Detectaron un valor residual de leucemia en Santino y se trasladó a Buenos Aires con su familia
A poco más de un año del trasplante que le permitió superar la leucemia linfoblástica aguda tipo B de alto riesgo, Santino, el niño de Posadas cuya historia movilizó a miles de personas en todo el país, enfrenta una nueva etapa en su tratamiento tras la detección de un valor residual mínimo de la enfermedad durante controles de rutina realizados en Buenos Aires.
La actualización fue comunicada por su familia a través de las redes sociales. Según explicaron, el martes pasado viajaron para realizar estudios habituales de médula ósea y análisis de laboratorio. Durante esos controles aparecieron algunas alteraciones en los resultados hepáticos, lo que motivó nuevos estudios complementarios.
Sin embargo, la principal preocupación surgió cuando el equipo de trasplante informó que los análisis habían detectado un valor residual de leucemia en la médula ósea de Santino. Posteriormente, los resultados oficiales confirmaron la presencia de una carga mínima de la misma enfermedad que el niño había padecido desde su diagnóstico.
La familia describió el momento como "horas muy difíciles", aunque destacó que la detección temprana representa una ventaja importante. "La buena noticia dentro de todo esto es que se detectó de manera muy temprana, con una carga mínima, y eso permite que los médicos puedan evaluar distintas estrategias para actuar rápidamente", señalaron.
La situación obligó a modificar los planes previstos. Tras los controles, Santino y su familia debían regresar a Misiones, pero permanecen en Buenos Aires para continuar con estudios complementarios y reuniones médicas mientras se define el tratamiento más adecuado.
Según informaron, el médico que sigue el caso desde hace años mantiene contacto permanente con el equipo que atendió al niño en Singapur. Ambos grupos profesionales intercambian información y analizan en conjunto las alternativas disponibles para evitar que el valor residual detectado aumente.
La noticia llegó apenas una semana después de que la familia celebrara el primer aniversario del trasplante realizado en Singapur, intervención que fue posible gracias a una extensa campaña solidaria impulsada por la comunidad misionera y miles de colaboradores de todo el país.
En medio de esta nueva etapa, la familia también compartió una situación que refleja los cambios que implica continuar el tratamiento lejos de casa. Debido a la permanencia obligada en Buenos Aires, debieron encontrar un hogar transitorio para Luna, la perra de Santino, considerada un integrante más de la familia.
"A veces, cuando llega un diagnóstico o cuando los planes cambian de un momento a otro, no solo cambia la vida del paciente. También cambia la rutina de toda la familia", expresaron en una publicación, donde agradecieron a las personas que se hicieron cargo del cuidado de la mascota mientras continúan enfocados en la salud del niño.
Por el momento, Santino permanece bajo seguimiento médico en Buenos Aires a la espera de las definiciones que adopten en conjunto los especialistas sobre los próximos pasos del tratamiento.