2026-10-04

Músico, compositor, productor y realizador audiovisual misionero

Aidell artista nómade en Brasil y un álbum bilingüe

Alan De León es Aidell, de San Pedro. Escribe desde chico su estilo de vida de mochilero que lo llevó a Río de Janeiro y sus poesías guardadas o surgidas en el camino se hicieron canciones en su primer disco: “Rock sin roll es igual a pop”

Desde San Pedro, en el norte de Misiones, hasta Río de Janeiro, uno de los escenarios culturales más importantes de Brasil y Sudamérica. Ese es parte del recorrido de Alan De León, un sampedrino de 27 años que bajo el nombre artístico de Aidell dejó cobrar vida una pasión que lo acompaña desde la adolescencia y hoy presenta su primer álbum: Rock sin roll es igual a pop, una producción bilingüe, independiente y cargada de historias personales.

Con una voz dulce que contrasta y a la vez se complementa con la fuerza de los sonidos electrónicos, Aidell, propone canciones que invitan a descubrir qué hay detrás de cada letra. Amor, dolor, libertad, autoconfianza y búsqueda de la propia identidad aparecen en un trabajo que nació, en buena medida, de poesías y escritos de su autoría guardados durante años.

El origen

Su historia con la música comenzó mucho antes de llegar a Brasil. Tenía 18 años y todavía vivía en San Pedro cuando llenaba cuadernos con letras de canciones. Por aquel entonces imaginaba formar parte de una banda de rock y ser vocalista; aunque ese proyecto quedó postergado frente a las exigencias de la vida adulta. Aun así, participaba de encuentros culturales, subía al escenario para interpretar covers y, sobre todo, nunca dejó de escribir.

“Aprendí a tocar acordes con la guitarra para darle melodías a mis letras y poco a poco fui descubriendo el mundo de la música electrónica. Fue ahí que tuve como una epifanía, cuando te das cuenta de que realmente sí podés hacer algo, pero de una forma diferente a la que pensabas”, recordó sobre el puntapié inicial de su álbum.

A los 20 años comenzó a experimentar con programas de producción musical en la computadora. Primero fueron pistas instrumentales de música electrónica; todavía no se animaba a grabar su propia voz. Con el tiempo, aquel proceso experimental tomó otra dimensión y, ya instalado en Brasil, encontró el impulso necesario para mostrar públicamente lo que hacía.

En ese recorrido fue fundamental su amigo, el DJ Allan Gustavo, radicado en San Pablo. Después de escuchar algunas pistas y letras, lo alentó a grabar una primera canción.

Así nació Hipnotizao y, a partir de allí, durante aproximadamente un año aparecieron las demás composiciones que terminaron dando forma a su álbum debut, Rock sin roll es igual a pop.

“El proyecto tomó forma cuando convertimos gran parte de mis poesías en canciones. Ahí me di cuenta de que tenía algo muy valioso en mis manos; fue la primera vez que le di vida a mis letras. Siempre escucho mi música y me siento muy feliz de haber logrado eso con muy poco presupuesto y experiencia”, señaló el joven.

Todas las letras son de su autoría y encuentran inspiración principalmente en experiencias propias, aunque algunas recuperan historias de amigos y familiares. Esa característica le permite sostener una propuesta personal, donde detrás del ritmo existe un mensaje que busca transmitir a quien lo escucha. “Mi música cuenta historias de amor, de dolor, de autoconfianza, libertad y descubrimiento. Todas hablan de mi vida personal”, explicó y agregó: “Quiero transmitir el deseo de libertad absoluta y de la búsqueda de nuestra propia identidad, independientes de cualquier opinión sobre nosotros”.

Bilingüe y multicultural

Uno de los aspectos destacados de esta nueva etapa es la posibilidad de desenvolverse musicalmente en Brasil. El manejo del portugués le amplía las posibilidades de su propuesta, un álbum bilingüe en un mercado mucho más extenso y competitivo.

Sin embargo, su mirada no está puesta en una única definición artística. “No tengo una identidad de música definida. Me gusta hacer lo que me sale del corazón”, expresó. En este caso, su trabajo se mueve principalmente entre el pop y la electrónica, con influencias que remiten a los sonidos de los años 2000 y letras que pretenden conservar un carácter poético.

En medio de ese desafío, existe una particularidad que vuelve significativo su recorrido y lo trae a sus orígenes, como el hecho de haber dado sus primeros pasos desde una localidad como San Pedro, donde las posibilidades de ingresar al circuito musical profesional son más limitadas, y animarse luego a cruzar la frontera para desarrollar su proyecto desde Río de Janeiro.

“Es verdad que soy de un pueblo en donde estas oportunidades son muy difíciles de conseguir. Pero siempre fui un chico sin miedo a nada, que va atrás de sus objetivos cueste lo que cueste”, afirmó con mucha convicción.

Seguir los sueños

Llegar a Río era, de hecho, un sueño que llevaba desde pequeño, aunque nunca imaginó que sería precisamente allí donde comenzaría a mostrar públicamente su música. En ese proceso reconoce la importancia de las personas que encontró en el camino. “Tengo las amistades correctas que me impulsaron a explotar mi lado musical y me hicieron entender que yo ‘sí podía’. Rodearse de gente que te ayude a crecer y te motive es muy importante”, valoró.

Son tres las letras de mayor visualización: Hipnotizao, que se hizo viral y logró que el público lo descubriera. Además, gustaron y recibió positivas devoluciones por Libre y Reflejo de la música. entre otras.

San Pedro permanece

La distancia tampoco significó desprenderse de sus orígenes. Su experiencia como mochilero y su manera nómade de entender la vida hicieron que aprendiera a sentirse parte de distintos lugares, aunque San Pedro conserva un espacio dentro de su identidad. “San Pedro es el lugar en donde nací y crecí, entonces nunca me van a sacar mis raíces. Pero fui mochilero; mi forma de ver la vida es diferente, soy nómade. Aprendí a echar raíces en muchos lugares y a todos lados donde voy dejo una parte de mí, de mi cultura, mi forma de hablar, mis valores”, sostuvo.

Incluso anticipó que esas raíces podrían convertirse más adelante en protagonistas de una nueva producción ya que aseguró que pretende concretar un álbum dedicado completamente a sus orígenes.

Entre las canciones de su primer trabajo hay una que resume especialmente su personalidad. Se trata de Libre, cuya letra nació frente a la playa de Ipanema y habla precisamente de su forma de recorrer el mundo y entender la libertad. “Es la que más me hace bien escuchar y la que siempre estoy reproduciendo, porque habla de mi libertad, de mi manera de ver la vida siendo nómade, de mi esencia total. Es una letra que fue escrita frente al mar en Ipanema, entonces tiene una energía muy bonita y especial”, relató e invitó a la gente de su tierra a escuchar su música.

Para escuchar Rock sin roll es igual a pop.

Primer álbum de Aidell, se puede escuchar en su canal de YouTube @aidellmusic y en Spotify. Es una producción autogestiva e independiente y cada reproducción suma.

En Instagram @aidelloficial.

Te puede interesar