Marcha de los Días

La economía cae y Milei sigue vendiendo zanahorias

La prosperidad llegará en el 2028, prometió el presidente que comenzó la gestión afirmando que había que pasar el primer semestre. Luego Caputo habló de los mejores 18 meses este año, pero al parecer habrá que esperar otros dos años. Crece la pobreza y desesperanza. El gobierno libertario pierde confianza en el núcleo duro del poder económico. En Misiones, Rovira intenta nueva jugada con UNI, tras el fracaso de Encuentro. Passalacqua con más medidas de alivio para la población.
domingo 27 de septiembre de 2026 | 3:30hs.
Imagen ilustrativa de Latree.
Imagen ilustrativa de Latree.

En medio del aumento de la pobreza en el país, el presidente Javier Milei volvió a prometer un futuro próspero, pero que no será ahora, sino dentro de dos años, en el 2028.

De nuevo apela a aquella fábula del burro y la zanahoria, una metáfora de motivación que describe cómo una recompensa inalcanzable impulsa a alguien a avanzar, aunque sin lograr el objetivo y la frustración de la ciudadanía va en aumento.

La de un burro caminando tras una zanahoria colgada frente a él, ilustra la proyección y las promesas de bienestar futuro con plazos variables planteado como retórica permanente desde que llegó al gobierno Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo. Ambos vienen apelando a lo mismo, mientras reciben fuertes críticas de la oposición y de sectores afectados por el ajuste económico.

Esta semana, en el Economic Club de Nueva York, Milei planteó formalmente el horizonte hacia adelante. Afirmó que “si el gobierno es reelecto en 2027, el 2028 será el mejor año económico de la historia argentina”. Diversos analistas y dirigentes opositores comparan a la citada narrativa de la zanahoria, porque lo del gobierno es una repetición constante en ese sentido, en conferencias, redes sociales y foros empresariales. Había comenzado casi en los orígenes de la gestión, señalando que durante los primeros meses de aquel ahora lejano 2023, el período más duro del ajuste fiscal abarcaría el primer semestre de su gobierno, proyectando los primeros signos de alivio o rebote económico en “V” hacia la segunda mitad del año o comienzos del período siguiente. Pasó el 2024, pasó el 2025, llegó el 2026 y estamos a tres meses de que concluya el año de abundancia que había prometido el ministro de Economía, Luis Caputo al señalar que vendrían los 18 mejores meses de la historia. Por ahora, ningún signo ni mejorías, los meses y los años pasan y nada sucede. Ahora, muy suelto de cuerpo, Milei vuelve a prometer que todo estará mejor dentro de dos años, en el 2028 con el condicionante de que hay que volver a votarlo. Por tantas promesas incumplidas, comienza dentro y fuera del país a desmoronarse el patrimonio más importante que puede tener cualquier político, la credibilidad.

Hasta donde siempre se sintió cómodo, comienza a incrementarse la muestra de desconfianza como en Wall Street, un lugar donde no se mide el nivel de fanatismo, sino que se transpira puro negocio en cada movida que realizan. Allí ven que la economía real en Argentina no repunta, persiste la debilidad industrial, que genera preocupación en los inversores, siendo cóctel que debilita la imagen de Milei. Muestra clara de tal desconfianza es que esta semana el riesgo país superó los 600 puntos básicos cerrando el viernes en 609 puntos, lo que representa un duro revés para la estrategia financiera del mandatario nacional y su ministro de Economía. Ahora quedó a su vez, lejos de aquellos 402 puntos que registrara en julio. El aumento se profundizó, tras la visita de Milei y Caputo a Nueva York para intentar seducir a inversores en Wall Street y la respuesta fue -en hechos-, de que no se ha modificado aquella duda sobre la sustentabilidad del plan financiero a mediano plazo. Observan además una fuerte caída del 2,9% en la actividad económica de julio, lo cual reavivó los temores de una recesión técnica prolongada en el tercer trimestre del año. Claramente estos sectores no compran de manera gratuita aquella zanahoria, presentada con estridencia por quien cree haber encontrado la fórmula secreta de la alquimia financiera como lo hizo Milei. El presidente lanzó una frase en el país del Norte, que ya había dicho en Argentina y repitió tratando de convencer que a la Argentina “le salen los dólares por las orejas”.  El mandatario hizo esta declaración a la prensa nacional en Nueva York, luego de brindar su discurso ante la Asamblea General de la ONU. Sin embargo, terminó patinando con los números en una entrevista brindada al editor en jefe de Bloomberg News, en Nueva York, en cuya nota se plantea que a los votantes de Milei les preocupa más el desempleo que la inflación y señala que el índice de aprobación de Milei se situó en uno de los índices más bajo de su presidencia en 38% en agosto, según la encuestadora AtlasIntel. Allí el 70% afirmó que la situación laboral argentina es mala.

