Antesala de un ataque de 13 puñaladas

Amenazas, denuncias y perimetral vigente

“Él quería hacer daño y yo pensaba que mientras estuviera con él, no lastimaría a mi familia”, recordó Marcia Mattoso
domingo 22 de enero de 2023 | 6:05hs.
Amenazas, denuncias y perimetral vigente
Amenazas, denuncias y perimetral vigente

En los primeros minutos del pasado 23 de diciembre, Marcia Noemí Mattoso (27) fue ingresada de urgencia al Hospital Samic de Oberá tras recibir trece puñaladas por parte de su ex concubino y padre de sus tres hijos, Adrián Zuachzer (26), quien la atacó en la plaza de Villa Bonita, Campo Ramón.

La víctima padeció lesiones en pecho, espalda, antebrazos y piernas. En la primera observación los médicos notaron la gravedad del caso, pero actuaron rápido y con el máximo profesionalismo.

Fue intervenida quirúrgicamente y permaneció internada en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) bajo extremos cuidados.

Eso, más las plegarias de familiares y amigos, propiciaron el milagro de la recuperación de Mattoso. A la semana fue dada de alta y se trasladó a la casa de sus padres, en Colonia Mandarina, Campo Ramón, donde dispusieron de custodia policial permanente.

En tanto, el último miércoles la Policía de Misiones logró detener al agresor, quien permaneció prófugo durante 27 días, lapso en que se dio el lujo de seguir hostigando a la víctima a través de las redes sociales.

“Ahora estoy bastante más tranquila”, dijo, al confirmarse la captura, la víctima en diálogo con El Territorio, al tiempo que reconoció que siente mucha impotencia en relación a “cómo me dejó”, por las lesiones y evidentes secuelas.

Asimismo, rogó que su ex concubino “pague por lo que hizo y se pudra en la cárcel, que no salga nunca más ese monstruo. No hay lógica para lo que me hizo esa basura, tengo mucha impotencia porque mis hijos sufrieron igual que yo. No puede quedar así”.

“Estábamos separados”

La brutal agresión a Mattoso se registró el pasado 22 de diciembre, alrededor de las 23.30, cuando la víctima, sus tres hijos menores y una hermana se hallaban en la plaza de Villa Bonita.

Ni las denuncias previas por violencia de género ni la prohibición de acercamiento vigente impidieron que Zuachzer cumpliera con su palabra e intentara asesinar a su ex concubina, tal como había amenazado varias veces. Los tres hijos del acusado fueron testigos del violento hecho.

“Estábamos separados y había una perimetral, pero él todo el tiempo insistía en verme y esa semana le puse ‘okey’, pero por decirle nomás”, explicó Mattoso en referencia a unos chats previos al ataque que luego difundió el acusado, dando a entender que ella lo quería ver.

También reconoció que en más de una ocasión, a pesar de los problemas, regresó con Zuachzer “porque me amenazaba a mí y a mi familia. Él quería hacer daño y yo pensaba que mientras que estuviera con él, no lastimaría a mi familia”.

Sobre el ataque, mencionó que recuerda poco y nada, salvo que “estaba en la plaza con mis hijos y mi hermana y se ve que él estaba mangueando. Yo estaba de espalda y no lo vi. Después me desperté en el hospital, vi que estaba toda vendada y pregunté qué había pasado. Ahí me contaron lo que pasó”. 

Actualmente, en paralelo a las curaciones físicas, la mujer también se halla en tratamiento psicológico con una profesional del Samic Oberá, aspecto imprescindible para afrontar el trauma sufrido en tan violento episodio a manos del padre de sus hijos.

Manipulación y amenazas

Luego del hecho, los padres de la víctima contaron que a lo largo de los años de convivencia con el agresor, su hija radicó varias denuncias por violencia y se hallaba vigente una prohibición de acercamiento.

También es cierto que en más de una ocasión retomaron una relación a todas luces insana.

La última denuncia se dio a principios de diciembre.

“Él le manipulaba mucho a mi hija y ella no entraba en razón. Por eso fui a la comisaría y pedí que lo detengan. Incluso nos mandó mensajes amenazantes a nosotros. Pero no hicieron nada, siguió libre y atacó a mi hija delante de todos”, subrayó Mariela, madre de la víctima.

Por su parte, Carlos Mattoso mencionó que el agresor “ni siquiera respetaba a sus hijos. Nunca le gustó trabajar y vivía del salario; pero cuando se terminaba la plata, quedaba loco. Durante nueve años hizo un infierno la vida de mi hija”.

En ese contexto, preocupados por la situación de su hija mayor, la semana previa al hecho los progenitores insistieron para que otra hija acompañe a Marcia y sus chicos en Villa Bonita, al menos por unos días. Nunca imaginaron que la chica sería testigo del brutal ataque. 

Incendió previo

En las horas posteriores al hecho, los padres de Marcia Noemí Mattoso se presentaron en el inquilinato donde residían su hija y sus nietos -un varón de 7 y dos nenas de 6 y 4 años- y retiraron las pertenencias de todos.

“Los chicos están traumados porque vieron todo. Las nenas sólo lloran. Pero ahora es tarde. Hubo denuncias y restricciones, pero la Policía empezó a moverse recién ahora. Cuando yo pedí ayuda para mi hija, en la comisaría de Villa Bonita me dijeron que no podían hacer nada sin la autorización de un juez. Entonces tiene que pasar lo peor para que actúen”, cuestionó entonces la madre de la víctima.

Pero el cobarde ataque del 22 de diciembre tampoco fue el único hecho grave en perjuicio de la víctima ya que tiempo atrás Adrián Zuachzer quemó la casa que habitaban en Alba Posse, donde residían antes de mudarse a Villa Bonita.

“Prendió fuego la casa, los dejó en la calle y nunca estuvo detenido. Eso fue hace tres años. Él le pedía perdón, le decía que iba a cambiar, pero cada vez se puso peor”, lamentaron los progenitores.

Reproches y pedidos de perdón

Luego del ataque Zuachzer se dio a la fuga y nunca dejó de contactarse con la víctima, alternando reproches con pedidos de perdón. Recién fue detenido el miércoles pasado, en Alba Posse, a 27 días del hecho.

“Por qué hiciste eso”, le escribió a Mattoso a las 00.12 del viernes 23 de diciembre, a menos de una hora del brutal intento de femicidio.

En tanto, a las 03.58 mandó otro mensaje como queriendo justificarse: “Para qué mandaste ir si ibas a estar con ese basura, qué tenés en la cabeza”, haciendo referencia a que la mujer lo habría citado, supuestamente, pero al llegar estaba con otro hombre.

Días después, con Mattoso aún en terapia intensiva, volvió a contactarse pero en tono conciliador y apenado.

“Saldrás de esa, si te vas me voy con vos, te lo juro y te amo, jamás pensé que llegaríamos a eso. Sos fuerte vas a estar bien”, señaló.

Dichos mensajes fueron recepcionados en el celular de la víctima y la familia los fue entregando a los investigadores.

Minutos antes del nuevo año le escribió a su ex: “Sé que estás pasando un final de año de mierda pero te deseo lo mejor del mundo y que seas muy feliz”.

“Perdón, perdón por hacerte eso, pagaré con mi vida, te lo prometo Noe”, señaló en otro mensaje, y agregó: “Me verás en un cajón porque lo que hice no tiene perdón”.

“Sólo quiero que sepas que te amo y amo a mis hijos (…) Visitame en mi tumba pido por favor”, insistió. Incluso, transcurridos cuatro minutos del 2023, le deseó “feliz año” a la mujer a la que días antes le asestó trece puñaladas.

Según la Policía, su permanencia en las redes sociales fue lo que finalmente permitió descubrir dónde se escondía y fue apresado.

La causa se tramita ante el Juzgado de Instrucción Dos de Oberá y Zuachzer está acusado de homicidio en grado de tentativa agravado por violencia de género. 

 

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