Vela: “Vamos a llegar en mejores condiciones” - El Territorio Misiones

Vela: “Vamos a llegar en mejores condiciones”

Lunes 3 de agosto de 2020 | 01:00hs.
Roxana Ramírez

Por Roxana Ramírez deportes@elterritorio.com.ar

Hace un mes y medio que la velerista misionera Lourdes Hartkopf (24) volvió a sentir la adrenalina de navegar, junto a la bonaerense Belén Tavella, tras la habilitación de los entrenamientos de los deportistas que ya están clasificados -o en vías- para los Juegos Olímpicos de Tokio que se reprogramaron para el 2021 debido a la pandemia.

La posadeña que hasta el momento es la única misionera clasificada a la máxima cita -lo logró en febrero en el Sudamericano en Mar del Plata- toma lo positivo de este momento tan particular que sorprendió al mundo entero y en materia deportiva fue justamente en el año más esperado en el calendario internacional que se vio obligado a trasladar las fechas.

El 16 de junio quedará marcado en rojo para la dupla que navega el barco en la clase 470, ya que la felicidad le volvió al cuerpo en lo que fue el regreso de la actividad en el Yacht Club Argentino, en Buenos Aires, lugar donde reside la misionera hace varios años.

“El primer día fue de total recreación, salimos a navegar y disfrutar que estábamos de vuelta en el agua y muy contentas porque ya habían pasado 90 días, así que nos dijimos ‘vamos a disfrutarlo’ y después con el pasar de los días nos fuimos acomodando al entrenamiento propiamente dicho”, compartió.

Y claro no fue fácil, el parate se sintió en el cuerpo y Lourdes lo describió: “Costó más de lo que esperábamos, no en cuanto a agarrar ritmo al barco, en eso estábamos bien; sino lo que fue bastante más difícil fue la parte física. Si bien nosotras estábamos haciendo entrenamiento en nuestras casas durante la cuarentena, el tiempo de recuperación no era el mismo. Íbamos a navegar, hacíamos gimnasio el mismo día y se sintió, estábamos cansadas y la recuperación día a día nos costó bastante, pero después de tres semanas volvimos a entrar a ritmo y pudimos navegar más horas”.

Al regreso iban tres veces por semana a navegar, hoy ya son cuatro los días, por varias horas.

Acerca del protocolo y cómo se mueven por la urbe hasta el club, la posadeña explicó que “para ir a entrenar tenemos un permiso de circulación que el gobierno de la Nación emitió para los atletas olímpicos de todos los deportes, entonces a través de la aplicación Cuidar -que se está usando en Buenos Aires-, sacamos el permiso y nos habilita para ir a entrenar. Vamos con nuestros propios medios, las dos nos movemos en bicicletas porque no tenemos auto y no podemos usar el transporte público. Tenemos siempre el barbijo puesto y en el club no se puede usar el vestuario. Llegamos, armamos el barco, nos vamos a navegar, volvemos y nos vamos a nuestras casas… no es que podemos estar paseando por el club”.

Además, agregó que “tratamos de tener el mínimo contacto entre las dos, si bien estamos arriba del barco juntas, es como que hay que tener cuidados más que nada”.

Un Mundial, muchas incógnitas

El 23 de julio del año próximo se espera sea la inauguración de Tokio, que iba a ser este año, y les da a la dupla un año más para afrontar el mayor desafío deportivo: “Creemos que vamos a llegar en mejores condiciones que con las que hubiésemos llegado este año; así que por ese lado estamos contentas y vemos que estamos progresando bien durante este mes y medio que navegamos”.

En cuanto al calendario de competencias internacionales, Lourdes explicó que “todavía no está confirmado, pero probablemente se haga el Mundial y el Campeonato Europeo en un mismo campeonato en Palma de Mallorca, España, en octubre y si se confirma esto, estamos evaluando la posibilidad de ir. El tema es que hoy en día Europa no permite que ingresen argentinos que no tengan pasaporte europeo, y como ninguna de las dos tiene ciudadanía europea no podríamos ir, pero estamos viendo que si hay alguna chance y si hace ver la forma de asistir”.

Es un año sumamente revolucionado y la sensación para alguien que luchó por se olímpica “es rara, pero tratamos de ver las cosas de manera positiva. Cuando estábamos de cuarentena obligatoria aprovechamos ese momento para seguir entrenando en la parte física y aprovechar para estudiar cosas de navegación que por ahí la rutina diaria no nos da el tiempo”.

Finalmente, siguiendo en la línea de sacar provecho la regatista dijo que “lo positivo es que nos da un año más de poder entrenar y llegar mejor a los Juegos, pero se hace difícil... la cuarentena en Buenos Aires sigue bastante estricta, pero felices de poder por lo menos estar navegando”.

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