Sandía: Mientras se esperan las primeras frutas de la región, llega la producción de Brasil
La producción de sandía de Misiones y Corrientes comenzará a ingresar al mercado hacia fines de octubre y el grueso de la cosecha se espera para noviembre. El técnico del Inta Saladas, Hugo Canteros, explicó que actualmente buena parte de la fruta que se observa en el mercado proviene de Brasil. En Misiones también coinciden en que aún se esperan por las primeras frutas hacia fines del presente mes. Y se reconoció la gran presencia de fruta traída desde Brasil, diferenciada especialmente por su forma más redonda, típica de ese mercado.
En el Mercado Central de Misiones comentaron que está habiendo buen abastecimiento de sandías brasileñas. “Sí; las sandías que se están viendo en distintos puntos de la ciudad e inclusive aquí en el Mercado Central son sandías brasileñas. Tengo entendido que también hay algo que está entrando desde Formosa pero muy poco todavía. Es todavía fuerte la diferencia de precios con la fruta que llega de Brasil”. comentó el operador y productor misionero.
Acotó en tanto que por estos días, en lo que es producción local, “hay todavía algo de mandarinas y también durazno de la zona”.
En Posadas no todas las verdulerías ofrecen sandías ya que no hay todavía una demanda que acompañe. En general la fruta se ofrece a $1500 por kilo y en promedio pesan entre 9 y 11 kilos.
Esperando la fruta regional
“En septiembre todavía no tenemos sandías. Si es así, debe ser producción de las del norte, puede ser de La Lomita (Formosa) que esté saliendo a nivel nacional o algo de Brasil”, señaló Canteros desde Saladas -Corrientes- en diálogo con El Territorio.
Por otra parte, el ingreso de fruta brasileña representa, según el técnico, una dificultad adicional para los productores de las economías regionales, debido a la competencia que genera en los precios. “Ahora también ingresa de Brasil. Es otro problemita, en síntesis, para las economías regionales, que complica por ahí la competencia en el precio”, explicó.
En cuanto a la producción local, Canteros estimó que alrededor del 20% de la cosecha podría comenzar a salir hacia fines de octubre, mientras que el mayor volumen se concentrará durante noviembre. La campaña, además, presenta cierto adelanto respecto de años anteriores.“Las primeras sandías estarían saliendo dentro de 20 días, fines de octubre localmente, y después vendría todo el grueso a partir de noviembre”, detalló. Según explicó, anteriormente la producción de la zona solía concentrarse más cerca de las fiestas de fin de año.
Más tecnología
El cultivo de sandía también viene incorporando nuevos materiales genéticos y tecnologías de producción. Canteros destacó la disponibilidad de híbridos de alto potencial, que permiten al productor elegir variedades de acuerdo con la duración del ciclo, la precocidad, el rendimiento y la tolerancia a determinadas enfermedades.
Entre los materiales utilizados en la zona mencionó variedades como Varelo, Olimpia y Red Sensación, además de otros híbridos disponibles en el mercado.
En cuanto a los formatos, continúan las tradicionales sandías redondas rayadas, como la Crimson Sweet, y las rayadas alargadas, como la Jubilee. A ellas se suma un formato intermedio, denominado oblongo, que se ubica entre ambos tipos. La incorporación de tecnología también permitió reducir superficies cultivadas sin resignar necesariamente los niveles de producción. En un contexto económico más complejo, algunos productores optaron por reducir la superficie y aumentar la inversión tecnológica.“En vez de hacer 20 o 10 hectáreas hicieron cinco con alta tecnología”, explicó Canteros. En determinados casos, señaló, los rendimientos obtenidos en superficies menores pueden igualar o incluso superar los alcanzados anteriormente con mayor cantidad de hectáreas.
Mecanización y plantines
Entre las herramientas incorporadas en la zona de Corrientes se encuentra la mecanización para la preparación del terreno y la instalación del sistema de riego. Canteros destacó el uso de máquinas que permiten realizar el lomo, colocar simultáneamente la cinta de riego y el mulching.
“Eso le da mucho margen de giro y más tiempo en el trabajo”, indicó, al referirse a las ventajas que genera la mecanización para los productores. También destacó el desarrollo de los servicios de viveros y producción de plantines en la región. En Bella Vista, por ejemplo, los productores pueden encargar con anticipación las variedades y el tipo de plantín que utilizarán en la campaña.
El sistema permite programar la producción con varias semanas de anticipación para disponer de los plantines en el momento adecuado y llevarlos posteriormente al campo.