El relato oficial dibuja una realidad febril y luminosa, donde las planillas de Excel rinden tributo al superávit fiscal a cualquier precio. Milei y Caputo comparten esa dimensión paralela, en la que, en medio de la creciente pobreza, la macroeconomía es una fiesta de superávits comerciales como comparten los sectores corporativos, la timba sofisticada y capitales golondrinas, que celebran la desregulación absoluta y la apertura sin red y balances florecientes. Pero la realidad para todos los argentinos, es muy dura. Basta ingresar a algún barrio para que el decorado de los milagros se desmorone, tal como reflejan las cifras oficiales. El último informe del Indec -para quienes no recuerdan es el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina, es decir el órgano encargado de aportar datos oficiales-, pulverizó el relato libertario e instaló la crudeza de los datos.

Según el informe del Indec de esta semana, la pobreza trepó al 32,3% en el primer semestre de 2026, afectando a casi 9,7 millones de personas en los centros urbanos, es decir casi 10 millones de nuevos pobres en el país -en tierras en el que supuestamente les salen a todos dólares por los oídos- y aún más preocupante, la indigencia escaló al 7,5%. El problema es el brutal descalce entre los ingresos de las familias y el costo de vida. Mientras el ingreso per cápita familiar apenas sí se arrastró un 11,5%, las canastas básicas barrieron con todo a su paso, escalando un 21,4% en alimentos y un 19,6% en la Canasta Básica Total. Claramente aquel pregonado descenso de la inflación no se siente en la otra Argentina necesitada de la que no se ocupa el presidente. Y queda muy lejos aquella tierra prometida de la que habló Milei en Estados Unidos a los inversores extranjeros, cuando el dato desgarrador es que más del 44% de los niños menores de 14 años en Argentina son pobres.

Cuando es el otro el que debe sufrir

Gustavo Melgarejo, dirigente sindical y ex trabajador de la planta de calzados Dass en Eldorado, en la Comisión de Economía de Diputados, puso esta semana sobre la mesa una de las tensiones más profundas del escenario socioeconómico actual: ¿Quién debe soportar el peso de la motosierra libertaria? En la perspectiva oficialista, representada en Misiones por los diputados Diego Hartfield y Maura Gruber, son los otros, pero no ellos quienes deberían sufrir para sostener el ordenamiento de la macroeconomía, la apertura comercial y la baja de la inflación. El modelo, según plantean, exige un costo de transición inevitable, que ningún libertario tiene siquiera idea de lo que es.

“Diego Hartfield te dice algunos van a sufrir, que sufra él, por qué tenemos que sufrir nosotros”, planteó con una profunda lógica Melgarejo.

Siguiendo tal razonamiento, para los libertarios los que deben sufrir son los sectores productivos, la clase media, los jubilados y laburantes. Y si sos empleado público peor, porque Milei festeja que los salarios están planchados. Porque ese, según los libertarios, es el precio a pagar para alcanzar un equilibrio fiscal duradero y bases sólidas de crecimiento cada vez más a largo plazo, porque para alcanzar la zanahoria hay que esperar ahora al 2028. Mientras tanto, alguien tiene que sufrir, resuena el planteo de Hartfield y al parecer muy compartido con la también legisladora Gruber.

De nuevo, según ellos, algunos van a sufrir y ya se sabe quiénes son. Ante tal escenario, Melgarejo advirtió que los trabajadores no pueden aguantar dos años sin ingresos y solicitó al Congreso que regule la liberación de las importaciones, que llevó al cierre definitivo de la planta de Dass en Eldorado en julio

de 2026 y marcó el final de la mayor empleadora industrial privada de Misiones, que llegó a tener 1.500 trabajadores en su mejor momento lo cual fue en 2015 cuando alcanzó su récord histórico y cerró en la gestión del presidente libertario, dejando a los últimos 150 operarios sin empleo.

Lalo, Rovira y La Libertad Avanza

La novedad política de la semana en Misiones, fue la creación del partido provincial Unión Independiente (UNI). Se presentó como algo nuevo, aunque rápidamente quedó en evidencia que detrás del espacio que encabeza el intendente Leonardo “Lalo” Stelatto, surgía el espacio como otra propuesta del diputado Carlos Rovira, tras el fallido experimento de Encuentro Misionero que terminó siendo vaciado progresivamente.

El dato mayor es que no solo estaría Rovira en dicho manejo, además el espacio tendría un fuerte tinte libertario, al quedar confirmado que César Alejandro Lenzken, funcionario del gobierno de Javier Milei y referente de La Libertad Avanza, quedó como apoderado de UNI. El citado dirigente ocupa en la actualidad, por designación de la Casa Rosada, el cargo de subdirector de la Agencia Regional Litoral de la Unidad de Información Financiera (UIF). A dicho puesto, habría llegado de la mano del presidente de La Libertad Avanza en Misiones, Carlos Adrián Núñez, con quien tiene una larga relación.

A su vez, es otra muestra de que el creador de Encuentro Misionero insiste con impulsar la figura de Lalo, a quien en una de las previas de los jueves ya le había encomendado la tarea de recorrer la provincia para mostrarse como candidato, alejándolo de repetir otro periodo en la intendencia de Posadas, porque ese cargo ya tenía reservado para Lucas Romero Spinelli.

Por eso, el nacimiento de esa Unión evidencia una dependencia o cercanía con el espacio que preside Javier Milei, y a la vez una estrategia de Rovira para confundir al electorado e intentar complicarle la elección a Hugo Passalacqua. Lo que quedó claro es que están jugando en tándem, los roviristas y los violetas misioneros.

En ese contexto, a las operaciones en redes y medios afines a esos espacios que demuestran las cercanías, se le sumó la jugada en la legislatura donde un pedido de informes sobre tablas en el recinto realizado por Núñez, que se sabía de antemano que no iba a prosperar porque requiere mayorías agravadas, fue avalada por la oposición y diputados que le responden a Rovira. Un operador político que conoce el paño, señaló que el exconductor de la renovación se encuentra ordenando la oposición en la tierra colorada.

Simplificación de trámites

Esta semana, el gobernador Passalacqua, en materia de gestión, resolvió simplificar los trámites a favor de la instalación y habilitación de pequeñas industrias.

Mediante el Ministerio de Industria de la Provincia, dictó una resolución, para agilizar los procesos de radicación y habilitación de las pequeñas industrias. La medida busca reducir la burocracia para el sector productivo. El esquema permitirá reemplazar exigencias técnicas complejas por un trámite abreviado que utiliza una Declaración Jurada y documentación básica. Con la norma, el lapso de habilitación no debe superar los diez días hábiles.

Medidas de alivio

Otra de las medidas de alivio que dispuso el gobernador esta semana tiene que ver con haber establecido un tope de actualización mensual del 1,7% en las cuotas de los adjudicatarios de viviendas por parte del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha).

Por lo explicado desde la administración provincial, ello va en sintonía con la eliminación del pago a cuenta de Ingresos Brutos, la supresión de retenciones a billeteras virtuales y transferencias bancarias, la simplificación y beneficios del Impuesto Provincial Automotor (IPA), la continuidad de los programas Ahora y la consolidación de tarifas diferenciales como Zonas Cálidas. Sobre esto último, Passalacqua en la reciente cumbre del Norte Grande había exigido hacer las correcciones para esta zona que pagaba la energía más cara del país. Al consolidarse el esquema del régimen de Zonas Cálidas para Misiones, se amplía la cobertura pasando de entre 150 a 300 kWh/mes, a subsidios eléctricos ahora de hasta 500 kWh/mes con vigencia desde noviembre a abril, que son los meses de mayor consumo eléctrico en Misiones.

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