Quién fue Baltasar Gracián
Baltasar Gracián fue un escritor y filósofo español del Siglo de Oro, nacido el 8 de enero de 1601 en Belmonte de Gracián (provincia de Zaragoza) y fallecido en diciembre de 1658 en Tarazona. Fue miembro de la Compañía de Jesús (jesuita) y es conocido principalmente por su obra literaria y filosófica que abarca temas de ética, política y comportamiento humano.
Leer a Gracián es entretenido y alegre; reanima sobre otras lecturas cotidianas y con una cierta carga pesimista. Gracián es especialmente famoso por sus obras de aforismos y máximas, las cuales muestran su agudeza y su estilo conciso y lapidario.
Gracián fue un pensador agudo y un moralista, y su obra refleja una profunda comprensión de la naturaleza humana y las complejidades de la vida social y política. Su estilo aforístico y su capacidad para condensar ideas complejas en pocas palabras han influido posteriormente en muchos escritores y filósofos posteriores.
Entre sus obras más destacadas se encuentran: El Discreto (1646): Una guía sobre cómo comportarse en la sociedad y alcanzar el éxito personal; Oráculo Manual y Arte de Prudencia (1647): Una colección de aforismos sobre cómo conducirse con sabiduría y prudencia en la vida; esta obra es quizás la más conocida de Gracián y ha sido traducida a numerosos idiomas; El Criticón (1651-1657): una alegoría filosófica en forma de novela que sigue las aventuras de dos personajes ficticios, Critilo y Andrenio, y ofrece una profunda reflexión sobre la condición humana y la búsqueda de la virtud.
Según expertos lingüistas, algunas de sus memorables frases son:
-Haz cosas agradables tú mismo, pero cosas desagradables a través de otros, porque delegar es una táctica muy interesante que seguro nos permitirá vivir de una forma mucho más placentera, pues no todo en la vida por mucho que nos empeñemos siempre lo podremos hacer nosotros, y bien...
-Dos tipos de personas son buenas para prever el peligro: los que han aprendido por sus propias acciones y las personas inteligentes que aprenden mucho por las acciones de los demás, porque aprender de los errores ajenos puede ayudarnos mucho en nuestras vidas, pues como algunas personas piensan acertadamente, la información sin duda es poder.
-El tonto más grande es el que piensa que uno no lo es uno y que todos los demás si lo son, porque el tonto rara vez es capaz de poder ver su propia ignorancia, por eso el tonto siempre suele creerse que es más inteligente que los demás.
-No mientas, pero no digas toda la verdad, porque las mentiras nunca deben ser usadas, por eso mismo lo mejor es no empezar ciertas conversaciones que sabemos que nos acabarán obligando a mentir.
-Poné un grano de audacia en todo lo que hagas, ya que -como suele decirse- la suerte favorece a los audaces, debemos ser más valientes si deseamos poder triunfar en todas nuestras metas personales.
-Respétate a ti mismo si quieres que otros te respeten, porque si no nos respetamos nosotros en primera instancia, los demás nunca pensarán hacerlo.
-Escucha, mira y guarda silencio. La observación y la paciencia siempre serán la llave del éxito para un eficiente estudio científico.
-El mejor servicio que puede brindarle a otra persona es ayudarlo a ayudarse a sí mismo.
La cortesía es el principal signo de la cultura, ya que la cortesía siempre mostrará nuestra educación a los demás y gracias a ella todos podremos establecer nuevas relaciones que quizás nos sean útiles en el futuro.
-Ciertos temas no son considerados interesantes dentro de determinados ambientes. Como personas inteligentes debemos adecuar nuestra conversación al lugar y a las personas con las que nos encontramos. Actuando de esta manera podemos estar completamente seguros de que nadie podrá echarnos nada en cara a posteriori.
-No debemos mostrar nunca todas nuestras cartas de forma prematura, en las relaciones sociales siempre puede hacernos falta habernos guardado un as bajo la manga.
-Mantenga el alcance de sus habilidades desconocidas. El hombre sabio no permite que sus conocimientos y habilidades sean expuestos a fondo, si desea ser honrado en absoluto. Ello te permitirá conocerlos pero no comprenderlos. Nadie debe conocer el alcance de todas tus habilidades, para que no se decepcionen. Tampoco nadie tiene la oportunidad de comprenderlas por completo, porque las conjeturas y las dudas sobre el alcance de tus talentos despiertan más veneración que un conocimiento exacto de ellos.
-El autoconocimiento es el comienzo de la superación personal. Conocer nuestros propios errores será algo que nos dará la oportunidad de poder subsanarlos.
-Nunca hagas nada cuando estés de mal humor, porque harás todo mal; si nos dejamos llevar por nuestras emociones sin duda cometeremos muchos más errores de los que deberíamos.