El caso incluyó un pedido de juicio político a jueza obereña

A 7 años de la muerte de una bebé, su padre sigue reclamando justicia

Noor María falleció en una clínica de Oberá por una infección. “Siempre hubo muchas trabas, pero no voy a bajar los brazos”
domingo 29 de marzo de 2026 | 6:05hs.
A la familia, una enfermera les reconoció que “tuvieron una falta”  Foto: archivo
A la familia, una enfermera les reconoció que “tuvieron una falta” Foto: archivo

El 9 de marzo de 2019 quedó grabado para siempre en el corazón y la mente de Gastón Demonari (39). Ese día, su pequeña bebé Noor María falleció en una clínica privada de Oberá y el mundo de sus padres se desmoronó por completo.

Tras el indescriptible dolor por la peor de las pérdidas, los progenitores sacaron fuerzas de donde no tenían y radicaron una denuncia por mala praxis fundada en el incumplimiento de los protocolos sanitarios en la atención de la pequeña recién nacida, consideraron.

Así se dio origen a una maraña interminable de trámites, presentaciones, demoras, excusas y hasta un pedido de juicio político contra una jueza obereña, por lo que el expediente pasó a otro juzgado.

La sospecha inicial de los padres derivó en la imputación por homicidio culposo contra un médico. Además, cinco profesionales de la misma clínica declararon como testigos sospechosos.

En marzo de 2022, el laboratorio de Ciencias Forenses notificó a las partes sobre la realización del examen del material genético que fue reservado en la autopsia, a los fines de establecer el origen de la infección que causó el deceso de la beba. Fue lo último que se supo de la causa, hace tres años.

“Nunca nos informaron el resultado del examen y ni sabemos si se hizo”, comentó Demonari en diálogo con este medio.

Recordó que “el último avance fue que imputaron al doctor Guillemo Monsú y había cinco médicos como testigos sospechosos. Pero hubo muchas demoras, siempre pasaba algo. Desde el primer momento dieron mucha vuelta en todo y ahora falleció el imputado, así que es una incertidumbre en qué va a quedar todo”.

Precisamente, el pasado 23 de febrero el obstetra Guillermo Monsú fue hallado sin vida en su casa de Tucumán y Wilde, en Oberá. Luego se estableció que el deceso obedeció a causas naturales.

Dicha circunstancia, claramente, pone un signo de interrogante sobre el avance de la causa, tal como reconoció Demonari.

Transcurridos siete años de la muerte de Noor María, en el tono de su papá no hay bronca, tampoco se nota resignación. Sí se evidencia la herida abierta.

“Desde que hicimos la denuncia, siempre hubo muchas trabas. En el medio estuvo la pandemia; pero cuando las restricciones por la pandemia terminaron, empezaron los problemas en el juzgado. Siempre hubo una excusa”, lamentó.

La tragedia de la beba fue un cimbronazo tremendo y erosionó la relación de la pareja. Los padres afrontaron juntos la denuncia, pero después siguieron diferentes caminos personales.

En tal sentido, Demonari contó que tuvo otra hija y se enfocó mucho en el trabajo y la familia, por lo que no pudo seguir tan de cerca el expediente.

“Pero uno supone que el juzgado también está interesado en resolver el caso y sigue con la investigación; aunque la realidad es que, si uno no empuja, no pasa nada y van a cajonear el expediente. Pero no lo voy a permitir. No voy a bajar los brazos y seguiré reclamando justicia para mi bebé”, subrayó con evidente emoción. 

Tampoco es un dato menor que a mediados del 2019 los progenitores denunciaron ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de Misiones a la entonces jueza de Instrucción 1 de Oberá, Alba Kunzmann de Gauchat.

Pidieron jury por el delito de “retardo de justicia y mal desempeño de magistrado” y solicitaron su destitución del cargo.

Una causa: dos juzgados

Así, el expediente recayó en el Juzgado de Instrucción Dos, a cargo de Horacio Alarcón, donde en principio se tomaron importantes medidas de prueba, pero luego la causa se perdió en la maraña de expedientes. 

En tanto, como respaldo de la acusación, el progenitor cuenta con una serie de videos y fotografías donde se observa personal de enfermería atendiendo a la recién nacida sin guantes esterilizados, pero con anillos y pulseras.

Esos primeros días los recuerda como si hubieran ocurrido ayer. 

“Nuestra hija nació el 25 de febrero con dos kilos y estaba perfecta. Nos dijeron que se iba a quedar en neo por estudios de laboratorio y que no nos preocupemos. Que era chiquita pero súper sana, recuperaba peso y se iba a casa. Pero fue desmejorando, se negaron a darnos la derivación a Posadas y el 9 de marzo se murió”, lamentó.

Como reviviendo aquella escena, cuestionó la frialdad de la profesional que le comunicó la muerte de su hijita.

“Le dije que se murió porque faltó oxígeno y me reconoció que tuvieron una falta, pero dijo que murió porque estaba muy enferma. Le respondí que no, y que cada uno de los que la atendió la mató un poco”, subrayó.

También cuestionó que en trece días le cambiaron tres veces de antibiótico, al tiempo que aseguró de una sola enfermera estuvo tres días a cargo de neo.

“La mayor impotencia fue que nos dieron la derivación y la agonía que sufrió, porque lloraba constantemente, incluso sedada. No dormía, sufrió demasiado”, lamentó. 

Testigos avalan la acusación

En el expediente se cita que cinco médicos declararon como testigos sospechosos. Para los profesionales, la beba falleció a consecuencia de un foco infeccioso grave de origen desconocido, lo que a su vez originó una constante variación de la medicación suministrada

En paralelo a la causa penal que se tramita como homicidio culposo, se inició un expediente por presunto encubrimiento y obstrucción de la Justicia, puesto que una primera instancia los propietarios habrían desmantelado el sector de neonatología y posteriormente vendieron la clínica a otro grupo médico.

Con relación al aporte de los testigos, entre ellos declaró la madre de un bebé nacido en 2014 en el mismo centro asistencial, quien relató una experiencia similar a la vivida por los progenitores de Noor María, aunque la criatura sobrevivió.

Contó que con el correr de los días la criatura comenzó a evidenciar problemas de salud y los médicos responsables le negaban el traslado a un centro de mayor complejidad. 

Finalmente lograron la derivación a Posadas, donde detectaron una bacteria y le salvaron la vida.

También declararon los progenitores de otros dos bebés fallecidos en el mismo lugar.

En líneas generales, los testigos de la querella habrían ratificado que personal de neonatología comía y tomaba mate en el lugar, tenían las uñas pintadas y usaban alhajas. Aseguraron que se reutilizaba material descartable (gorras y batas), mientras que era habitual que los bebés compartan mamaderas.

Algunos de los testigos mencionaron que observaron que Noor María se alimentaba, desestimando la versión de la clínica que indica que la pequeña no comía debido a su delicado cuadro de salud. 

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