Suelo protegido, tecnología y estrategia para mejorar la cosecha de yerba

Jueves 16 de mayo de 2019
Aplicar nuevas técnicas facilitó y agilizó el arduo trabajo. | Foto: Víctor Piris
Victor Piris

Por Victor Piris vpiris@elterritorio.com.ar

Un día con sol se aprovecha a pleno en los yerbales para apresurar la cosecha de yerba mate. En plena zafra gruesa del cultivo, se percibe ansiedad para entregar las hojas a los secaderos y así adelantarse al clima cambiante y al peligro de caída de hojas. 
En este marco, Luis Munaretto, administrador de una chacra familiar en Campo Ramón, recibió a El Territorio y explicó los progresos que fue logrando con un cambio de manejo de yerbales y la suma de equipo tecnológico para acelerar los trabajos de poda. 
“En nuestra chacra tenemos once trabajadores que están fijos todo el año. Tenemos dos personas capacitadas para manejar tijeras electrónicas y hacer un tipo de corte a toda la plantación, que son unas 55 hectáreas. Luego hay nueve personas que se dedican a recolectar las ramas y hacer el quiebre y dejar sólo las hojas y ramas tiernas que van con la ponchada hasta el secadero”, explicó. 
Una vez recolectadas las hojas, las ponchadas se envuelven y se trasladan con un carrito hasta las orillas de las parcelas. Allí luego pasará un camión con guinche y balanza que pesará la carga y la depositará en el camión que irá al secadero. 

La importancia del corte
Munaretto indicó que con homogenizar el tipo de corte se mejoró tanto en productividad de las plantas como en rapidez de trabajo frente al sistema tradicional: “Antes para hacer la cosecha necesitábamos una cuadrilla de 16 personas y los cortes eran todos diferentes. Por más que se le explicaba cómo cortar, había diferencias y el trabajo era mucho más cansador. Con las tijeras se especializó al personal y, además de ganar más, no es tan intensivo como era antes”.
Munaretto es uno de los productores que, gracias al programa de tijeras electrónicas, carritos y guinches promovido por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) pudo modernizar la cosecha en la chacra familiar. Remarcó que, además de mejorar la productividad, esa mejora se trasladó a los beneficios que reciben los trabajadores. 
“Hoy los cortadores ganan el doble de lo que ganarían con el viejo sistema y los quebradores sólo de quebrar hacen de 800 a 1.200 kilos por día y por supuesto duplicó la cantidad que juntaban antes”.

Rendimientos y cuidados
De las 55 hectáreas de yerba de la chacra familiar, Munaretto relató que hay plantas de diversa edad y de rendimiento. Los yerbales más antiguos (de unos 70 años) y en proceso de recuperación dan unos 4.000 kilos de hoja por hectárea. Los que ya cuentan con algunos procesos de mejora dan 8.000. Y los yerbales más jóvenes, de unos 20 años, están ofreciendo unos 16.000 kilos de hoja verde por hectárea. 
“Estamos con procesos para recuperar yerbales. Ya el año pasado vimos que las plantas que antes nos daban 4.000 kilos pasaron a producir 8.000. En esos yerbales se hace una interplantación para aumentar la densidad por hectárea. Son yerbales normales de semillas clasificadas en la chacra”, detalló.
Por otra parte, explicó que en el manejo de plagas tratan de aplicar la solución más ecológica. 
“Nosotros no queremos meter ninguna clase de insecticida, así que buscamos que el control sea el más directo posible. Por ejemplo, con el caso del taladro de la yerba mate, que es un insecto que deposita sus crías en las ramas de la planta y le produce muchos agujeros, tratamos de sacar manualmente a los bichos. Así, si un tarefero encuentra un insecto lo saca y por cada insecto le pagamos cinco kilos extra. Llegamos a juntar 80 bichos y para este año se encontraron sólo tres. Y vimos cómo el efecto en las plantas disminuyó mucho”, se relató. 

La cosecha mecánica en vista

Luis Munaretto explicó que se está analizando el uso de las cosechadoras mecánicas para la yerba mate. Hasta el momento sólo las grandes industrias las están usando. Pero también comenzaron los ensayos entre pequeños productores. Se trata de máquinas que fueron adaptadas tomando como base la cosecha de té. Se les adicionan cuchillas más largas, y con dientes para el corte más eficientes de la ramas de yerba. “En nuestro caso con las tijeras electrónicas estamos bien, pero creo que si se logra un tipo de corte manejable pueden ser una solución para algunos. Si la máquina anda bien va a hacer el 60% del trabajo de la cosecha y el resto quedará para los podadores. Baja bastante el costo y el tiempo de cosecha eso es lo interesante”, analizó.


El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina