finales de este año. “Estamos escribiendo un proyecto comunicándonos con los servicios de cardiología de los diferentes hospitales. Es bastante complejo de ejecutar, ya que se necesitan recursos humanos y financiamiento. La idea del proyecto es realizar un estudio transversal y seguir a los pacientes a lo largo de los años para poder evaluar diferentes parámetros, no solo cardiológicos, sino también inmunológicos. De esta manera, se analizará si el fenofibrato, junto con la terapia parasiticida, evita o retrasa algún síntoma de esta patología infecciosa. Siendo optimistas, se podría comenzar en el transcurso de este año o a comienzos del próximo. Ese ensayo iría en paralelo con los estudios in vitro e in vivo que se continúan en el laboratorio”, comentó.

“Pienso que es necesario poner sobre la mesa y discutir la importancia de investigar temas relevantes que afectan a toda la sociedad. Abordar cuestiones como el dengue y el chagas, así como también otras áreas, incluyendo las ciencias sociales y naturales, es crucial para desarrollar soluciones efectivas y mejorar la calidad de vida de las personas. Además, esta investigación puede fomentar una mayor conciencia sobre estos problemas muchas veces desatendidos”, cerró. 

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