Produciendo todo el año
Canteros explicó que la producción de sandía se desplaza geográficamente a medida que cambian las condiciones climáticas. La campaña comienza en las zonas más cálidas del norte y posteriormente avanza hacia Corrientes, Entre Ríos y otras provincias, llegando actualmente incluso a Buenos Aires.
Por ese motivo, la tradicional estacionalidad de la sandía se fue reduciendo. “Prácticamente hoy la estacionalidad en estos productos quedó como que culturalmente es una historia”, sostuvo.
Según explicó, aunque todavía puede existir un período corto de menor disponibilidad, actualmente la oferta nacional permite encontrar sandía durante buena parte del año. En los meses en que disminuye la producción local, la fruta proveniente de otras regiones abastece el mercado.
El técnico remarcó finalmente el papel de los productores en la incorporación de las nuevas tecnologías. “Los productores acompañaron con la apertura, dejando entrar a su chacra o a su campo a los técnicos tanto públicos como privados”, destacó.
Para Canteros, ese proceso permitió que la producción de sandía de Corrientes alcance un importante nivel de tecnificación.
Desde el Cuña Pirú salen a fin de este mes
Lucas Lombardo, productor de sandías en el valle del Cuña Pirú explicó a El Territorio que la cosecha de la fruta local arrancará a fin de mes, siempre y cuando acompañe el buen clima. “Vamos a arrancar la cosecha a fines de octubre, si el clima acompaña. No tuvimos por suerte grandes problemas de granizo en la zona. Pero a la vez las abundantes lluvias demoraron el avance del cultivo”, comentó. Por otro lado, diferenció que la fruta que actualmente se ve en verdulerías de la provincia es casi totalmente traída desde Brasil. “La sandía redonda que está por todos lados es sandía brasileña. La característica de las frutas correntinas al igual que las de Misiones es que son frutas más ovaladas o largas. En la zona se utilizan variedades híbridas muy similares”, detalló.
Agregó que este año “se nota que está entrando mucha importación de fruta. Antes entraba algo pero no tanto como se está viendo ahora. También está trayendo flores ornamentales de afuera, es un desastre lo que está pasando”, comentó el productor.
Crecieron fuerte las importaciones de carne de cerdo desde Brasil
La brecha de precios con la carne de cerdo de Brasil volvió a niveles excepcionalmente elevados. Según un reciente informe del Ieral de la Fundación Mediterránea, en agosto, el capón promedio argentino se ubicó cerca de 62% por encima de la referencia brasileña; es la séptima brecha más alta desde febrero de 2015 y se encuentra aproximadamente en el percentil 95 de la serie. Además, no se trata de un dato aislado: desde mayo el diferencial se mantiene por encima del 50%.
Según el Ieral el desacople reciente se explica principalmente por el abaratamiento del cerdo brasileño. El precio argentino se mantuvo durante 2026 dentro del rango observado en años anteriores,mientras que la referencia brasileña cayó de aproximadamente U$S 1,46/kg vivo en enero a U$S 0,89 en agosto, una reducción cercana al 40%. Este movimiento coincide con una producción brasileña que continúa expandiéndose y con una creciente necesidad de colocar mayores volúmenes.
Argentina está absorbiendo una parte de esa mayor oferta brasileña. Entre enero y agostoBrasil envió 41,4 mil toneladas de carne porcina al mercado argentino, 20% más que un año atrás y más de siete veces el volumen de 2024; es el mayor registro para ese período desde almenos 2010. Al mismo tiempo, el valor unitario medio de esas operaciones cayó cerca de 10%, de unos U$S 2.845 a U$S 2.562 por tonelada.
Por ahora, el principal canal de impacto parece ser el precio antes que el desplazamiento físico de producción local. Las importaciones equivalen a alrededor de 6,2% del consumo aparente, un porcentaje significativo pero no inédito, mientras que la producción argentina alcanzó unas 877 mil toneladas en los últimos doce meses y creció 11,5% interanual. Una oferta importada relativamente pequeña puede, sin embargo, actuar como referencia competitiva para frigoríficos, industrias y cadenas comerciales y limitar la separación entre precios internos y externos.
La presión competitiva vuelve central la agenda de competitividad de las granjas argentinas y de las condiciones “tranqueras afuera”. Los márgenes actualmente negativos de una granja independiente de referencia en Santa Catarina sugieren que el precio brasileño difícilmente pueda permanecer indefinidamente en estos niveles.